Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para callarse. EL DINERO Y LA POLICÍA, NUNCA ESTÁN CUANDO LOS NECESITAS.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Adios

Hoy, hemos despedido a la tía Lola. Era la mujer de mi tío, el que alguna vez, varias, he nombrado en mis post.

Ha sido una enfermedad larga y traidora que les ha hundido la vida a los dos y a su hija, Cuando el tío se jubiló, a ella le comenzaron a dar los primeros síntomas de lo que le esperaba. Obsesionada con su hijo, no sé cual de las dos cosas influyó más. Con toda seguridad ambas. Poco a poco, su lucidez y movilidad fueron ralentizándose hasta llegar a convertirla en un vegetal al que mi tío y su hija, cuidaban y mimaban con esmero, pero que nunca podrían recuperar. El tío, ha dedicado todos sus momentos a atenderla y no han querido, en ningún instante, dejarla en otro lugar de acogida que no fuera su casa.

Ella, casi forma parte de toda mi vida. Tenía siete años cuando se casaron. En mi juventud, yo era realmente el primogénito de mi tio pues siempre iba detrás de él a los trabajos. O delante. Le recuerdo con el cigarro de cuarterón y la boina. Un día, estábamos segando mi madre, la tía y yo. Había lo que nosotros llamamos cierzada. No se veia el sol y yo dije: vaya dión. Y ella, ingenuamente preguntó: ¿por dónde?. Hasta puede que, confieso con vergüenza, es posible que formara parte de mis sueños eróticos de adolescente. Tímida, y apegada a lo suyo y los suyos, difícilmente aceptaba nada de los demás, en tanto que en su casa, lo daba todo.

Descansa en paz, Tia.

martes, 30 de diciembre de 2008

Un paseo por la playa


El día era raro…el sol se había escondido y las nubes habían hecho acto de aparición, era el día propicio para ir a dar un largo paseo por la playa.

Eran las siete de la tarde, mes de febrero y como siempre habría poca gente siendo un jueves...

Llegue a la playa y me quite los zapatos y las medias, dejando que la fría arena masajeara mis pies, y que el agua les acariciara.

Cuando llevaba 5 minutos de paseo alguien me saludo, era una voz sensual, calida...no me resultaba familiar, ya era de noche y la verdad es que no se veía mucha gente por la playa, no era una voz que me intimidara, todo lo contrario, me atraía su calidez…

Me gire y conteste al saludo, quedando hipnotizada por aquellos ojos y aquella sonrisa…

Allí estaba él, era el chico con el que había hablado unas cuantas veces por el MSN, habíamos intercambiado nuestras fotos y recuerdo que habíamos hablado de que a ambos nos gustaban los paseos por la playa descalzos, cuando estaba nublado o llovía... no me lo podía creer… (Alguien me dijo una vez que las casualidades no existen, que todo pasa por algún motivo), seria el motivo que necesitaba que alguien me estrechara entre sus brazos??

Seguimos caminando uno al lado del otro ,parándonos a cada momento para mirarnos y compartir sonrisas y confidencias, me sentía muy a gusto con el, el tiempo se paraba y no existía nada más que las caricias del agua y la arena en nuestros pies y el embrujo que había entre ambos…

De repente un relámpago cruzo el cielo y a mi me dio un escalofrío , momento en el que aprovecho para pasar su brazo alrededor de mi cuello y me susurro al oído, no tengas miedo mi ángel ,estas conmigo no puede pasarte nada malo , recuerda que en la oscuridad que a ti te da miedo siempre estoy yo para cuidarte.

Una lagrima recorrió de prisa mis mejillas posándose en mis labios y el acaricio el recorrido de esa lagrima , recogiéndola con un beso dulce ,mientras me estrechaba entre sus brazos y me pegaba a su cuerpo, diciéndome, no sabes princesa las veces que he soñado con hacer esto ,mientras una mano recorría mi espalda desde los hombros hasta la cintura….

Mi piel se erizaba con sus caricias y nuestras bocas y lenguas seguían con ese baile sensual ..Besos ,abrazos, caricias…

Ya no sentía frío , deseaba sentir el calor de su piel … y agarrándome de la mano me condujo hacia el coche… me abrió la puerta del mismo y fuimos a su casa… seguía hipnotizada mirándole ,agarrándole la mano…

Al llegar al portal de su casa ,me dio la mano y subimos a su casa …besándonos sin cesar mientras abría la puerta ,empujándome dentro y cerrando la puerta con el pie….

No podíamos dejar de besarnos ,acariciarnos … mientras nos sacábamos la ropa mutuamente… su lengua recorría mi cuello y mis hombros….

Mis manos jugaban en su cintura con la goma de sus slips , acariciando aquello que empezaba a crecer …

Me cojio en brazos y me coloco encima de la cama ,cubriendo mi cuerpo de caricias y besos …

Mis manos recorrían su piel..Se enredaban entre su pelo…su boca y la mía se buscaban a cada momento…me gustaba sentir sus besos ,su deseo ..Esa pasión que se desataba entre nosotros…

Su lengua recorría hábil mis pechos , jugando con mis pezones ,endureciéndolos….dándoles suaves mordisquitos a los que se rebelaban cada vez mas…mi cuerpo se estremecía…

Su lengua seguí el recorrido y bajaba ahora por mi vientre hasta mi cintura,,jugando en mis caderas…siguiendo por mis muslos y recogiendo ahora esa humedad dulzona que emanaba de mi sexo…

De mi boca se escapaban suaves gemidos y mi espalda se arqueaba ante tanto placer sentido con eses besos, caricias y lametones… se internaba entre mis piernas …jugueteaba con mi sexo una y otra vez…mi respiración era cada vez mas agitada… iba a estallar de placer…así que de un empujón me coloque encima de el y mi boca se poso en sus labios.Bajando por su cuello, sus hombros y sus pechos … mi sexo acariciaba su sexo cada vez mas erguido …

Y suavemente me deslicé hasta que mi lengua acaricio la punta de su miembro, dibujando su contorno ..Mientras mirándole a lo ojos veo como sus pupilas se dilatan de placer…y se muerde los labios ,dejando escapar un gemido…

Mi boca lamía, chupaba su sexo,,mis manos recorrían su piel ….

Me senté encima de su miembro dejando que este suavemente entrara dentro de mi, sintiera el calor que había provocado y mis caderas empezaron a moverse en círculos…su boca se adueñaba de mis senos…y sus manos se aferraban a mis caderas ayudándome con los movimientos cada vez mas rápidos..Los gemidos se confundían..nuestros corazones galopaban como potros salvajes y así llegamos ambos al placer sublime de mezclar nuestros néctares…….quedándonos abrazados…besándonos…solo besándonos y acariciándonos…era lo que mas deseaba…..

Me encantaría…………….dar ese paseo por la playa contigo.........¿nos vamos reina?

Mie2

A pesar de los años transcurridos, recuerdo perfectamente cuando vivíamos en la casa del frontón. A rento que es como allí se denomina a esta modalidad de uso.

Planta baja, a nivel más bajo que el suelo de la calle. Un pequeño patio con un bodego en el cual me encerraba mi madre en castigo por ir a esbarizarme en el hielo de la rambla, a pesar de que me lo había prohibido ante el temor de que me rompiera una pierna, o por haber hecho algún rastro. Escalera para subir a la primera planta y entrada a la cocina. Una vez tiré el puchero que estaba cociendo en la lumbre y me largué hasta que pasara la marejada. De allí se accedía al masador-despensa y a la derecha las cantareras y el acceso a la cuadra, aunque no teníamos caballerías; mi padre la usaba de trastero.

En la primera planta, dos habitaciones amplias (que muchos años más tarde sirvieron para que algun@s se "calentaran" bailando según me contaron) y una escalera para acceder al granero. Según el servicio que le tocaba a mi padre en el tren -ese que se ve por alguna parte- mi madre quedaba sola y llena de miedos. Según cuenta, la tía Martina, era muy aficionada a asustarla. Como a mí. (Yo también quedaba con mi madre, pero vaya consuelo).

Una noche, estaba en la cama y en el granero escuchaba ruidos sospechosos. En un principio, se amagó más en la cama, pero los ruidos continuaban. El terror le dió alas. Cagada de miedo, agarró la escoba -vaya arma- y decidida subió las escaleras hasta el granero dispuesta a enfrentarse al dragón o al intruso. Cual no sería su sorpresa al ver a la Tula, la perra de su padre, que intentado "pescar" algo que pendía del techo, se balanceaba sobre algún utensilio que había en el suelo y causaba los ruidos que la habían asustado.

La echó a escobazos y comprobó que la antes mencionada tía junto con otras personas que con anterioridad habían estado en casa, se dejaron la puerta abierta y la perra aprovechó la ocasión para explorar y afanar algo llegado el caso.

El ruiseñor y la rosa

Había oido algo sobre la rosa coloreada por la sangre de un ruiseñor, pero no conocía la historia completa. Ahora, que ya la he leido, no me ha gustado. Estaba en un error respecto a su desarrollo y final.

Presuntamente es un relato de amor. Mas yo solo veo egoismo por parte de los protagonistas. El estudiante, es un ególatra que cree que por el mero hecho de serlo, está por encima de todos los demás y que, al primer tropiezo, abandona. Como si todo debiera dársele por el mero hecho de desearlo. ¿Y la joven depositaria de los ardores enamorados del jovenzuelo?. Una casquivana pretenciosa muy dispuesta a sacar buen partido de su juventud y su belleza, confundiendo amor con interés.

Los rosales, me recuerdan a la gallina Marcelina y sus peticiones de ayuda a sus vecinos para moler el grano con que alimentar a sus polluelos, Lamentablemente, de "vecinos" está el mundo lleno salvo honrosas excepciones. ¿Quién no ha vuelto la vista hacia otra parte cuando hemos visto una mano tendida solicitando una limosna?. Quizá hemos sufrido en mano propia la mordida por el can al que entregamos nuestra amistad y ofrecimos nuestro apoyo. Y eso nos hace ser temerosos y retraidos a la hora de ser pródigos, en amor o en ayuda material. La huella material se borra poco a poco y con el tiempo desaparece. La del desamor, queda grabada en el alma con hierro candente y tinta indeleble.

A esa bella historia, solo contemplando el sacrificio del ruiseñor puede aplicársele tal honor apelativo. Sin duda su autor, quiso hacer un retrato de muchos de los comportamientos de la sociedad en que vivió, extrapolables a la actual. Dar la vida como hizo la avecilla en un acto de amor, ajeno para más inri, que al tiempo que me conmueve y emociona, me parece la mayor de las estupideces. No obstante, si tuviera que elegir, preferiría la muerte del ruiseñor.

Hubiera deseado permanecer en la ignorancia y mantener mi conocimiento de la historia tal cual. Mi frustración, debe ser producto del triste día que disfrutamos, con una densa y fria niebla que nos domina y retrae.

sombras




Sombras etéreas

vagabundos errantes

que navegan alocadas

sin freno, amantes.

