Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para callarse.

sábado, 31 de mayo de 2008

LADRONES

Ayer, recibí la factura del suministro de agua de una vivienda que tengo en un pueblo de Catalunya. Y conforme va pasando el tiempo, mi cabreo va en aumento.

Al servicio municipal del aigua tengo que pagarle 49 €. Pero aluego después, vienen los de la catalanidad y por el morro me clavan 55 eurazos más. Con dos cojones. Si tendrán caradura. Y yo que me quejo de los de aquí. Por este precio, podríamos utilizar Rioja para todo.

El agua, además, malísima (como en todas partes).

No me extraña que al cielo se le hayan hinchado las pelotas, y ante el nuevo latrocinio que pretendía hacer Montilla, apoyado por Zapatones junto al interesado del pp valençía y murçía con el trasvase camuflado del Ebro a Barcelona, no haya parado de llover desde la promulgación del decreto ley. Para que se la envaine la maritere.

Es evidente, que la negativa de la entrega de los bienes de las parroquias de Barbastro-Monzón a sus legítimos dueños, ha cabreado al Supremo y pa joder al charnego no para de llover. Le cae mal el fulano. A mí, también. No me gusta para nada su jeta.

Mi apoyo a las gentes del delta. Para que no desaparezca.

martes, 27 de mayo de 2008

INEPTOS

Sin duda alguna, tenemos mala suerte en Aragón con los políticos que nos toca sufrir. No importa el colorín con que se vistan. Es denigrante para el pueblo comprobar su pusilanimidad, incapacidad para hacer las cosas con un mínimo de eficiencia, y su tendencia al embuste y al engaño sin el más mínimo atisbo de verguenza.
No puedo asumir sin que el ánimo se me enerve, el gasto inútil que con nuestros impuestos llevamos asumido a costa de un maldito estadio de fútbol de una maldita empresa privada. Si fueran sus dineros, de la empresa o de los políticos, nada que objetar. Cada uno se arruina como le dá la gana.
No contentos con eso, vuelven a las andadas y con la empresa en segunda división, siguen erre que erre dilapidando presupuestos en estudios, contrucciones y pelotazos. Malditos sean.

El otro tema que ha dejado con el culo aire a esa caterva de ineptos, y en especial al que se dice presidente de Aragón (para nuestra desgracia), es el trasvase del Ebro a Barcelona. Cuando se debió haber opuesto, guardó silencio. Ahora, cuando ha comprobado que se la metieron cruzada, apela a juicios y demandas, ¿O es una pose?. ¿Acaso no sabe que un maldito juicio contencioso-administrativo tarda una eternidad en ser visto para sentencia? ¿Para cuándo la ídem sobre La Romareda? ¿Tendrá agallas el juez que paralizó la remodelación para decir que aquello no estaba tan mal como otros políticos de infuasto recuerdo nos quisieron hacer creer?. Puede, pero cuando el nuevo estadio esté en marcha. Es cómplice.

Pues lo mismo con el agua. Una vez Montilla ha atrapado el hueso, jamás lo soltará. Y el gobierno central, tampoco. Zapatero es otro embustero. Burlarán la ley, la retorcerán, la vulnerarán, pero la tubería, la construirán con los impuestos de todos los españoles que para eso nos hacen el favor de seguir con nosotros sin independizarse. Y los otros inútiles, los peperos, seguirán debatiéndose en el lodazal de su incapacidad, porque a sus correligionarios del levante les interesa que el trasvase salga adelante para poder reclamar ellos el agua que haga progresar sus pelotazos urbanísticos. No importa que la suya la vendan para embotellar.
INEPTOS.

jueves, 22 de mayo de 2008

Ave de rapiña

Hubo tiempo en el cual "cazar nidos" era habitual en el pueblo, para los chicos y no tan chicos.

Cuervos y picarazas, se llevaban la palma, pero no se libraban el resto de pájaros. Los nidos más codiciados, los de perdiz, pues ponen más de una docena de huevos. Con un lazo atrapaban a la perdiz cuando iba a poner y luego los huevos en tortilla. A veces hacían una depredación masiva de nidos de gorrión para quedarse con las crías de gurriato. Resaltar que, a pesar de lo anterior, nunca estuvieron tan en peligro de extinción como ahora, sobre todo los gorriones.

Zorribalvas, cardelinas, pajareles. Gran cantidad de estos últimos en aquellos años y hoy prácticamente desaparecidos. ¿Porqué?. Las zorribalvas, ponen los huevos azules. Anidaban en las paredes de las eras y el mayor peligro para los nidos, era que se conociera su emplazamiento por varios zagales. Era su sentencia de muerte. De cardelina, intenté varias veces hacerme con pájaros; por su belleza y la armonia de su canto. Una vaz que lo conseguí, el gato me mató los cardelinos. Otra, que tenía cinco pájaros enjaulados -los padres les daban de comer-, el cabrito de Crispín me los mató. El fulano no tenía, ni sigue teniendo, ideas buenas.

Por mi parte, el nido más extraordinario que destruí -pues no se puede llamar otra cosa-, presumo que era de algún tipo de águila. