Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para callarse

viernes, 29 de febrero de 2008

Carta al menistro

Leo, en el periódico Qué!, la concesión de la medalla de oro del mérito en el trabajo (¡toma ya!) a los dos asesinados por eta en el aeropuerto de Barajas. Y me pregunto y pregunto: ¿qué méritos habían contraído esas dos personas para ser merecedoras a dicho galardón?. Aún siendo merecedoras de todo el respeto debido a los muertos ¿su muerte fue debida a un acto derivado de su actividad laboral?. Sería un sarcasmo considerar dicho acto como una actividad laboral de los terroristas.

Lo entiendo como un acto de propaganda. Pero ya puestos, podían otorgarla también a los miles y miles de trabajadores que se han dejado la piel y la vida, muchos de ellos, en el puesto de trabajo. Gente que ha trabajado desde los 14 años y que a la hora de la jubilación nadie les reconoce nada. En la mayoría de las ocasiones, salvo en las empresas estatales donde hacen el ruido y la bulla conveniente y necesaria o las de tamaño grande, han de trabajar hasta los 65 años para que su exigua pensión no sufra merma y sea penalizada. Y saben ustedes una cosa, -no, porque ni la han vivido ni la vivirán, son otra clase de vividores-, a los 65 años solo aspiran a jubilarse quienes no han dado un palo al agua en su puñetera vida, al igual que quienes lo propugnan como remedio milagroso, pero que solo aplican el rasero de ver la mota en el ojo ajeno.

Habemos muchos millones de personas que nacemos trabajando y morimos del mismo modo. Así ha sido con todas las personas que he conocido y a ninguna le han dado nada. Todo lo contrario. Tanto su empresa como la SS, han tratado de rapiñar lo que les pertenecía*. Con una diferencia: nadie nos reconocerá jamás nada, todo lo contrario, harán lo imposible por quitarnos algo de lo que con toda justicia nos pertenece. Lo que sea, la custión como diría Ernest LLuch, es recortar derechos y joder (a los demás).

* La empresa de mi padre, despidió a varios cientos de obreros que para poder cobrar lo que les pertenecía, tuvieron que gastarse las perras que no tenían en abogados. Con posterioridad, la SS, le negó a mi padre un año de pensión que le pertenecía. Ganó mi padre en magistratura. Aún así, la SS reclamó a la audiencia donde ganó. En el Supremo, no admitieron a trámite la reclamación de mi padre: la SS no tenía derecho a reclamar, es decir debía acatar la primera sentencia ya que la cuantía reclamada no daba derecho u ocasión a plantear una posterior demanda para rebatirla. Y digo yo ¿no sabían en la SS que eso era así? ¿no sabían los jueces de la audiencia que eso era así? ¿no sabía el abogado de mi padre que eso era así?. Ineptos, carroñeros o algo peor.

PD.- El Sr.. Lluch, decía custión, no que se recortaran los derechos a los trabajadores.

Cartas al director

Hola Julio César y equipo

En la tarde de ayer, intenté hablar con vosotros durante el programa. A pesar de que el teléfono me daba tono, 900 137 137 no me lo cogísteis. Quería dar mi opinión, no salir en directo ya que estaba trabajando (o al menos en el trabajo).

Sobre el tema que se trataba, asalto a las viviendas, -la violencia ya existe por el mero hecho del asalto- quiero dar mi opinión aunque sea a destiempo.

Tengo una casa en la playa y vivo realmente acollonado. Últimamente estaba algo más tranquilo, pero con los acontecimientos recientes, vuelvo a estar intranquilo. A principios de año, primeros meses, entraron en mi casa violentando una ventana del primer piso. Las de la planta calle tenían rejas. Y menos mal que no estábamos, sino, no vuelvo. Ello me obligó a colocar también una reja en ella, amén de otros artilugios en el interior como la guardia civil me aconsejó. Mi yerno, que es de los "buenos", le llama a la casa Guantánamo.(¿Os imagináis que entren un día y él se encuentre allí? ¿Le darán tiempo a que les lea sus derechos o actuará en defensa propia aún a riesgo de ya sabemos qué?)

Pero no para ahí la cosa. A mi vecino de enfrente, que es nativo y vive allí todo el año, la noche que jugó el Barça en Oporto -se ve que no eran culés- le entraron por una ventana de la planta calle, le robaron 7000 € , los móviles y un audi que tenía recién estrenado. Otros 6 ó 7 millones más. El y su mujer, estaban en la cama, era de madrugada; pero ni se enteraron. Y menos mal porque hubieran quedado como dice el refrán: "encima de jodidos, apaleados".

Por ello, comprenderéis ustedes vosotros, que quienes vivimos fuera de los núcleos urbanos, que no aislados, estemos que los tenemos de corbata con lo que está pasando, y pensando que aquí solo hay leyes que favorecen al delincuente, malhechor y asesino, como se está demostrando y como relató el camionero que llamó durante el programa. No es de extrañar que aplaudamos al hombre que defendió su casa y lamentemos que el resto no corriera la misma suerte.

Saludos

J. Cormero

PD.- Se me olvidaba. Al mes del robo y su denuncia, a mi vecino le mandaron una multa de su coche robado por exceso de velocidad a la altura de Mora de Rubielos -Teruel-. La guardia civil, en resumen el Estado, es más eficiente a la hora de sacar multas y encontrar a los ciudadanos que en detectar coches robados y a los delincuentes que lo robaron. Manda webos.

jueves, 28 de febrero de 2008

EXÁMEN trimestral

La siguiente pregunta fue hecha en un examen trimestral de química en la
Universidad Complutense de Madrid. La respuesta de uno de los estudiantes
fue tan 'profunda' que el profesor quiso compartirla con sus colegas, vía
Internet; razón por la cual podemos todos disfrutar de ella.
Pregunta: ¿Es el Infierno exotérmico (desprende calor) o endotérmico (lo absorbe)?

La mayoría de estudiantes escribieron sus comentarios sobre la Ley de Boyle
(el gas se enfría cuando se expande y se calienta cuando se comprime).

Un estudiante, sin embargo, escribió lo siguiente: 'En primer lugar,
necesitamos saber en qué medida la masa total del Infierno varía con el
tiempo. Para ello hemos de saber a qué ritmo entran las almas en el
Infierno y a qué ritmo salen. Tengo sin embargo entendido que, una vez
dentro del Infierno, las almas ya no salen de él. Por lo tanto, no se
producen salidas. En cuanto a cuántas almas entran, veamos lo que dicen las
diferentes religiones: la mayoría de ellas declaran que si no perteneces a
ellas, irás al Infierno. Dado que hay más de una religión que así se
expresa y dado que la gente no pertenece a más de una, podemos concluir
que todas las almas van al Infierno.

Con las tasas de nacimientos y muertes existentes, podemos deducir que el
número de almas en el Infierno crece de forma exponencial.

Veamos ahora cómo varía el volumen del Infierno: según la Ley de Boyle,
para que la temperatura y la presión del Infierno se mantengan estables, el
volumen debe expandirse en proporción a la entrada de almas. Hay dos
posibilidades:

1. Si el Infierno se expande a una velocidad menor que la de entrada de
almas, la temperatura y la presión en el Infierno se incrementarán hasta
que éste se desintegre.

2. Si el Infierno se expande a una velocidad mayor que la de la entrada de
almas, la temperatura y la presión disminuirán hasta que el Infierno se
congele.

¿Qué posibilidad es la verdadera? Si aceptamos lo que me dijo Ana en mi
primer año de carrera ('hará frío en el Infierno antes de que me acueste
contigo'), y teniendo en cuenta que me acosté con ella ayer noche,
la posibilidad número 2 es la verdadera y por tanto daremos como cierto que
el Infierno es exotérmico y que ya está congelado. El corolario de esta
teoría es que, dado que el Infierno ya está congelado, ya no acepta más
almas y está, por tanto, extinguido; dejando al Cielo como única prueba de
la existencia de un ser divino, lo que explica por qué, anoche, Ana no
paraba de gritar '¡Oh, Dios mío! '.

Fué el único estudiante que sacó sobresaliente.

enviado sábado, 23 de febrero de 2008

Respeto y ciudadanía

Estamos inmersos en una sociedad que ha cambiado tanto, no siempre a mejor, que hace que se echen en falta unos valores, conductas y comportamientos perdidos y no suplidos por otros equivalentes o superiores. Simplemente, han desaparecido.

Así, frente al respeto a los mayores, hoy, a cualquier mocoso, la edad solo le sirve de motivo para chufla y escarnio hacia la persona mayor. Y no solo de los ajenos, a veces también de los propios. En los colegios e institutos, vemos como un día sí y otro también, se ejercen el respeto y la convivencia de los alumnos entre sí o hacia el profesorado.

Y no es que nosotros fuéramos angelicos cuando teníamos aquellos años. Porque rastros, los hacíamos. Pero a los mayores, les huíamos como el diablo de la cruz; y ya nos guardaríamos muy bien de faltarles al respeto.....En cierta ocasión, fuimos a comprobar la madurez de unas peras....ajenas, por supuesto. Un señor mayor nos vió pero no nos conoció. El hombre nos gritó algo así como: "Legosnardo que tan visto". Los robaperas quedamos acojonados porque habíamos sido descubiertos y contentos al no haber sido reconocidos. Nuestro colega, Leonardo, se llevó las culpas aunque en aquella ocasión no participaba en el latrocinio.

Hoy, sobre todo en la ciudad, el hombre daría media vuelta si era prudente. En caso contrario, correría el riesgo seguro de ser insultado y hasta agredido. A mi santa y su madre, en la puerta de casa, una cuadrilla de zángan@s/gamberr@s ajen@s al edificio, ya la han insultado y amenazado más de una vez al recriminarles su estancia allí y no dejarlas pasar. Y cómo lo solucionas, ¿metiéndote la lengua en salva sea la parte o bajando y moliéndolos a palos? (eso si antes no te clavan una navaja). Si llamas a la poli, aunque vengan, no sirve de ná. Abajo, tienen un fumadero de porros y hasta esnifan coca de vez en cuando. ¡Ay señor, señor!

Pasee La Ramblas, Madrid, Zaragoza, por la noche. La tranquilidad era total en Barcelona. Hoy, no lo haría a esas horas. Salvo que llevara escolta, claro.

miércoles, 27 de febrero de 2008

LA LLUVIA




Hoy, el día está encapotado y gris. LLueve. Suavemente, sin estridencias ni aglomeraciones. Aunque en estos tiempos de precariedad en precipitaciones, el agua siempre es bienvenida. La lluvia no es lo mismo contemplada desde la ciudad que desde el campo. Aunque en la ciudad también nos quita el "piejuelo", la gente no siente lo mismo. Molesta y moja. Y si bien las calles se limpian -solo cuando es abundante-, en general causa más molestias e incordios que beneficios aparentes. La circulación se complica con la lluvia. Y los coches salpican a los peatones y a su vez se ponen perdidos del barrillo de las calles. Y no veas si además hay obras y pasan camiones con tierra como en la avenida de Ranillas.

En cambio, en el campo, el agua bien caída, es una bendición. Siempre. Aunque lamentablemente con el cambio climático, se prodiga cada vez menos. En mi juventud, el día de lluvia llevaba aparejada la permanencia en casa y una relajación. Estando bajo cubierto, en el corral o la paridera, escuchando el ruido de las gotas sobre el tejado y viendo caer el agua y las canaleras a tierra. Iban creando un hoyo y un círculo en el suelo sobre el punto donde caían. Y los gorriones, remojados, buscando refugio bajo las barderas. La vida se detenía a contemplar su caída.

En mi memoria han quedado grabadas las ramblas que bajaban pletóricas de agua por las Dehesillas y el Prado. Y aquel domingo que habiendo ido con mi padre a labrar, tuvimos que volver a casa porque comenzó a llover. Y estando en el café de la tía Carmen, aquello era diluviar. Seguido, sin parar. Cayendo a chorro las canaleras. Entonces aún no se habían secado las fuentes. Por los caños del Batán y del Pradejón manaba el agua a rambla. Y Cuevanegra, al no dar de sí el cauce subterráneo, salía a río.
Publicado miércoles, 21 de febrero de 2007

martes, 26 de febrero de 2008

La bici

Mi padre tenía una bici que la empleaba para ir y volver al trabajo. No menos de 20 kms. ida y vuelta. Con ventisca, lluvia, frío o calor. Daba lo mismo. Igual de noche que de día. Alguno de los viajes o los dos, ida y vuelta, de noche. Y por camino de tierra o una senda pues a fuerza de pasar habían dejado huella. Ese mismo recorrido, hoy lo hacemos en coche y sobre asfalto. De pocos años acá. Parece inconcebible que tan poca distancia entre los pueblos, 4 kms., y hayan estado prácticamente incomunicados tantos años entre sí. Para un transporte digno de ese nombre, un camino de carros, no merece tal categoría.

Cuando aún no llegaba a los pedales, a hurtadillas se la pillaba para correrla. ¡La de tozolones que nos llevamos la bicicleta y yo!. Debía ser muy torpe, al tiempo que muy cagazas pues me costó tiempo el aprender. Y una vez que conseguí
mantenerme sobre ella y rodar fue cuando más grandes batacazos me dí.

El termómetro o la huella para averiguar que se la había mangado, siempre a escondidas y como sin queriendo por su parte, era el farol. Chivato. Al aterrizar golpeaba el farol en el suelo y se iba para atrás. Alli tropezaba con la articulación de los frenos -nada que ver con las actuales máquinas- que se clavaban y dejaban la marca en forma de bollo. ¿Quién negaba la evidencia? Delatado en el acto.

Un día, bajaba los Vallejuelos a toda pastilla. Camino de graba-arena. Huellas profundas de las ruedas de los carros. El camino torcía a la izquierda y la rueda delantera penetró en el fondo del carril izquierdo. Salí por los aires y el jodido farol, ¡abollado o roto! puede que las dos cosas. Aparte el tozolón y el susto, a mí no me pasó nada; pero ahora ¿qué hago?. Dejé la bici donde estaba y me esfumé. ¿A quién le echamos la culpa a Jalisco o a la Curra?

Aún puede que exista, olvidado en la cacharrería, algún farol superviviente de aquellos; pero seguro que tiene los cuernos de los frenos de la bici marcados.

En el trabajo, empleo una bici para desplazarme. Un día, una puerta por la que no debí haber pasado, se cerró y golpeó lateralmente la rueda delantera violentamente. Torció el manillar y la manilla del freno se me clavó en el muslo. No llegó a penetrar, pero a los pocos segundos me salió un bulto como un huevo de pava. Me acojoné! ¡Ay, que me va a pasar como a Paquirri !. Me fuí al centro médico, me pusieron hielo......y poco a poco el hematoma se expandió y diluyó. Pero en el punto donde impactó el freno, aún noto una dureza, como un cráter, en el muslo.

lunes, 25 de febrero de 2008

Vuela, vuela, palomita

—Vuela, vuela, palomita,

vuela, vuela al palomar;

no te vayas tan solita, palomita,

yo te quiero acompañar.

—Si me das, si me das esa boquita,

su dora, su dorado pico abría;

unos me, unos me dicen que hablaba

pero yo, pero yo no lo entendía.

—Vuela, vuela, palomita,

vuela, vuela al palomar;

no te vayas tan solita, palomita,

yo te quiero acompañar.


(Eusebia Romero Riaguas)


Encontré la letra, pero no la música. Esta canción, me la cantaba mi padre acompañándose del violín cuando yo tenía 3 ó 4 años. O sea, anteayer.

He encontrado un vídeo con la música y las imágenes originales. ¡Yeaaaahhhhhh!

jueves, 21 de febrero de 2008

Macedonia




Estaba comiéndose una manzana. Mmmmmmm... huele de maravilla esa naranja, pensó Adán, que contemplaba con envidia la fruición con que la sierpe devoraba aquél melocotón. ¿Kerés un bocado? le espetó a Tutatis. Aquello cogió desprevenido a Hervés, quien no esperaba que del éxtasis visual producido al ver la casi lujuriosa degustación de la banana, esta fuera motivo de una expresión que lejos de parecer una invitación era más bien una admonición.

Lo cualo le llevó a pensar que aquél comepeaches, respondió a su admiración de una manera grosera y se sintió humillada y avergonzada por su forma rastrera.

¡Será mamón, el navajo del carajo!. Y es que hay gente que en lugar de sentirse orgullosa de sus orígenes, reniega de ellos consumiendo tallarines, una pecaminosa identidad de perro salchicha con cara de empanadilla. ¡Donde esté un Kiwi, que se quiten las acelgas!

Pasa a millones de saharauis al contemplar a tanto gabacho kabestry como estos días pululan por los medios de subversión desinformada. Estos últimos, no contentos con el recicleje de la basura, no paran de darnos la vara uniformándonos del discurrir de los cucos en los nidos de los buitres.

Y tal como si la mierda fuera chocolate, se afanan en hacérnosla tragar cual lavativa ilustrada. Por eso, estoy en contra de toda violencia en contra de los derechos del lagarto; y no entiendo porqué se cabrea mi vecina cuando intento bañar al canario en la piscina. Al contrario que la gazapera, que desea la limpie con la manguera. Para eso que no me utilice a mí, que lo haga con Fifí.

De obras buenas, están las tumbas llenas. A este paso, se acabarán pronto los higos chumbos o llegaremos a Berlín.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Ave, ave

Ave, "AVE", te saludo.

Tu obra salió como pudo;

Entre quitar los terrones,

taponar inundaciones,

colapsar los cercanías

y sacarlos de sus vías

y privar a los viajeros

del transporte mañanero,

ya nadie se lo creía

el que arribaras un día

de Madrid a Barcelona

y Barcelona a Madrid,

que no es cosa baladí

si despacio se razona.

En dos horitas y media

puedo ponerme en Las Ramblas

a comerme una de gambas

y, si nadie lo remedia,

un buen plato de de "munchetas"

que es mediterránea dieta.

Del mismo modo a Madrid,

los "polacos" que apetezcan

comerse unos buenos callos

aunque la panza les crezca,

y regresar como el rayo.

Otro uso no veo yo

de tan moderno transporte,

que a mí me da mucho corte

en asuntos de negocios

el dejar todos mis ocios

por un milloncejo o dos.

"Pa" eso están mis empleados

que les tengo aleccionados

a viajar en autocar.

Si es que alguno va y rechista,

con ver del paro la lista

se conforma sin tardar.


Gelasio.

lunes, 18 de febrero de 2008

Cordericos





Sabes, hoy se me ha ocurrido que, puesto que los cordericos se crian en el campo, voy a plantar en el jardín de casa una cuantas costillas de lechal a ver si regándolas y ahora que vamos hacia el buen tiempo, esta primavera -verano tengo una buena cosecha y en las vacaciones de agosto me pongo como un pepe de comer cordero asado en la barbacoa.

Los ajos, ya asoman el morrico por encima de la tierra. Los que son del pueblo, nacen con más fuerza y alegría que los del mercao. Igual son chinos. Ya los planté para las costillas asadas.

También he pensado plantar unos huevos a ver si salen pollos. Estos serán más problemáticos porque igual salen volando y se los benefician los vecinos. Y a esos, ni agua. Porque los repollos no es lo mismo. ¿O sí?

Bueno, si se me dá bien la cosecha, igual el año que viene planto un solomillo de ternera. ¡Jo! cómo me voy a poner.

La lavadora, ha muerto


(NO, la rumana, no)

Cuando mi santa procedía a de lavar los trapos sucios de la pira de ropa que tenía acumulada, al poner la máquina en marcha escuchó un ruido interno que no supo asociar a causa concreta alguna. Está acostumbrada a que, a veces, estas cabalgadas sonoras, sobre todo en el centrifugado, se parezcan más al estruendo de una locomotora. No le dió más importancia y se fue.

Al rato, se apercibió de que no había luz en casa. En el cuadro eléctrico, habían saltado los diferenciales. Al reanudarse la corriente, la lavadora funcionó y realizó el ciclo de lavado que tenía programado, completo. Pero el asunto se complicó a la hora de abrir la puerta para sacar la ropa. No abría. Me llamó contando las aventis. No te preocupes, compraremos otra. A todo esto, la lavadora llena de ropa, presuntamente lavada.

Ya en casa, procedí a mirarla y maquinar que demonios le podía pasar. La puerta, seguía atrancá. Tapa fuera y ¡alaaaaaaaaa!. La tarjeta adosada al programador con un socarrao de urgencias. El ruido, un cortocircuito. El circuito impreso quemado, supuestamente en la parte que a la puerta afectaba. Al final (aquí me vine a la memoria un episodio grabado por Rodríguez de la Fuente en el cual se ve a un zorro, - no pongo zorra para no herir susceptibilidades-, dando vueltas a un erizo hecho un ovillo de púas, intentando hincarle el diente. En vano. Cuando aprecia que aquellas uvas también están verdes, se pone encima del animalico y le mea. ¡Qué carbón! jojojojojojo). Al final, como decía, forcé con un atornillador y salté la cerradura. ¡Ala! ya puedes ir a comprarte otra. La cerradura, también estaba fogueada.

Pero como buen español y chapuzas, y más pensando en la ropa que quedaba por lavar, mentalmente seguía con la matraca. A mi vuelta a casa, procedí a hacer puentes para que se pusiera en marcha. Y lo conseguí. Y lavó, en una sublime evocación del canto del cisne, dos coladas a la perfección. Pero claro, tampoco era cuestión de conservar la máquina y poner impedimentos para que la puerta no se abriera y se armara el diluvio.

Por otra parte, la otra ya estaba comprada. Esta mañana, la han traído a casa.

sábado, 16 de febrero de 2008

Nadie me comprende........






SE ME OLVIDÓ INCLUIRLAS EN EL POST ANTERIOR.......
El virus, es el ser humano

jueves, 14 de febrero de 2008

El tiro por la culata

Estaba hasta las barbas de que la pantalla se le quedara "encarcelada" cada vez que ponía a correr el programita de marras. El viejo profesor no podía comprender en que había fallado. El, que era meticuloso y concienzudo en su trabajo y no dejaba nada al azar, veía como parte de su obra ¿acaso experimento? derivaba hacia horizontes no previstos e indeseados. El algoritmo, no funcionaba; o mejor dicho, sí, pero de manera autónoma e incontrolada. Siempre quedaba la posibilidad de detener y destruir ese minúsculo "virus" que hacía estragos en su programa. Pero no era llegado el momento.

Sin duda eran efectos colaterales no previstos. O tal vez alguna instrucción errónea introducida . ¿Quizá alguno de sus ayudantes, de forma subrepticia, había colado un troyano? ¿Alguien habría visitado alguna página porno?. Repasaba una y otra vez el modus operandi y no hallaba puertos por los cuales algún hacker ocasional y con mala leche pudiera haberse "invitado". Su cortafuegos era infalible y no hablemos del antivirus.

Tratando el tema con su hijo, llegaron a la conclusión de que la mejor manera de dar con el fallo y enmendar el error sería que delegara en él la resolución del asunto. Tomadas las medidas necesarias, puso manos a la obra. Su entrada no fue como para recordar. Pasó un tiempo en hibernación estudiando el comportamiento y desarrollo del "virus" para no ser advertido y eliminado. En su momento, tomó la decisión de entrar en acción e ir modificando en el programa con las instrucciones que debían haberse seguido, a fin de rectificar su erróneo desarrollo.

No tardaron las defensas del troyano en detectarlo y, viéndose en peligro, actuar. Fueron tejiendo una maraña de trampas saduceas y preguntas capciosas, hasta que lograron hacerle desaparecer. De vuelta con su padre, llegaron al convencimiento de que no había más alternativa que formatear el disco duro y empezar de nuevo; pero se resistían a reconocer la certeza del fracaso ya que ello acarreaba también eliminar cuanto de bueno había creado y debían tomarse un tiempo antes para hacer back ups.

Dentro del propio "virus", algunas líneas del programa modificado fueron asumidas por células que al multiplicarse, mutaron también a su vez. Contemplando el devenir de su invento y que las instrucciones que el había introducido solo eran invocadas de forma torticera e interesada, decidió que, para no ser el hazmerreir de la casa, lo mejor era dejar al troyano a su aire hasta que hiciera reventar al algoritmo.

Si se jode el disco duro, lo cambiamos por otro con capacidad infinita y además, nuevo. Y a vosotros ¡Qué os den!.

martes, 5 de febrero de 2008

lunes, 4 de febrero de 2008

Guárdame Señor de mis amigos...


.....que de mis enemigos me guardo yo.

´Somos Gente Ausente de Escrúpulos´

Parece inaudito, pero así es. Un nutrido colectivo de gentes y organizaciones han comenzado, con todo éxito, a difundir su oposición contra la Ley de Propiedad Intelectual o contra ciertas entidades sin ánimo de lucro que se encargan de recaudar las tasas por reproducción, compra, difusión, transmisión, escenificación..., de obras musicales, teatrales, equipos de reproducción de video, de sonido, fotocopiadoras, impresoras, teléfonos móviles y todo lo que sea susceptible de almacenar cualquier cosa; DVD, cederrón, pendrive, discos duros, memorias, etc.

Los usuarios, o sea, los ciudadanos tienen el deber inexcusable que promulga la Ley de Propiedad Intelectual de pagar un canon a estas sociedades que gestionan los derechos de sus autores socios. Este impuesto se paga tanto si el uso del soporte o medio físico de almacenamiento se utiliza para uso personal con obras de autoría propia como si no. Igual ocurre con los medios de reproducción que pagan canon por el hecho de ser comprados.