De noche se funden

y embriagan su deseo

se olvidan de todo,

enloquecen.

La luna les vigila

les envidia, su amor

permanece lacerante

en vigilia.

Sus cuerpos se buscan

y se funden

crisol incandesdente

debordado.

Quemarán la vida

sin mesura

¿qué les importa a ellos

la cordura?

lunes, 29 de diciembre de 2008

dia de resaca

Dia de resaca
Hoy, ha salido soleado. Frío, como estos días pasados, pero al menos nos hemos librado de la niebla.

Me voy a dar un voltio, más que nada, a ver las cajeras del cortinglés que haberlas haylas (como las meigas) y mu güenas y guapetonas. La mañana, con sol, pero no está para alegrías. En Grancasa, se nota que hoy es día de resaca. L@s amables lectores (aquello de los vascos y las vascas me parece ridículo, y espero que nadie se moleste, por eso uso la algarroba, @) deberán saber que es un gran centro comercial -como otros de las grandes ciudades- en el cual podrías sobrevivr sin salir de el. Como Tom Hanks en La Terminal.

Se nota que hoy es lunes. Poca clientela. Sin prisa y observando, me subo a la tercera planta y sobre la marcha observo los ordenatas y las teles último berrido. Hasta en los dependientes se nota que hoy no toca, al menos a estas horas. En la planta del Ocio, veo las películas de la cartelera. Algunas ya las he visto, pero no diré donde no sea que la xgae me esté espiando. Los bares, están desiertos así como los pasillos. Como a mí me gusta. Detesto las multitudes y aglomeraciones. Me tomo una birra en un establecimiento que es especialista del tema. Al bajar hacia la planta intermedia por las escaleras mecánicas, veo la picota de un abeto solo de bombillitas que simula un árbol de Navidad. Paso por la puerta del bingo y ¡oh decepción! está cerrado.

Ya en la planta baja, contemplo el árbol antes mencionado en su integridad. A sus pies, vacíos, los tronos de los Reyes Magos. Quizá es que trabajen en turno de tarde. Veo un escaparate de ropa interior y ¡ay! ya nunca podremos lucir esas tallas. En otro lugar estará la compensación. Al llegar a la plaza de la fuente, entro a la librería. Montones de libros, eso si, ordenados. Los autores de moda, y como no, Pilar Urbano con el libro de la Raina. Pérez Reverte y su Dos de Mayo (patente de corso, me pone), Manuel Vicent, Gala, Ken Follet y la continuación de Los pilares de la Tierra, etc. En un lugar ¡lagarto, lagarto!, me encuentro a Losantos y Vidal. Paso de largo no sea que algo se me pegue. Aqui hago un lapsus para decir que antes leia mucho, luego poco y ahora solo en internet. Los Pilares de la Tierra, lo tengo empezado y sabe dios cuando lo acabaré. Estoy con los hijos del conde caído en desgracia buscando la manera de obtener algún chelín honradamente.

Ya fuera de nuevo, contemplo las casetas y los enanitos autómatas para los niños. Y tomo buena nota. Al pasar por la relojería ¡cómo no!, me acerco a ver los pelucos de oro. Es una costumbre, como la de ir a ver a las cajeras. Siempre estaremos en bandos distintos. Paso por "la perrería" y ello me recuerda que, mi santa, "con uno en casa" ya tiene bastante. Las pistolas de fogueo, me ocurre lo mismo que con los relojes. Me bajo a la planta baja y en el despacho de loterías, veo un número que me llama la atención. Compro dos décimos, fundiendo las ganancias del día 22 y rematando con un boleto del euromillones. Allí me entero que hoy es viernes. La pescadería del Hipercor, está vacía; como el resto del hipermercado.

Ya en la calle, el día ha cambiado. Casi está nublo. Paseando, me encuentro con un compañero que también está liberado. Tras más de media hora de cháchara intensa, dejamos a nuestros antiguos jefes listos para el lavadero. Pero nos hemos quedado más que satisfechos.

Vacío

Hoy me siento vacío

de ideas y de cuentos,

no acuden a mís dedos

raudas y veloces

perezosas.

Rebusco en mi memoria

desfondada

despues de noches sin control,

contaminada.

Quisiera decir algo con acierto

acerca de inocentes criaturas

mas, en mi el lamento

por sus vidas perdidas,

solo encuentro, viento.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Luz de luna




Y llegó iluminando la mirada con destellos apasionados, enseñándome los secretos de la vida, diciéndome que las sonrisas aún se logran dibujar en los labios, que la piel canta al son de sus caricias, que los sueños aparecen pintados en un mural en que el sol y la luna hacen el amor….

Sin encender la luz, sólo el reflejo de su mirada que desaparecía por momentos las sensaciones que deja el silencio detrás de una lágrima…. Y acariciando mi rostro, encendió entre velas rojas e incienso de canela el cúmulo de sensaciones que por tiempo callan y duermen para no llorar….

Caricias perdidas y encontradas entre besos traviesos con labios de cerezas que vierten el elixir de la entrega y atrapan, enganchan, conquistan, enamoran, embelezan y… viajamos a donde nadie nos encuentre, donde nadie sepa que existimos, donde el dolor no alcance las lágrimas, donde la pasión me envuelva con sus alas y me deje viajar entre sus brazos… a donde sea que vaya….

Y esas sensaciones que me hacen adicta a las caricias y tus besos, aunque mañana, cuando despierte me de cuenta que sólo es un sueño, aún así…. “Te quiero…”…. Por que eres, “Un reflejo de luna que percibo desde mi ventana”, ese reflejo de luna que alumbra mi cama, o quizás, sólo el reflejo que me hace ver visiones de lo que se sueña siempre, aunque no se tenga…

Ven reflejo de luna… y tómame entre tus brazos, haz callar a mi silencio, haz gritar a mi piel, invita a bailar a mis sensaciones, acaríciame el alma…

.....y Paz en la tierra.......










Para todos quienes habéis tenido la amabilidad de visitarme.

domingo, 21 de diciembre de 2008

El Obispo

In illo témpore, vino en visita pastoral y de confirmación, que es como la llaman, el obispo de la diócesis de Teruel-Albarracín a mi pueblo. Hicieron a la entrada un arco con yedra y flores. Sería primavera.. Desde la torre de la iglesia vigilaban para que, en cuanto divisaran al coche, comenzar a bandear las campanas. Estuve en el campanario pero solo de miranda. Para mí, las campanas estaban aún muy verdes y tampoco buscaba estrellas perdidas.

En la ceremonia religiosa, nos confirmaron a todos los que por edad éramos susceptibles de recibir ese sacramento. No recuerdo nada de ella ¿quizá la fobetada?.

El maestro, don Felipe, nos había tenido a mí y a Joaquín -ese sería el orden llegado el caso de intervención-, aprendiendo una poesía que uno de los dos habría de recitarle en la despedida que le harían.

Pero llegado el momento, los dos gorriones no aparecían por ningún lado. A nosotros que nos importaba el obispo. Nos habíamos ido a la Roza, encima del Arcillero, a buscar nidos de pajarel en las estepas. Y mira que el maestro había aleccionado a ambos, por si acaso. Pues nos fuimos los dos. Alguien supo donde encontrarnos ya que vinieron dando grandes voces a por nosotros con la bronca consiguiente.

Cantaron jotas, y una de ellas, cantada por Victorino que era algo sacristán, decía:

La torre de Peracense

le dijo a la de Torrijo

pa ser más alta que tu

no necesito al obispo.

De donde se deduce que el fraile, era de Torrijo del Campo. Un pueblo de la ribera del Jiloca cercano a Calamocha. Desde la cima de san Ginés, se divisa todo el valle.

De la mentada poesía, solo recuerdo el final:

"Así pues santo prelado

así pues señor obispo,

donde quiera que vayáis

acordaros de estos hijos".

Hube suerte, no fallé ni me encasquillé. Por algo era el number one.

Cuando acabé, me dijo que le diera un beso. Y se lo dí en la mejilla. Luego he pensado sino debí dárselo en el anillo??. Se llamaba el prelado, fray León Villuendas Polo. Obispo de Teruel.

Por cierto que el maestro, nos confirmaba a diario, o casi.

sábado, 20 de diciembre de 2008

El ratón Agapito

Una de las veces que mi madre me encerró en el bodego, en castigo por arrastrar el culo por el hielo, me encontré con el. Al principio del encierro, no veía nada. Estaba más pendiente del ardor de mi culo, y no del hielo, que de cualquier cosa. Pero poco a poco, mis ojos fueron adaptándose a la oscuridad, y un día lo ví asomado al agujero de su ratonera, mirándome con curiosidad.

Quizá si hubiera sido una enorme rata, habría reaccionado de otra manera. Con gritos y pataleos, como cuando me encerré en el establo de la vaca. Pero solo se me ocurrió decir:¡aibá, un ratón!. Una vez que nos hubimos mirado a los ojos y comprobado que no éramos un peligro mútuo, me preguntó: ¿qué haces aquí?. Yo con ojos como platos, la sorpresa y la oscuridad hacían su papel, me respondí: ¡anda, pero si habla el ratón y todo!. Superados esos primeros momentos de desconcierto, fuí yo quien preguntó el motivo de su habilidad habladora. Desde siempre hablamos los ratones el idioma de los habitantes de las casas donde moramos. De oirles a ellos, aprendemos. Y entre nosotros, también nos comunicamos. Lo que pasa es que vosotros, los humanos, tenéis gatos para que nos persigan y estos son enemigos mortales nuestros. Y tampoco habéis intentado nunca dialogar con nosotros, solo ponernos trampas y perseguirnos a escobazos. Y ¿cómo te llamas?, Agapito ¿y tú?, Juanito.

Una vez roto el hielo y puestos a hacer confesiones mutuas, me relató que ellos, los ratones, tenían una red de comunicaciones subterráneas que intercomunicaban todas las casas, por lo que estaban enterados de todos los chismes y secretos que habitualmente sucedían o se planificaban para el futuro. Y no solo eso, tenían correos como nosotros, con la única diferencia de que estos eran hablados. Así, se enteraban de las penurias que en algún lugar se cernían sobre los habitantes y si en otra parte había abundancia, por la noche, para evitar a los depredadores, emigraban. Aunque nunca abandonaban del todo un lugar; siempre quedaba una brigada de "mantenimiento" acorde con la capacidad de mantenimiento de boca necesaria para la patrulla.

Poco a poco me fuí enterando de los líos que había en el pueblo. Lo más interesante eran los de alcoba aunque a mí, en aquel momento, no me decían gran cosa. Así me enteré que la tía Candela y el Honorio el sacristán, se achuchaban de lo lindo en el pajar (sabido es que los ratones eran y son habituales de esos almacenes) y que algún día con tanta paja, acabarían por prenderle fuego. Cosa que ya habían previsto, los roedores, por si tenían que poner pies en polvorosa. Aunque si se entera el tio Nicasio, el que hubiera salido por piernas habría sido el Honorio, y con el trasero lleno de perdigones.

