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jueves, 28 de febrero de 2008

Respeto y ciudadanía

Estamos inmersos en una sociedad que ha cambiado tanto, no siempre a mejor, que hace que se echen en falta unos valores, conductas y comportamientos perdidos y no suplidos por otros equivalentes o superiores. Simplemente, han desaparecido.

Así, frente al respeto a los mayores, hoy, a cualquier mocoso, la edad solo le sirve de motivo para chufla y escarnio hacia la persona mayor. Y no solo de los ajenos, a veces también de los propios. En los colegios e institutos, vemos como un día sí y otro también, se ejercen el respeto y la convivencia de los alumnos entre sí o hacia el profesorado.

Y no es que nosotros fuéramos angelicos cuando teníamos aquellos años. Porque rastros, los hacíamos. Pero a los mayores, les huíamos como el diablo de la cruz; y ya nos guardaríamos muy bien de faltarles al respeto.....En cierta ocasión, fuimos a comprobar la madurez de unas peras....ajenas, por supuesto. Un señor mayor nos vió pero no nos conoció. El hombre nos gritó algo así como: "Legosnardo que tan visto". Los robaperas quedamos acojonados porque habíamos sido descubiertos y contentos al no haber sido reconocidos. Nuestro colega, Leonardo, se llevó las culpas aunque en aquella ocasión no participaba en el latrocinio.

Hoy, sobre todo en la ciudad, el hombre daría media vuelta si era prudente. En caso contrario, correría el riesgo seguro de ser insultado y hasta agredido. A mi santa y su madre, en la puerta de casa, una cuadrilla de zángan@s/gamberr@s ajen@s al edificio, ya la han insultado y amenazado más de una vez al recriminarles su estancia allí y no dejarlas pasar. Y cómo lo solucionas, ¿metiéndote la lengua en salva sea la parte o bajando y moliéndolos a palos? (eso si antes no te clavan una navaja). Si llamas a la poli, aunque vengan, no sirve de ná. Abajo, tienen un fumadero de porros y hasta esnifan coca de vez en cuando. ¡Ay señor, señor!

Pasee La Ramblas, Madrid, Zaragoza, por la noche. La tranquilidad era total en Barcelona. Hoy, no lo haría a esas horas. Salvo que llevara escolta, claro.

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