Volviendo al encabezamiento, ¿Cómo puede haber gente, ausente de escrúpulos, que manifieste una clara insumisión a dicha ley o más concretamente a cómo se está gestionando la ley por estas sociedades privadas? ¿Qué hay de malo en que estos gestores privados de la ley se presenten en una boda para cobrar a los novios la cancioncilla del Titanic cuando sacan la tarta nupcial?, ¿y si un invitado, en presencia de dichos inspectores cobradores, le da por cantarse los Clavelitos, una jota o un bolero?, posiblemente, con toda la razón que proporciona esta ley, aumentará la tarifa a pagar por reproducción de obras sin permiso del autor. Y es que lo que es de ley, es de ley. ¿No? Yo particularmente me creo mucho eso de la propiedad intelectual, me lo creo tanto que me viene a la cabeza una idea para dar un paso adelante en la depuración de beneficiarios de la ley.

Me explicaré. Si la creación de la mayoría de las obras, tanto musicales como teatrales y/o artísticas, están normalmente fundamentadas en los amoríos, desgracias, felicidades u ocurrencias de un anónimo en particular, y me explico con un ejemplo; muchos conocerán esta letra: Por la esquina del viejo barrio lo ví pasar, se trata de Pedro Navaja de Rubén Blades (tengo que poner autor y título de esta cita porque lo dice el artículo 32 de la ley) bien, pues claramente la obra hace referencia a los hechos que acontecen a una persona, en la que se fija el autor musical, y es esta persona la que genera la inspiración y contenidos necesarios para la obra musical. ¿No debería cobrar este autor anónimo los derechos de creación de semejante éxito?, al fin y al cabo la canción habla de sus tropelías.

Claro que podría alguien argumentar que el personaje es ficticio fruto de la imaginación del autor. Lo cual me lleva a las dos cuestiones siguientes: ¿Somos capaces de imaginar algo en base a nada o necesitamos un punto inicial? ¿No es cierto que más nos gusta una obra cuanto más nos vemos reflejados en ella, o sea, cuando el contenido tiene similitud con nuestras propias y personales vivencias de las cuales nadie excepto cada uno individualmente es dueño?

Si esta obra cobrase derechos, y pongo el condicional porque no se si está incluida en el repertorio de alguna sociedad gestora o si por el contrario es de dominio público ya que tanto las sociedades gestoras como el Ministerio de Cultura no facilitan listado alguno de obras donde poder consultar las que son de pago y las que no ¡cielos¡ acabo de darme cuenta de que no tengo forma de cumplir con la legalidad sin que me cueste dinero. ¿Qué tengo que hacer, ya que no estoy para muchos gastos, para usar una obra de dominio público, o sea que no pague autores, si el propio Ministerio de Cultura que vela por ellas tampoco me facilita esa información?

Y por otra parte, si el listado de obras de las entidades gestoras no es público para poder consultar si la obra que quiero consumir ha de pagar o no, ¿Cómo defiendo mis derechos como consumidor en cuanto a tarifas y precios de productos que me garanticen el derecho de una libre elección dentro de un supuesto mercado de contenidos en el que en teoría tengo la opción de usar obras públicas o privadas?, ¿tendré que arriesgarme a reproducir obras y convertirme en un pirata delincuente (tratamiento que seguramente sentirían los muchachos/as disminuidos psíquicos del taller cultural de Fuentepelayo, Segovia, cuando recibieron el requerimiento de un juez que les apremiaba a pagar a la SGAE, Sociedad General de Autores y Editores, la cantidad de 518 euros en concepto de tasa por interpretar obras de teatro en un acto benéfico) por no tener medios que me informen de mis opciones para consumir obras públicas o de pago?

¿Somos Gente Ausente de Escrúpulos que no comprendemos la importancia de preservar la propiedad intelectual mediante el pago indiscriminado de tasas y cánones que graban por igual tanto a infractores como a fieles cumplidores de la ley? Y lo más grave ¿Tenemos presunción de culpabilidad en este país que nos obliga a pagar la multa antes de cometer la infracción?

¿Ustedes se imaginan pagar una multa canon por anticipado al comprar un teléfono móvil por la presunta infracción que se pudiese cometer al usarlo mientras se conduce, tanto si tiene coche como sino, que además cobrase el canon la Asociación en Defensa de los Conductores sin Multas y que repartiese los beneficios entre sus asociados? . Inaudito.

Vicepresidente de la Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza

sábado, 2 de febrero de 2008