Y también me enteré de muchas cosas más las cuales, unas me callo por pudor y otras quizá las cuente otro día. Pero no puedo dejar de resaltar la envidia que me producía el relato de sus andanzas por la tienda del tío Mininas. ¡Lo que hubiera dado por ser ratón!. Mi madre, al final se mosqueó porque cuando estaba aburrido, voluntariamente me encerraba en el bodego.

viernes, 19 de diciembre de 2008

HOY, ES EL COMIENZO DEL RESTO DE MI VIDA

General Motors España

Ahora, cumplida la etapa activa dentro de la empresa, llega el momento de hacer una recapitulación mínima y dar un ligero repaso a algunas cuestiones.

Desde el ya lejano 80, han ocurrido muchas cosas dentro de la empresa y de nuestras vidas. En este momento, parece como si una especie de amnesia difuminara y borrara todo de mi mente. Unas buenas y otras no tanto. Ya irán apareciendo todas con el tiempo.

Yo era receloso de esta empresa cuando se instaló en Figueruelas. De hecho, fue el marido de una prima que siempre estaba incordiando por Capitán Portolés, quien me facilitó y echó la instancia por mí. Luego, yo formé parte de la plantilla y él se quedó fuera.

¿Síndrome de Estocolmo? Para nada. Pero quiero expresar mi deuda a ese Ente llamado General Motors. Me ha permitido consolidar y sacar adelante a mi familia sin sobresaltos.

No puedo opinar lo mismo de quienes la hemos formado y las gentes con las que me ha tocado convivir y trabajar. He pasado momentos muy duros, durísimos. Quizá merecidos, o no. Las criadillas a la plancha para el kabrón del jesuita y el árbitro. (Este último, salió en Intervíu a raíz de la manta de hostias que le propinaron en un pueblo que se encaró con el público).

Esta organización en Figueruelas, no iba a ser una excepción respecto de la idiosincrasia española. Con una cabeza visible que a su vez es otro asalariado, por muy bien pagado que esté, de ahí para abajo ha sido y es un reino de taifas en el cual han florecido y primado el amiguismo y el nepotismo más descarnado y descarado, cuando no putrefacto. A quien piense que opino desde el rencor o el resentimiento, le diré que es posible, y que he estado en el puesto y con la categoría que quería. Aunque no es el momento de matizar y mucho menos dar explicaciones.

A esta empresa, la denomino Nuestra Señora de General Motors (sin ánimo de ofender). En general, a todos se nos ha aparecido la virgen dados los tiempos que corren. Pero no es menos cierto que algunos, se han acostado con ella. Ocupan puestos que ni hartos de vino, hubieran soñado desempeñar. Ingenieros superiores a las órdenes de gentes contratadas de oficiales (algunos de 3ª) ó peones. La preparación, estudios o capacidad fue suplida por el dedazo correspondiente.

Así nos va. Ahora, nos hemos convertido en especialistas en captar los recursos del estado.
 
Releo este post el día Cinco de Marzo del 16.

jueves, 18 de diciembre de 2008

La cena de Nochebuena





TACITA DE CARDO CON ALMENDRAS
Esta faena, se la dejamos a mi suegra que la borda. Vaya por delante que, cuando me dice cardo, debo esperar y ver como se maneja para adivinar a que se refiere. No se si prepara sopa ........

Compramos un cardo grande, a poder ser blanco, como para unas ocho personas. Semos más, pero algunos, con verlo, ya se saturan.

Ponemos agua a calentar suficiente como para cocer dos veces el cardo. En un barreño, agua fría con un poco de harina para blanquear. Dejamos a la madre de mi santa limpiando y troceando el cardo; asín no se aburre y además le gusta. Hecho esto, apartamos la mitad del agua que teníamos calentando en otro perolo y ponemos el cardo a hervir.(No poner la tapa a la olla rápida). Tras cinco minutos, tiramos ese agua y le añadimos la que habíamos mantenido hirviendo. Con ello, eliminamos el amargor que pudiera tener al tiempo que evitamos se nos encalle. Sal.

Tenemos dos opciones: cocerlo en la olla rápida (la grande)12-15 minutos o hacerlo por el methode traditionel, cerca de una hora. (en ambos casos, depende de la ternura).

Aprovechamos el tiempo de cocción, para preparar la salsa.

Tenemos almendas ya tostadas y sin piel. En una sartén apropiada, ponemos aceite de la virgen extra. Unos dientes de ajo cortados troceados, los doramos y apartamos (tiramos una vez han dejado el gusto). Freimos unas tostas de pan (ojo, se queman echando leshes) y junto con la almendras, las majamos en el mortero o las pasamos por el turmix. Ponemos de nuevo en la sartén esta pasta y añadimos pelín de harina para que ligue. Aclaramos con un poco de leche o nata y caldo del propio cardo al que ya habremos cocido, y sino, esperaremos que tampoco hay prisa. Una vez haya hervido y comprobado que tiene la ligazón óptima, lo vertimos sobre el cardo al que ya habremos quitado todo el caldo.

Dejaremos hervir a fuego lento para que se termine de realizar la unión de los ingredientes.

MELÓN CON JAMÓN

Compramos una merluza del tamaño necesario para los comensales que se vayan a apuntar a la farra. O más si son necesarias.

Pedimos que nos las corten a rodajas, la parte cerrada o cola, y la delantera abierta, en medallones. Salamos.

Dependiendo de la cantidad, igual nos interesa usar una sartén grande para realizar los primeros pasos utilizando un recipiente mayor para la confección final. Si es posible, utilizar el mismo recipiente para todo.

Ponemos aceite, el suficiente para dar vuelta y vuelta. Vamos pasando el pescado por harina, vuelta y vuelta en la sartén para que se endurezca el exterior. Lo vamos retirando, al otro cacharro mayor. Una bandeja de horno o algo similar.

Una vez hayamos dado esta primera fase al pescado, si el aceite se nos ha quemado con la harina, tiramos todo. Si está en uso, dejarlo y añadir un poco más de ser necesario. Picamos ajo y perejil en el mortero y en el aceite caliente, lo freímos evitando se nos queme. Añadimos un poco de harina, -discrecional según volúmen-, y revolvemos con la rasera o cuchara que estemos usando. Sin que llegue a quemarse, añadimos agua o el fumé que previamente habremos preparado con las espinas y la/s cabeza/s, para obtener la necesaria salsa verde. Dejamos a punto de sal y un pelín de pimienta molida (con cuidao no vayamos a joder la salsa). Una vez comience a hervir, la volcamos sobre las rodajas de merluza (que tendremos apartadas en el otro cacharro) hasta cubrir el guiso.

Pero antes de volcar la salsa verde, añadiremos unos salmonetes, digo langostinos o gambas medianas (dos por cabeza), -los langostinos, si los pasamos previamente por la sartén, estarán más sabrosos- unos mejillones y un puñado de almejas. Unas puntas de espárragos y unos guisantes sobre la merluza.

Si disponemos de medios para darle fuego suficiente por abajo a la bandeja, -plancha o fuego-, es el momento de hacerlo, con cuidado de que no se nos agarre el fondo. No hacer demasiado, pues es poco el tiempo que necesita para hacerse bien el pescado y que la salsa tome su sabor y viceversa. Recomiendo el horno previamente calentado sin dejar demasiado tiempo en el, pues se secarían salsa, pescado y toel biribí.

El melón con jamón, eso sí, de D.O. Teruel, lo podríamos comer de aperitivo, amos digo yo.

Y un vino blanco del Somontano de Huesca, Enate o bodegas Pirineos, o de la D.O. Cariñena, Monasterio de las Viñas. Aunque hay otros muchos igual de ricos sin salir de Aragón.


TORTILLA DE ACELGAS

Cogemos media docena de huevos (o más). Separamos las claras de las yemas, las echamos en un vol y las batimos con una varilla a punto de nieve -montenevado-.

En una bandeja aparte, que soporte el calor -acero, cristal o cerámica- ponemos bizcochos de lengua de gato en el fondo y los regamos con Oporto. Seguidamente, encima ponemos una barra se helado según gusto. Un sabor o varios.

Con una manga pastelera o una espátula, colocar el montenevado cubriendo el helado, decorando según gusto. Meter al horno fuerte previamente calentado y vigilar para que se dore pero no se queme.

Sacar del horno y espolvorear azúcar sobre el montenevado ya tostado. Habremos calentado un poco de brandy -coñá- el cual verteremos sobre el montenevado nada más sacar la bandeja del horno. Prender fuego hasta que la llama se apague.

Servir.

Cantidades de ingredientes: según comensales y ganica de golosinear.

Con estas delicatessen, culmino mis post pro cena de Nochebuena. Si el respetable lo pide, le recetaré también la comida de Navidad (pero eso, pagando, que a escote no hay nada caro).



Y FELIZ NAVIDAD A TOD@S DE PARTE DE villares, warriorV y yogui

lunes, 15 de diciembre de 2008

Por un beso....

"Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un beso...
¡yo no sé qué te diera por un beso!"
(Gustavo Adolfo Bécquer)

poesia erótica

Me desordeno, amor, me desordeno
cuando voy en tu boca, demorada;
y casi sin por qué, casi por nada,
te toco con la punta de mi seno.

Te toco con la punta de mi seno
y con mi soledad desamparada;
y acaso sin estar enamorada;
me desordeno, amor, me desordeno.

Y mi suerte de fruta respetada
arde en tu mano lúbrica y turbada
como una mal promesa de veneno;

y aunque quiero besarte arrodillada,
cuando voy en tu boca, demorada,
me desordeno, amor, me desordeno.

Carilda Oliver Labra

domingo, 14 de diciembre de 2008

EL ORIGEN DEL MUNDO

Imágenes explícitas. ¡Ojo!. Esta tarde he leído en el blog del sr gusano, La Comunidad de El País, un post con ese título. Si pretendía catalizar la atención de los mirones o visitantes, mi caso, con ese titulo lo ha conseguido. No es nada corriente ver que se llama a eso de una forma tan explícita.


Nos cuenta que tenía una prima mayor, de 17 años, que además estaba de toma pan y moja según palabras que escuchaba. El tenía a la sazón 6 años. Estaban de visita en casa de la abuela y dormían en la misma habitación varios primos.

Este granuja, una noche que la prima había salido y volvió tarde, cuando ya todos estaban en la cama, el se hizo el dormido y pudo observar como la prima se desnudaba y dejaba al descubierto todo el pelo de su eso.

El tío -chaval- se maravilló, claro. Pero no le sirvió de nada porque ni siquiera se le empinó. O sea que nadie le había explicado lo del tiki taka.

Yo, a esa edad, ya llevaba callos en la mano y en ello sigo por necesidades del guión. Que ya se sabe que vale más estar solo que mal acompañado.


http://lacomunidad.elpais.com/srcapullo/posts

La venganza es un plato que se ha de comer en frio.

El kabron del jesuita, el no menos kabrón del arbitro y jose antonio sarto carrasco son candidatos.

