Yo tengo un castillo matarile rile rile

viernes, 18 de abril de 2008

Días aciagos

Tras la felicidad ha venido el desastre. Una tormenta larvada que ha acabado por declararse. Mi Princesa querida, llora en silencio y yo, me encuentro inerme y solo me queda la posibilidad de llorar con ella y consolarla en la medida de mis fuerzas que no son muchas.
No se si el Destino nos busca o vamos nosotros a su encuentro. En todo caso, es un kabrón.

Una vez más, se cumple aquello de que "quien da pan a perro ajeno, pierde pan y pierde perro"

Perros malditos.......

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