Ladridos lejanos

No se oía más que al silencio. De cuando en vez la voz de un perro asustado callaba a este. El miedo del can a la soledad o a la oscuridad de la noche o quizá alguna raposa merodeando por las proximidades buscando los restos de algún parto del ganado provocaban sus ladridos.

Roni, en su cama, batallaba contra el miedo y contra el frío. Su tembladera, no sabía si era fruto de lo uno o de lo otro. Aquel silencio aterrador le penetraba hasta las meninges y todas las células de su cuerpo participaban de el. Desde que su hermano mayor faltó, todas la noches eran para el una tortura. Por eso cada ladrido de un perro, le devolvía a la vida. Pero dentro de su terror, auscultaba como un enfermo todo cuanto a su alrededor ocurría. Así, mientras el ladrido de un perro le tranquilizaba, cualquier ruido dentro de la casa le cortaba la respiración.

Una rata corriendo por el granero, el gato persiguiéndola, el crujido de un mueble o del edificio.... Se levantó de la cama tiritando de terror y salió al pasillo. Al ir a oscuras, tropezó con algo y cayó de bruces. No tuvo tiempo ni de soltar una maldición o un grito. De pronto, se iluminó el pasillo y pudo ver a sus padres acercándose a él. ¡Oh dios! la que se va a armar ahora. Pero lejos de regañarle, le acariciaban y decían palabras que nunca antes les había oido decir. Vió a más gente, algunos conocidos, y se preguntó que habían ido a hacer allí. Porque entre ellos, parecían conocerse todos. Divisó a su hermano que llegaba haciéndole señas y llamándole, le ofrecía su mano. Percibió que el frío y el miedo habían desaparecido. Sin pensarlo dos veces, asió la mano de Quique y así , los dos, salieron de estampida escaleras abajo hacía la calle sin importarles la gente que por allí había y mucho menos que la puerta estuviera cerrada, pues no la utilizaron.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Cenas de Navidad





Confieso que no me gustan las cenas -de empresa- por Navidad. A fuer de sincero, participé en una montada dentro de la empresa y en el turno de noche. La gente del Dto. llevó viandas y bebidas (aunque están prohibidas). Me invitaron a participar y la verdad es que prepararon un festín agradable y variado. Ya se sabe, cuando el gato va de juerga, los ratones se desmadran. Pero aquí no, todo salió bien y sin incidencias.

Mención aparte merecen las que se celebran en un restaurante. Ahí te puede tocar sentarte al lado del hijoputa con el cual no te hablas y que durante todo el año está amargándote la vida y tocándote los huevos sin cesar. El bandarra, puede ser jefe, o subordinado que se pasa todo el año insubordinado, no importa. Cambiar la O por la A donde proceda.

Después ocurre que el mismo caparra, generalmente, se pasa de tragos y la arma. No estaba yo en aquella ocasión, pero la armó. Y casi hay sangre de por medio.

Luego viene el ir a visitar bares o clubes de titis. No me han gustado nunca esos locales, aunque no estoy libre de pecado ni tengo las manos limpias....... El tener que pagar precios astronómicos por bebidas adulteradas, no entra en mi mollera, y mucho menos, pagar una consumición a una titi por muy buena que está y por el morro. Si se entera mi santa, me pone a caer de un burro: "serás cabrón, a mi no me invitas nunca ni a una gaseosa".

Para terminar, debes volver a casa, Si llevas el coche, corres el riesgo, salvo que seas abstemio, de encontrarte a los del soplómetro. Esos te van a dar los aguinaldos por ser un aguilando.

Mejor hacer una pedorreta al jefe, cuando no te ve ¡y que le den!

jueves, 11 de diciembre de 2008

Otro poema de amor

Al perderte yo a ti tú y yo hemos perdido:
yo porque tú eras lo que yo más amaba
y tú porque yo era el que te amaba más.
Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo:
porque yo podré amar a otras como te amaba a ti
pero a ti no te amarán como te amaba yo.

Poema de amor

http://www.angelfire.com/musicals/romancero_musical/poema.html

Idilio frustrado





Viajando en el tren y con uniforme, cosa rara pues no lo usaba, travé una charrada con una chica. Esta era de La Vall de Uxó. Nos salimos al pasillo a pegar la hebra y allí permanecimos un buen rato en animada e íntima conversación. La puerta del vagón, abierta, pues era verano y apetecía la ventilación que nos proporcionaba.

Me gustaría saber fabular las cosas que sin ocurrir, aqui quedaran verosímiles y pelín morbosas. Pero de ser ciertas, no las revelaría; y ¿para qué voy a mentirme?.

La conversación, banal, agradable y yo pensando en que no estaba nada mal y era terreno de conquista.

Esto, no tendría mayor interés sino fuera por el desenlace tan traumático que tuvo el efímero episodio idílico.

En el rellano del vagón, estaba el WC. Nosotros fuera ¿eh?. Alguien vino y en una mala suerte indigna, la chica dejó su mano apoyada en el dintel de la puerta y el usuario, al cerrar, le pilló los dedos. A la pobrecica, se le cambió la color de la cara y casi se desmaya ¡qué cabronada!. Vió las estrellas mucho más cerca que si me hubiera acompañado en un Mirage. Volvimos al asiento y ya no le quedaron ganas ni de verse. Yo compungido y cariacontecido.

Se apearon en Segorbe y alli terminó, antes de empezar, una oportunidad perdida para una bonita amistad.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Virguerías. El soneto

Un boceto me manda hacer Rocinante
y yo nunca me he visto en tal aprieto
como podré rimar la consonante
si apenas me conozco el alfabeto.

Un farol me tiré, seré ignorante
debí no cotorrear como un lorito
que nunca presumir debes, delante
de quien quiere a su vez ser un gallito.

Pongo a Pitágoras de referente
juntando hipotenusa con cateto
pues de esta forma me hallo la tangente
y doy por realizado este boceto.

Se que no tengo idea de bocetos
¿acaso tos ustedes son perfectos?

viernes, 5 de diciembre de 2008

ja ja y ja, camuflaje talibán.



La OTAN bombardea un rebaño de ovejas tras confundirlas con un grupo de talibanes

Los helicópteros mataron a más de 200 ovejas en Afganistán porque los pilotos creyeron en la oscuridad que eran rebeldes.

jueves, 4 de diciembre de 2008

ANTES MORIR QUE PERDER LA VIDA

Vengo leyendo en varios blogs, post muy negativos, de personas que parece no se encuentran en su mejor momento, o esa es la impresión que a mi me dan.

Sin pretender dar lecciones de nada ni moralinas extemporáneas, sí que desearía hacerles llegar a esas personas una pesetica de ánimo. Nada es verdad y nada es mentira, todo es según el color del cristal con que se mira. Todos en un momento dado, por diferentes motivos, nos toca vivir o atravesar situaciones que nos dejan el espíritu hecho una piltrafa. Lo superamos, o no, como podemos. Habemos gente que sin tener nociones de lo que hacemos, o por eso, nos evadimos de la realidad a través de este medio en el cual vivimos otra realidad. Entre y en ella me incluyo.

Pero hemos de darnos cuenta de que nuestra actitud negativa, lejos de atraer hacia nosotros afectos y efectos positivos, lo que consigue es alejar a las personas de nuestro entorno, a las que queremos, que poco a poco, conseguimos que se vayan alejando al tiempo que somos infelices y hacemos que los demás también lo sean. Por desgracia, me es muy conocido el comentario sobre las fiestas: "no sé para que vienen u ojalá se hubieran pasado ya". ¡¡Pues no!! . Hay que disfrutar de esa mesa, por pequeña en número que sea, pensando en que quizá, tal vez otro año, alguno hayamos emprendido el viaje definitivo, y ese si que es irreversible.

Para cuando me siento acosado, tengo una bitácora clandestina. En ella vacío mis particulares demonios cuando estos, sobre todo por la noche, me atacan. Y para otras causas, otras soluciones o alternativas. Antes morir, que perder la vida.

martes, 2 de diciembre de 2008

Lágrimas perdidas



A esos peñascos escarpados que se ven a la izquierda de la foto, le llamamos el granero Mototo. Desconozco el porqué, ya que ese individuo vivía en Ródenas, el pueblo vecino.

Pero no es ese el motivo de mi post retro. Era invierno. Yo me encontraba circunstancialmente en el pueblo y había caído una nevada. Lucía un buen sol que regalaba la nieve y la tarde era agradable, así que me calzé para la ocasión e inicié un paseo hacia el castillo. Es agradable pisar la nieve por gusto y más si la temperatura, como era el caso, acompaña. La soledad, siempre me ha gustado e incluso la he buscado.

Fuí subiendo y en vez de tomar la dirección del castillo, giré a la derecha hacia el acantilado que forman las rocas del Morrón, antes de llegar a la fuente de la Escopeta, iniciando la cuesta de Ródenas. Entonces era joven, hoy, ya me lo pensaría. Poco a poco, ascendí a inspeccionar el antes mencionado granero de Mototo. Para alguien arriesgado o buen trepa, cosa que yo no soy, tiene salida por arriba a la cumbre del Morrón. Crispín, por ejemplo.

Me llamó la atención una pequeña oquedad en la roca. En esos días una joven, Mª del Carmen, hija de unas personas del pueblo, se debatía entre la vida y la muerte en Zaragoza. Extraje de un paquete de Ducados -in illo témpore era fumador- el papel plata que protejía los cigarrillos y escribí una oración rogando por la salud de la chica. Doblé cuidadosamente el papel y lo introduje en el hueco antes descubierto y lo tapé con una piedrecilla. Muchas veces he recordado esta vivencia y me he dicho que tengo que volver a recoger el papel y comprobar su estado. No es fácil que alguien lo haya descubierto.

Bastantes años después, otra tarde, esta pésima y nevando, también me fuí de paseo a liberar bajo la nieve mi espíritu y mis lágrimas ocasionadas, como no, por otra chica. Ni liberé mi espíritu ni finalizaron las lágrimas. Escribí su nombre en la nieve, pero ya se sabe lo que sucede: desaparece. Aunque con eso, ya contaba.

La oración, no sirvió de nada. Las lágrimas, menos.

Hojas y fotos.

Esta mañana, he salido a la calle en labores de intendencia. He andado una calle en la cual, el cierzo, gélido, movía las hojas, por miles, de aquí para allá.

Ya lo dijo alguien: hojas del árbol caído, juguetes del viento son, (o así). Van de un lado para otro alegremente, cual si tuvieran vida propia; moviéndose al compás del aire y donde este las lleva, cual bandadas de estorninos o bancos de sardinillas o similares, esos que alguna vez hemos visto en televisión.

Al verlas, he pensado que hubiera podido hacer una magnífica fotografía de las mismas. Aunque aquí, que yo sepa pues no los conozco, no existen blogs de foteros, en El País, haylos y en cantidad. Y ello me ha llevado a una reflexión: ¿quién es bueno, la persona o la máquina?. Porque la persona, fotografía una circunstancia, casual o buscada, pero la belleza y la calidad de la fotografía dependen de la máquina y del papel o película ¿no?. Un ejemplo: las grullas y la puesta de sol en el Aneto de mis anteriores post.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Pasao de vino

Durante la comida que hemos celebrado por el cumpleaños de mi señor padre, me ha venido a la memoria la vez que siendo un crío, me pasé de tragos, o sea, de vino.

Como decía, yo era un crío y supongo que me llevaron con ellos porque sería la mejor alternativa que tenían y además en algo les podía ser útil.

Habíamos ido a segar para el tío Antonio a Zorrolabarga. Y yo me quedé a la sombra del cahaparro junto al hato de la merienda y las bebidas, Agua y vino. Al poco, comencé a inspeccionar lo que allí había descubriendo, aunque seguramente era eso lo que buscaba, la bota del vino. Se da por cierto que no se fijaron y por lo tanto, mal podían impedir mi fechoría.

Comencé a tocarle el culo a la bota, hasta que me puse ciego de vino. El problema vino después. Cuando me llamaron para que les ayudara, todo comenzaba a darme vueltas y las náuseas ya apuntaban. Mi cometido era ir tendiéndoles los vencejos para que ellos pudieran hacer haces de mies. Poco a poco se dieron cuenta de qué me estaba pasando. ¿Has bebido vino? -Solo un poco.... Las náuseas fueron subiendo de frecuencia hasta que por fin, ocurrió lo inevitable. A partir de aquello, aunque no recuperé el buen tono, creo que pude llevar a cabo la misión que desde un principio, me habían encomendado. Después el tío, con sorna, me decía si quería vino. Estuve dos o tres días sin probarlo, pero superado el trauma, como diría mi madre, me gustaba más que a las cepas el criarlo.

Y aprovechando el tema, donde también lo pasé muy mal por este motivo, fué en Alba. Unos primos hermanos de mi tío, tenían un trujal. En aquellos años, había muchas viñas en el valle del Jiloca. En una estancia en casa de mis tíos, coincidió que estaban trasegando el vino del trujal a las cubas. Practicamente, solo quedaba la brisa de las uvas que también prensaban para extraerle todo el jugo -vino-. Solo de la tufera a vino que allí había más algo que me darían a beber, se me puso una cabeza y unas malas ganas terribles. Aquello me lo tuve que "tragar" hasta que se pasó. Pero tampoco lo aborrecí.

Años más tarde, acompañé al tío Antonio a Villafranca a por el vino que le correspondía, -tenía una viña en el pueblo que daba buenas uvas-, al trujal de Matías. Me dijo: hoy no se bebe vino, porque si pasara algo a la vuelta a casa, dirían que íbamos borrachos. No pasó nada. Abajo, donde salía el vino y cargábamos los botos para subir el vino a las cubas, había una tufera inmensa. Pero la superé. Matías, el dueño del lagar, de vez en cuando le daba un tiento y se reía y decía: si entras a un bar y está lleno de fumadores, fumas, y ya no notas el humo. Pues el vino lo mismo jajajajajajajaja. El vino, en ese momento entra solo pues parece tener gaseosa, pero pega................

Nadie saque la conclusión de que he sido o soy un borrachín. Excepto en las comidas, no pruebo el vino. Y el resto de alcoholes, tampoco. Ni dentro ni fuera

FELICIDADES, campeón.

Hoy, mi señor padre, cumple años. Y hace falta ser un campeón, como otros muchos miles, para llegar a su edad en unas condiciones aceptables a pesar de las muchas calamidades y privaciones que sufrieron en la guerra y la posguerra.

Por ello, a pesar de los cantos de sirena interesados que nos llegan ya sabemos de donde, no, no debemos olvidar, más bien al contrario.

sábado, 29 de noviembre de 2008

La toma de Cullera

http://www.geocities.com/base_manises/index1.html


En Jefatura había siempre, es un decir, un cabo y cuatro soldados de guardia. Estos a su vez, dependían de un sargento al que llamaban La Mejillona. Todos adscritos a la Base. Fuera del horario oficial, allí podía ocurrir cualquier cosa, esa incluida.

Una noche, dejamos a dos de guardia y en dos coches, y uniformados, nos fuimos a Cullera. Monté en el de Juan Fayos, un colega de Fabareta. El coche, era un citroen como el de la película de Gracita Morales, parecía que a cada curva iba a volcar. La carretera era estrecha, llena de curvas y bordeando el río Júcar. ¡Qué miedo me hizo pasar el cabronazo!. El auto parecía que a cada curva iba a dar la candeleta. Yo rogándole y amenenazándole para que disminuyera la velocidad y él, descojonándose, aún corría más.

Ya en Cullera, fuimos a asaltar bares de titis. Aquellos jovenzanos eran de la zona y deshinhibidos. A las pobres mozas, les hicieron la rata todo que quisieron. En un bar, hasta les mangaron una botella de bebida de la estantería del mostrador. Eso lo hizo, el cabo de guardia. Culminada la misión en territorio enemigo, de vuelta a casa paramos para darle un tiento a un melonar que había al lado de la carretera.

En la ciudad, en el pretil del Turia, abríamos los melones. El que no valía, al cauce. Poco después, un coche se para detrás de nosotros y alguien dijo ¡la poli!. Iniciamos la huida al mejor estilo peliculero gangsteril. Me quedé colgado de la puerta del auto haste que pude entrar mientras emprendíamos la retirada. Corta por otra parte, pues estábamos a 300 metros de Jefatura. Los presuntos policías, sabe dios quienes serían; o no lo eran o como éramos del gremio no nos molestaron.

Fray citroen, por un exceso de confianza, a punto de licenciarse tropezó con la generala. Lo mandó al cuartel y aquellos, que le tenían ganas, en una guardia que se durmió, le quitaron el fusil y le endiñaron un mes de calabozo y lo raparon al cero (con la estima que le tenía a su cabellera). Ajo y agua; ya no se pudo jubilar a su tiempo.

Y es lo que yo digo: de todo aquél, o aquella, que te puede joder, o te mantienes a distancia o lo jodes tu primero. Cosa que, es este caso, no solo no podía ser, además, era imposible.

viernes, 28 de noviembre de 2008

la luna sobre el Aneto-Maladeta


Ramón Torres

LAS GRULLAS




No voy a escribir de estas aves sobre las cuales desconozco casi todo. Para eso están los otorrincólogos o como se llamen.

Esto viene a cuento porque anoche, alrededor de las nueve, cuando volvía a casa después de pasar la tarde con mi nieta, al ir a coger el coche escuché el clásico graznido de una formación. Me llamó la atención, como siempre, pero más en esta ocasión por ser de noche hacía horas. Prestando atención con la vista puesta hacia donde venía el sonido, descubrí , a la luz de la población, la formación en V clásica de un centenar de las mismas dirigiéndose, presumiblemente, hacia la laguna de Gallocanta.

Es increíble la capacidad de orientación de estas aves. De un año para otro, mantienen el rumbo tan bien o mejor que el más sofisticado jet comercial. Por el valle del Ebro, suelen cruzar en el otoño y la primavera en una u otra dirección según la estación. A los agricultores de Bello y pueblos colindantes a la laguna, lugar de hibernación, no es que les haga demasiada gracia la migración. Tiene su explicación. De los sembrados, obtienen el grano que según el Señor tendrán que servir de alimentación a las aves del cielo. Ellas, desconocen quien es el proveedor de su maná, simplemente se sirven pues los encuentran libres. La DGA, tiene que asumir el desaguisado de las grullas en las fincas. En los campos de maíz cosechados de Villafranca, las he visto buscando los granos caídos durante la recolección.

Al margen de sus estropicios, detractores y defensores, sobre todo en primavera alegran a quienes las contemplamos en grandes bandadas emigrando hacia el norte. Espero volver a veros pronto.

jueves, 27 de noviembre de 2008

If he can, can I ?

Mister Gonzáles, expresidente del gobierno, según el cotilleo audiovisual ha tenido a bien -aunque digo yo que la otra parte contratante de la segunda parte también habrá puesto algo de la suya- ha tenido a bien, decía, de amancebarse, arrejuntarse, liarse, con una señora de buen ver y bastante más joven que él.

Después de 38 años de matrimonio, menos de vida en común que eso es harina de otro costal, han decidido ambas partes del consorcio, tomar las de Villadiego y si te he visto no me acuerdo, hasta luego Lucas y aquí paz y después gloria.

Hombre, con tantos años de aguantarse mutuamente, está bien que se tomen unas vacaciones, exploren nuevos horizontes y se dediquen a la caza del búfalo o la avutarda. Que lo hagan jóvenes después de 5 años o menos, manda cojones.

El caso es que yo estaba sopesando la posibilidad de, emulando al presidente electo de los yunait esteits: If he can, can I ?. Y se me escurren algunos inconvenientes. El primero, la reacción de mi santa. El campo lleno de cardos, auque no le preocupa. Siempre me podría bajar a por tabaco y tomar el tranvía de la malvarrosa o perderme por las ramblas.

El segundo sería la prevención y la pereza que me causa empezar de nuevo algo. Yo, que cuando veo a algún reincidente contumaz lo más suave que le dedico es gilipollas, vería recaer sobre mí mis epítetos laudatorios. (Cuando veo una mujer por la calle, y hago alguna comparativa, pienso en el día después y no, no me veo).

Y en tercer lugar y más importante: ¿iba a poder engañar a alguna mujer que me conociera?; dicho de otra manera ¿quién se atrevería a cargar con un viejo chocho, impertinente y gruñón?. Haría falta estar pelín loca pero no de amor, pues no me siento capaz de levantar pasiones ni ganas que tengo. Lo más que podría hacer, es invitarla a pescar o dar una vuelta en la golondrina.

Así que, mejor lo dejo para otro rato. I can`t.

martes, 25 de noviembre de 2008

TACITA DE CARDO CON ALMENDRAS

Esta faena, se la dejamos a mi suegra que la borda. Vaya por delante que, cuando me dice cardo, debo esperar y ver como se maneja para adivinar a que se refiere. No se si prepara sopa ........

Compramos un cardo grande, a poder ser blanco, como para unas ocho personas. Semos más, pero algunos, con verlo, ya se saturan.

Ponemos agua a calentar suficiente como para cocer dos veces el cardo. En un barreño, agua fría con un poco de harina para blanquear. Dejamos a la madre de mi santa limpiando y troceando el cardo; asín no se aburre y además le gusta. Hecho esto, apartamos la mitad del agua que teníamos calentando en otro perolo y ponemos el cardo a hervir.(No poner la tapa a la olla rápida). Tras cinco minutos, tiramos ese agua y le añadimos la que habíamos mantenido hirviendo. Con ello, eliminamos el amargor que pudiera tener al tiempo que evitamos se nos encalle. Sal.

Tenemos dos opciones: cocerlo en la olla rápida (la grande)12-15 minutos o hacerlo por el methode traditionel, cerca de una hora. (en ambos casos, depende de la ternura).

Aprovechamos el tiempo de cocción, para preparar la salsa.

Tenemos almendas ya tostadas y sin piel. En una sartén apropiada, ponemos aceite de la virgen extra. Unos dientes de ajo cortados troceados, los doramos y apartamos (tiramos una vez han dejado el gusto). Freimos unas tostas de pan (ojo, se queman echando leshes) y junto con la almendras, las majamos en el mortero o las pasamos por el turmix. Ponemos de nuevo en la sartén esta pasta y añadimos pelín de harina para que ligue. Aclaramos con un poco de leche o nata y caldo del propio cardo (al que ya habremos cocido, y sino, esperaremos que tampoco hay prisa.com). Una vez haya hervido y comprobado que tiene la ligazón óptima, lo vertimos sobre el cardo al que ya habremos quitado todo el caldo.

Dejaremos hervir a fuego lento para que se termine de realizar la unión de los ingredientes.

MELÓN CON JAMÓN

Compramos una merluza del tamaño necesario para los comensales que se vayan a apuntar a la farra. O más si son necesarias.

Pedimos que nos las corten a rodajas, la parte cerrada o cola, y la delantera abierta, en medallones. Salamos.

Dependiendo de la cantidad, igual nos interesa usar una sartén grande para realizar los primeros pasos utilizando un recipiente mayor para la confección final. Si es posible, utilizar el mismo recipiente para todo.

Ponemos aceite, el suficiente para dar vuelta y vuelta. Vamos pasando el pescado por harina, vuelta y vuelta en la sartén para que se endurezca el exterior. Lo vamos retirando, al otro cacharro mayor. Una bandeja de horno o algo similar.

Una vez hayamos dado esta primera fase al pescado, si el aceite se nos ha quemado con la harina, tiramos todo. Si está en uso, dejarlo y añadir un poco más de ser necesario. Picamos ajo y perejil en el mortero y en el aceite caliente, lo freímos evitando se nos queme. Añadimos un poco de harina, -discrecional según volúmen-, y revolvemos con la rasera o cuchara que estemos usando. Sin que llegue a quemarse, añadimos agua o el fumé que previamente habremos preparado con las espinas y la/s cabeza/s, para obtener la necesaria salsa verde. Dejamos a punto de sal y un pelín de pimienta molida (con cuidao no vayamos a joder la salsa). Una vez comience a hervir, la volcamos sobre las rodajas de merluza (que tendremos apartadas en el otro cacharro) hasta cubrir el guiso.

Pero antes de volcar la salsa verde, añadiremos unos salmonetes, digo langostinos o gambas medianas (dos por cabeza), -los langostinos, si los pasamos previamente por la sartén, estarán más sabrosos- unos mejillones y un puñado de almejas. Unas puntas de espárragos y unos guisantes sobre la merluza.

Si disponemos de medios para darle fuego suficiente por abajo a la bandeja, -plancha o fuego-, es el momento de hacerlo, con cuidado de que no se nos agarre el fondo. No hacer demasiado, pues es poco el tiempo que necesita para hacerse bien el pescado y que la salsa tome su sabor y viceversa. Recomiendo el horno previamente calentado sin dejar demasiado tiempo en el, pues se secarían salsa, pescado y toel biribí.

El melón con jamón, eso sí, de D.O. Teruel, lo podríamos comer de aperitivo, amos digo yo.

Y un vino blanco del Somontano de Huesca, Enate o bodegas Pirineos, o de la D.O. Cariñena, Monasterio de las Viñas. Aunque hay otros muchos igual de ricos sin salir de Aragón.


TORTILLA DE ACELGAS

Cogemos media docena de huevos (o más). Separamos las claras de las yemas, las echamos en un vol y las batimos con una varilla a punto de nieve -montenevado-.

En una bandeja aparte, que soporte el calor -acero, cristal o cerámica- ponemos bizcochos de lengua de gato en el fondo y los regamos con Oporto. Seguidamente, encima ponemos una barra se helado según gusto. Un sabor o varios.

Con una manga pastelera o una espátula, colocar el montenevado cubriendo el helado, decorando según gusto. Meter al horno fuerte previamente calentado y vigilar para que se dore pero no se queme.

Sacar del horno y espolvorear azúcar sobre el montenevado ya tostado. Habremos calentado un poco de brandy -coñá- el cual verteremos sobre el montenevado nada más sacar la bandeja del horno. Prender fuego hasta que la llama se apague.

Servir.

Cantidades de ingredientes: según comensales y ganica de golosinear.

lunes, 24 de noviembre de 2008

No ver, no tocar.

Cuando me lancé al proceloso mar de la navegación por Internet, lo hice con la alegría e inconsciencia del novato. Como en todos los ámbitos de la vida, se dan todo tipo de incidencias. Si bien es verdad que antes había más frescura, más posibilidades de relación personal, menos aglomeraciones y menos saturaciones que ahora.

No voy a relatar a pie juntillas las aventuras del barón de Munchausen. Pero intentaré al menos ajustarme a lo que he "visto y oido".

La primera conexión que tuve, fue a través de la tarifa plana de Terra. Solía visitar los foros. De ahí pasé a los chats que son en vivo y más dinámicos e interesantes. Aquí, como estamos de todo, de todo se halla, convergencias y divergencias asonantes. Se puede coincidir e intimar dependiendo del grado de implicación que cada cual esté dispuesto a asumir.

Acabas hasta el gorro de las manidas preguntas de rigor que con toda seguridad alguna vez los navegantes hemos "escuchado". Lo cual, poco a poco, a mí me alejó de los mismos. No se si me he tornado cascarrabias o susceptible, pero ya no aguanto una "conversación" con alguien desconocido a quien no aporto nada.

Si en algún momento las cosas iban demasiado lejos, exhibía mi lema de navegante: no ver, no tocar. Recuerdo especialmente lo que en una ocasión me enseñó una amiga chatera: "donde tengas la olla, no metas la polla". Jajajajaja, qué verdad es. Ella, era hostelera y se le habían liado y largado la somelier y el cocinero. ¿Qué podía esperar si los había alojado a los dos, solos, en un piso de su propiedad?.

Aunque no todo el mundo lo ha tenido claro, o sí, a muchos los ha atrapado la red. Conozco algún caso. Sin embargo, habría que decir aquello de "quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra".

Cuando descubrí los blogs, me olvidé de todo lo demás. Aunque sea en un lenguaje pueblerino y tosco, me gusta escribir y contar las aventuras del abuelo Cebolleta. Con ese lema, es muy difícil conseguir y mantener un partenaire que, estando dispuesta/o a tener una cierta intimidad y complicidad, esta no conlleve una esperanza de conocimiento a corto o medio plazo.

Una comunidad bloguera, te permite visitar a quienes, en sus escritos, manifiestan una cierta concurrencia por su forma de expresión. Sin excluir, supongo, un contacto personal entre sus miembros, a través de las "quedadas" para quienes de ello gusten, como los chateros

Una hija..........

Una hija se quejaba a su padre acerca de su vida y como las cosas le resultaban tan difìciles. No sabía como hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.

Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejo hervir sin decir palabra. La hija espero impacientemente, preguntándose que estaría haciendo su Padre.

A los veinte minutos el padre apagó el fuego; Sacó las zanahorias y las colocó en un recipiente. Sacó los huevos y los colocó en un plato.
Coló el café y lo puso en una taza. Mirando a su hija le dijo:
"Querida; ¿Que ves?" "Zanahorias, huevos y café; fue su respuesta.

La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias.
Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Al sacarle la cáscara, observó que el huevo estaba duro.
Luego le pidio que probara el cafe?. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.

Humildemente la hija preguntó: "¿Que significa esto, Padre?"
El le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente.
La zanahoria llegó al agua fuerte, dura. Pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua fragil. Su cascara fina protegía su interior líquido. Pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido.
Los granos de café? sin embargo eran los únicos. Después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.

"¿Cual eres tú?", le preguntó a su hija. "Cuando la adversidad llama a tu puerta", ¿cómo respondes? "Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?"
Y cómo eres tú: "Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza?
"Eres un huevo, que comienza con un corazon maleable? Posees un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, un divorcio o un despido te has vuelto duro y rígido? Por fuera te ves igual, pero "Eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazon endurecido? "O eres como un grano de café? ¿El café? cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las
cosas se ponen peor tu reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren.
¿Como manejas la adversidad?
¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de cafe?

viernes, 21 de noviembre de 2008

Los amos del mundo

Esto no es sino un intento de ayudar a difundir el artículo que el afamado escritor Arturo Pérez-Reverte, publicó hace ahora casi 10 años en la revista "XLSemanal", y que parece un predicción al mejor estilo Nostradamus.

Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla intro del computador, su futuro y el de sus hijos. Usted no sabe qué cara tienen, pero son ellos quienes lo van a mandar al paro en nombre de un tres punto siete, o de un índice de probabilidad del cero coma cero cuatro.

Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de una ferretería o cajera de Pryca, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio -o al revés-, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de Wall Street, y dicen en inglés cosas como long-term capital management, y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje, como quien comenta el partido del domingo.

Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni siquiera le quedará a usted el consuelo de ir en la silla de ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a ser reputados analistas, tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por hacerlo suyo; porque siempre ganan ellos, cuando ganan, y nunca pierden ellos, cuando pierden.

No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tiene que ver con la economía productiva. Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro.

Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder; el riesgo es mínimo. Los avalan premios Nóbel de Economía, periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia. Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio euroasiático y la madre que los parió a todos, se embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos ellos y a sus representados.

Y en cuanto sale bien la primera operación ya están arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran todos los días.

Y aunque ese espejismo especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es Jauja.

Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad. Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y entonces -¡oh, prodigio!- mientras que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas, no.

Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los errores de esos pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al Monopoly, recaen directamente sobre las espaldas de todos nosotros. Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia y con fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis de la Bernarda.

Y esa solidaridad, imprescindible para salvar la estabilidad mundial, la pagan con su pellejo, con sus ahorros, y a veces con sus puestos de trabajo, Mariano Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para ganarse la vida.

Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena.

Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza

jueves, 20 de noviembre de 2008

ALBA

Recientemente, nos dejó el tío Martín. Casó con la tía Aurelia siendo yo casi un enano. Era de Alba, donde han vivido siempre. Por ello, yo he ido muchas veces a su casa. A campo través, o casi. Tres horas en el tren de san Fernando. A veces, iba con la abuela. Otras, solo. Volver a casa, siempre me costaba llorar. Mis primas, eran la pasión de la abuela. "Ay mi escoboncico pequeño" decía, cuando mencionaba a Asunción, también prematuramente desaparecida. Y cuando volvía al pueblo y quería llamar a los de siempre: "Asunción, Amor, cojones" porque no le salía el nombre nuestro.

Cuando subía o bajaba, yo, si el tiempo lo llevaba, me dedicaba a cazar nidos de cuervo o picaraza por los chaparros. Pero en los del pueblo. Al bajar, después de las subidas y bajadas de los terrenos del término de mi pueblo, hay una extensión, Las Navas, totalmente llanos y sin vegetación de altura. Al atravesarlas, se ve por una parte el terreno sinuoso de Peracense con el cerro de san Ginés como protagonista y guardián al fondo, y las minas de Ojos Negros a la derecha. De la otra parte, el monte de chaparros, el valle del Jiloca y al fondo, la sierra de Palomera.

Este monte de chaparros, yo lo pasaba como alma que lleva el diablo. Tenía miedo, el cual me daba alas. Sobre todo porque, ya cerca de Alba, había una cruz de piedras sueltas en el suelo, donde decían que habían matado a un pastor. Cuando finalizaba la chaparrada, tanto al subir como al bajar, me volvía para atrás (a ver si venía alguien) y qué alivio sentía al ver las murallas del castillo, en Alba, o el cerro de san Ginés.

Siempre recordaré su despedida. Echábamos un trago de vino del porrón y decía: "despídete de la maña Isabel, que la mato". Frase que debió escuchar a algún vecino de su pueblo. Por cierto que, con esto del porrón, hice una vez un comentario (ya se sabe que los críos todo lo cascan); algo así como "en casa del tío Martín siempre saca el porrón lleno y la tía Adoración (hermana de mi abuela) solo saca un vinajero". "Joder, con el crío de los cojones" decía la tía.

Y un día me pasó un caso terrible (para mí en ese momento lo fué). En aquel tiempo, había muchas vacas en ese pueblo. Iba yo con mi madre y mi tía y al volver una esquina me dí de bruces con una pacífica vaca. ¡Dios qué pánico me entró!. Me vuelvo y echo a correr, veo una puerta abierta y me meto dentro. La vaca detrás de mí. Me subí a un pesebre chillando y llorando. Era el establo del animal. Hasta que me rescataron, que mal lo pasé. Ellas aún lo recuerdan, divertidas, ¡¡yo también!!.

Años más tarde, en Benicassim, donde son muy aficionados a las vaquillas sueltas en circuito cerrado por el pueblo, me encontré en una situación indeseada y no buscada. Veo que viene la vaquilla por la calle, sola, y me preté en el portal de una casa. Pasó de largo porque no me debió localizar. El susto que me pegué, aún hace que me angustie al contemplar las consecuencias de lo que me pudo haber pasado ya que no había nadie para socorrerme.

Y es que los cuernos, me han dado siempre un pánico tremendo.

martes, 18 de noviembre de 2008

Nostalgia

Mi pueblo se halla a una altitud de 1200 m. En plena Sierra Menera, a los pies del cerro de san Ginés su cumbre máxima, 1640 metros.

El sábado, hacía una tarde estupenda. Salí a ventilarme al Llano y a contemplar esas montañas que ya forman parte de mi mismo. Un sol generoso y amable y un cielo azul y diáfano. El pueblo está ubicado en un valle que contempla allá al fondo, a unos diez kms., las escombreras de las minas de hierro de Ojos Negros, hace tiempo cerradas. Hoy coronadas por aerogeneradores en la zona de Castilla.

El silencio casi hacía daño a los oídos. Solo roto de vez en cuando por el graznido de algún cuervo o el cencerro de alguna oveja de un rebaño que se presumía no muy lejano. Tanta paz, casi acojona pues da sensación de soledad. El humo salía pausadamente de las chimeneas en las casas que aún permanecen habitadas. En esta época, van quedando vacías muchas de ellas.

En los rollos de paja, ciento y pico kilos cada uno, al final encontré setas que era lo que había ido a buscar. Me acerqué a un chaparro cercano a ver si tenía bellotas. Llené un bolsillo de ellas; (se escuchan tres tiros de un cazador, lo cual hace presumir que la pieza se ha ido a criar (me alegro));luego en la estufa, asé varias, como si fueran castañas. Estaban ricas. Reminiscencias de otros tiempos, ni mejores ni peores, diferentes, pero nuestros.

En el castillo, varios visitantes se habían encaramado a lo más alto de sus almenas. Los coches, aparcados en la entrada.

Como en casi todas partes, la puta política hace irrespirables las relaciones interpersonales. Al tiempo, los putos políticos, lo envenenan y exprimen o abusan todo.Otrora compinches, ahora enemigos. El alcalde ppero (¿como será posible que cuanto más miserables son, sean más reaccionarios? ¿porqué quienes cobran del contribuyente, acaban por confundirse con el estado?), ha convertido en su particular rancho el municipio. Hace y deshace lo que le pasa por los ovarios. Era un muerto de hambre y un perro; hoy nada en la abundancia, pero no gracias al trabajo. Y el nepotismo, está a la orden del día. Mas no hay cojones para echarlo o enjuiciarlo. Quizá pase como con el rácimo de uvas del ciego del Lazarillo de Tormes............

Si eso pasa en una mierda de municipio, que no pasará en las grandes ciudades o en los gobiernos autonómicos, o en el gobierno nacional, o en las financieras, o.............

jueves, 13 de noviembre de 2008

Incierto futuro

General Motors recortará un 20% la producción de la planta de Figueruelas.

Se me hace muy difícil de comprender, sin emplear palabras que asustarían hasta a esta página en blanco, como es posible que una empresa que en la primavera trabajaba todos los sábados por horas extras, radicalmente cambió en el mes de Junio pasando a endosar a los trabajadores días de paro técnico, los cuales siguen hasta final de año, para llegar a un ERE aplicado a 600 trabajadores desde el 1º de Noviembre.

No cabe duda de que el capitalismo es el responsable último de toda esta vorágine originada en la economía mundial. No solamente ha actuado con codicia, sino que también con una irresponsabilidad delictiva. A todos los niveles empresariales. Desde sueldos mafiosos en sus dirigentes, gabelas de todas clases, indemnizaciones vergonzosas...... Aquí en España, mientras la CEOE suspira por el despido libre sin indemnización para los trabajadores, a quien había ejercido de secretario general de la misma con Cuevas, un tal Giménez Aguilar, lo han "despedido" con un regalo de 45 días por año trabajado. Y eso solo es el chocolate del loro comparado con el pastón que se embolsa el presidente del BBVA.

GM, ya se embolsó una pasta para que el Meriva viniera a Zaragoza y no se lo llevaran a Gliwice en Polonia. Ahora, han traído de jefe a un polaco. Sospechoso ¿no?, y comienzan los problemas de nuevo otra vez. Las multinacionales automovilísticas, se pusieron de acuerdo para todas, el mismo día, anunciar sus respectivos ERES. GM, FORD, WW, NISSAN, PEUGEOT.... Ahora, al unísono, reclaman dineros estatales para lograr sobrevivr, según ellas.

OPEL (GM Europa), está montando o ha montado una planta polivalente para construir automóviles en Rusia por un importe de 300 MM de €. ¿Para eso no tiene problemas de liquidez? ¿De dónde han salido esos millones que dicen que no tenían? ¿Qué % de esa inversión ha salido de la planta de Figueruelas tanto en beneficios como en exacciones fiscales o ayudas directas del estado y de la Comunidad?.

Tenemos un gran problema. Mientras los políticos, muchas veces conniventes cuando no instigadores, en vez de hacer una limpieza ejemplar entre las cúpulas empresariales mafiosas y corruptas, se dediquen a insuflar miles y miles de millones, ya sean $ ó €, sin exigir responsabilidades pecuniarias y penales a esas cúpulas, seguiremos en la misma corrupción, miseria y desorden que irá acrecentándose en tanto los problemas crezcan conjuntamente con el paro, el hambre y la miseria globales.

Cuando Richard Wagoner y Carl Peter Foster anuncien que se rebajan el sueldo al nivel de un operario de línea de montaje, en tanto OPEL/GM no entra en números negros, podrán mirar a la cara a los miles y miles de trabajadores a los que les están arruinando la vida. Sino suceden ambas cosas, tenemos todo el derecho del mundo a llamarles sinvergüenzas y correrlos a gorrazos.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

E. MATEO

No podría definirlo como amigo, pero tampoco de lo contrario. Somos de la misma añada; él, un mes más joven. Según mi señora madre, al nacer tuvo problemas, los cuales, desgraciadamente, han repercutido a lo largo de su vida en su conducta. Cuando íbamos a la escuela, siempre estaba castigado a la hora de los recreos. Con él, nunca se podía tener la fiesta en paz.

Un año, para san Blas que eran las fiestas, yo habría estrenado un abrigo y el muy cabr.. me empujó y me tiró al agua de la rambla dejándonos a ambos, abrigo y yo, hechos una mierda. No tendríamos más de 5 años.

Otra. Estábamos jugando en el frontón y alguna pifia nos hizo. El caso es que echó a correr calle abajo hacia su casa y yo le tiré una piedra con tan buena puntería, que a unos 30 metros a la altura de la casa de mis abuelos, le alcancé en toda la coronilla, haciendo la piedra un ruido perfectamente audible. Me imagino que después su madre armaría el consiguiente alboroto. A su tía, que vivía vecina, de una pedrada le mató el gallo. Bueno, siempre haciendo rastros. Y el resto de críos, no queríamos "ajuntarle" porque siempre montaba algún pollo.

En nuestros años adolescentes,nuestros padres tenían el azafrán lindante. Era un espectáculo por las mañanas al amanecer. No se veía ni jurar y ya su padre animaba a la cuadrilla a la hora de coger la rosa: "poneros aquí cara la luz del día, cara la luz del día". Su madre, creo me tenía algo de ojeriza. D.E.P. ambos.

Ahora, cuando va por el pueblo, todos le temen. Los huertos, son todos suyos. No le falta de nada. Lo que necesita, lo pilla y se lo lleva. A mi padre, no hace mucho, le mangó troncos de leña para la estufa. Cosa que me extraña pues le ha tenido, y a mí, un respeto inusual.

Este año, según me cuentan mis padres, en unos hortales algo separados del pueblo, afanaron dos sacos de pimientos y unas 50 ó 60 cebollas. ¿Alguien que le harían falta?. Menos mal que hacía unos días que se había marchado.

Como dirían las abuelicas, "malimpiau hijo".

Sirva esto como recuerdo y no como censura a su persona.

martes, 11 de noviembre de 2008

Peñíscola

La primera vez que conocí Peñíscola, fue para la inaguración del hotel Hostería del Mar.

La llegada en el bus procedente de Benicarló permitía ver desde varios kms. antes la silueta del castillo y el pueblo recortándose sobre el cielo azul del mes de Junio. Donde antes existían marismas y cerros, ahora adosados, apartamentos y bloques de casas. No existía le explotación y sobresaturación turística de hoy. De hecho, el hotel, estaba aislado a un km. del pueblo y solamente había un edificio de apartamentos entre ambos.

Subíamos por las noches al pueblo a dar una vuelta. La carretera, a oscuras. Una noche nos encontramos con los civiles y como ocupábamos toda la calzada, nos quisieron perjudicar. El sr. Romea, debió sacarnos las castañas de fuego.

La piscina del hotel, estuvo a punto de costarme un disgusto. Una noche estábamos bañándonos y perdí pie. ¡Ay joder! ¡¡socorro!! ¡¡que me ahogo!!, los otros, ni puto caso. Al final, no sé si fue porque me hice a la idea de que si no era buceando no salía o porque un colega se tiró, conseguí salvar el pellejo. ¡Menudo susto me llevé!. Ahora, antes de meterme al agua, averiguo la profundidad. No he conseguido aprender a mantenerme a flote. Soy un negao.

En una acequia que pasa por la trasera del hotel, pescábamos anguilas así como en el lago del pueblo; no podía aspirar a más pues era, y sigo siendo, más inofensivo que un sidral.

Me enamoré de Peñíscola. Castillo y sede de mi paisano el Papa Benedicto XIII (creo). El Papa Luna. Otro chanchullo gordo de los muchos que ha protagonizado la Iglesia a lo largo de los siglos.

He vuelto muchas veces; su playa, para mí, es la mejor de las que conozco. Ahora, todos los años voy a menudo. Mi osera, queda cerca. Eso sí, cuando no hay aglomeraciones. El primer domingo de Agosto, hacen unos fuegos artificiales en la playa maravillosos. Me encanta verlos sentado en la arena. Y es que en el fondo, sigo siendo un niño.

domingo, 9 de noviembre de 2008

GORRIONES





Son los pájaros inseparables de todo lugar donde el ser humano habite. Son, sin duda, el recuerdo más primitivo que, de ser posible, emitiría mi memoria auditiva y visual (las personas aparte).

En mi adolescencia, los gurriatos formaban parte de la geografía cotidiana de los zagales. Siempre presentes, inaccesibles e inalcanzables, maquinábamos la forma de echarles el guante de la manera que fuera: simples pedradas -inútiles siempre-, cepos -a veces se cogía alguno pues son muy desconfiados-, cazar los nidos cuando las crías estaban a punto de abandonarlos y como no, el tirador o tirachinas. Me recuerdo en todas y cada una de las facetas de depredador.

Con los cepos, la época más idónea eran las nevadas en el corral. Una vez cogí dos gurriatas a la vez en un cepo. No me atreví a matarlas y las solté.

El tirador, era nuestra nuestra compañía y divertimento veraniego. Las crías de gorrión, se quedaban en los árboles piando. Desde el suelo, lanzábamos la piedrecilla convertida en proyectil y alguna vez acertábamos.

Años más tarde, en los días invernales, recuerdo a los árboles desnudos en la fachada de la Facultad de Medicina. Por la noche, rememorando las aventuras juveniles, me hacian sentir fascinado los cientos de gorriones convertidos en bolas de algodón que, pasando la noche en sus ramas, decoraban como bombillas su desnudez. Solo les faltaba la luz.

Esta mañana, al ver unos cuantos en un paraje que poco tiene que ofrecer en alimentos, me ha impulsado a escribir este post. Sin duda, son unos supervivientes.

sábado, 8 de noviembre de 2008

bitácoraclandestina

Quienes persiguiendo no sé qué o huyendo de no sé dónde, llevamos un tiempo pululando por los etéreos espacios de Internet, nos hemos encontrado con alguna que otra sorpresa. Unas veces buena y otras no tanto.Si además, partes creyendo que todo el monte es orégano, puedes acabar cogiendo ortigas, confundiéndolas con zanahorias, o sentándote directamente en ellas (con el culo al aire, claro).

Tenía, y tengo, un blog en Terra. Ante las crecientes dificultades para entrar, opté por abrir un blog en La Comunidad de El País. Con la misma temática pardilla e inocente. Enseguida comprendí que ese no era el lugar más idóneo para exponer mis "aventis". El nivel de "los comunitarios" en muchos casos es muy elevado: poesía, relatos, fotografía, etc., con extremistas y trolls incluidos.

Uno de los participantes que me leía y comentaba fué bitácoraclandestina. Mi estilo naïf, la mayoría de las veces, era muy diferente al suyo que no comprendía. Los consideraba absurdos, pero no de una forma peyorativa, sino por su contenido que se me escapaba. Pero valoraba su gran capacidad de inventiva y que yo no alcanzaba siquiera a vislumbrar. A pesar de nuestros diferentes estilos, o por eso, surgió una corriente positiva entre ambos blogs.

Escribió un post sobre un buitre que le robaba las sandalias a un niño y luego desde el aire lo arrojaba al vacío. Yo, a mi vez, escribí otro post salvando al niño de morir estrellado contra el suelo. No se enfadó. Celebramos el final feliz, pero no logramos quitarle las sandalias al ave, el cual sigue con ellas.

Sin darme cuenta, desaparecieron sus post y comentarios e incluso su avatar. Solo queda el blog, vacío, sin explicación alguna. Espero haya sido voluntaria su baja. Le echo de menos.

Por mi parte, y quizá por diferente motivo, también he vaciado mi blog de La Comunidad de El País. Hace tiempo abrí otro blog en Google.Blogspot. Este es técnicamente impecable, pero al ser global, es más difícil relacionarse -o yo no lo entiendo- con páginas afines. Es un poco triste, nadie te molesta, pero es garantía, ante el mal funcionamiento de terra, de que no se pierden mis post.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Tan legal como estúpido

A un ciudadano español le matan una hija de 15 años, después de haber sido sometida a repugnantes vejaciones. Su mujer, a consecuencia del dolor, fallece. El ciudadano, razonablemente destemplado, acusa a la Guardia Civil, a la Policía, a los jueces, y a todo el que se ponga por delante, porque debe ser duro asumir que ni el que cometió crimen, ni los posibles instigadores, hayan sido detenidos. Ahora, la Justicia Española, tan lenta como insensata, ¡16 años después!, quiere juzgar a ese padre trastornado para el que pide 16 años de cárcel, tantos como los que han transcurrido desde el horrible crimen. Ya decía Pitigrilli que la mejor cualidad de un juez es que tenga sentido común y, si sabe algo de Derecho, mucho mejor, pero aquí parece que han crecido los fiscales que saben mucho de Derecho, pero están ayunos en sentido común. Me gustaría conocer la reacción de esos sabios de la Jurisprudencia que forman el Ministerio Fiscal, de haber perdido una hija de 15 años, y a su mujer. Tengo curiosidad por saber cómo habrían reaccionado, y cómo estaría su dignidad, ahora tan herida.

Naturalmente, la acusación de injurias y calumnias está basada en la legalidad. Y que el comportamiento del padre de la hija asesinada, y de su abogado, no es ejemplar, es evidente. Pero la reacción mentecata del Ministerio Fiscal, intentando encerrar durante ¡16 años! a quien un crimen horrible le destrozó la vida es una de las majaderías más solemnes y ridículamente prosopopéyicas de las que hemos tenido noticias en los últimos años.

07/11/2008 LUIS del Val. Periodista

El Periódico de Aragón.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Relato inesperado





Dejamos a aquel horrible gallinazo intentando calzarse unas sandalias. ¡Qué absurdo! ¿De dónde las habría sacado? ¡Qué patoso! solo hacía que dar vueltas alrededor del calzado e intentar meter sus patazas en ellas. Todo en vano. Seguro las había robado.



Habían atravesado un vergel que sin embargo carecía de agua o manantiales donde poder saciar la sed, suya y de los animales que les acompañaban. El desértico panorama que más adelante se divisaba le hizo preocuparse. ¿Cómo iban a sobrevivir en aquel inhóspito y duro terreno?



Comenzaron a subir las dunas de arena que sin embargo eran duras; la arena no cedía al ser pisada. Al coronar la de más altura, el paisaje que se ofrecía a sus ojos era para no dar crédito a los mismos. De la ladera de un montículo de arena, surgía un manantial que se convertía en riachuelo más adelante. Pero no era la única sorpresa.



Sin dudarlo, se lanzaron a disfrutar de aquel inesperado hallazgo. El agua, era cristalina y fresca pero, no calmaba la sed. Mas pronto se sintieron ahítos y calmado su apetito, tal que si hubieran disfrutado de un pantagruélico banquete.



Sigueron su camino encontrándose en una vaguada una jaima de beduinos. Estos les ofrecieron viandas. Hambre no tenían, pues el agua les había saciado; despreciar la comida, hubiera sido una afrenta a la hospitalidad ofrecida. Se miraron estupefactos. Aquellos alimentos, iban aplacando su sed a medida que los degustaban. Y a la sombra de la jaima, el calor era axfisiante mientras que al sol, la fresca brisa hacía agradable y placentera la permanencia.



El buitre, en la ladera de una duna, seguía dando tumbos enredado en las zapatillas. Una manada de pirañas salidas del riachuelo, o punto estuvieron de dejar sin usuario al calzado y sin plumas al gallinazo. El bicho, salió ladrando despavorido.







(Dedicado a bitácora clandestina).

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Je t`aime

He estado reflexionando sobre la posibilidad de morir de amor y la verdad, aparte de mí, no logro encajar a nadie en la categoría de candidato.

Pienso en Diego Mansilla e Isabel de Segura y llego a la conclusión de que Hartzenbuch no nos contó la verdad.

Conozco una pareja que lleva 60 años de convivencia en común. Gruñéndose, pero incapaces de estar el uno sin el otro. En estos casos, ya no se muere de amor sino de viejo o de soledad (¿o sí?).

Se han dado casos últimamente de ancianos que hartos de ver sufrir a sus parejas, les han dado muerte. Triste final para una historia de ¿amor?. Sin embargo, la jauría, lejos de tratar el tema con un mínimo de delicadeza y objetividad, analizando el porqué del suceso, da su veredicto inmediato e inexorable: otro crimen machista. Aunque nunca una muerte tenga justificación.

Esta sociedad actual, es más propensa a matar "por amor" que a morir por esa causa. Es más posible morir persiguiendo una quimera, que hacerlo junto a ella.

Juan Adriansens mencionaba que "una pareja sobrevive en tanto que en la cama se entiendan". ¡Pues no hace años que sé eso yo sin necesidad de ir de plató en plató!.

Aún recuerdo como en mi juventud mi tío hacía el siguiente comentario: "de tanto que se quieren, no se pueden ver". Ese "odio", ha credido exponencialmente, pero es irredento.

Y hay una afirmación, que aunque no venga a cuento es cierta: el lobo sueña con comerse a Caperucita, pero acaba devorando a la abuelita.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Tortilla de acelgas

Cogemos media docena de huevos. Separamos las claras de las yemas, las echamos en un vol y las batimos con una varilla a punto de nieve -montenevado-.

En una bandeja aparte, que soporte el calor -acero, cristal o cerámica- ponemos bizcochos de lengua de gato en el fondo y los regamos con Oporto. Seguidamente, encima ponemos una barra de helado según gusto. Un sabor o varios.

Con una manga pastelera o una espátula, colocar el montenevado cubriendo el helado, decorando según gusto. Meter al horno fuerte previamente calentado y vigilar para que se dore pero no se queme.

Sacar del horno y espolvorear azúcar sobre el montenevado ya tostado. Habremos calentado un poco de brandy -coñá- el cual verteremos sobre el montenevado nada más sacar la bandeja del horno. Prender fuego hasta que la llama se apague.

Servir.

Cantidades de ingredientes: según comensales y ganica de golosinear.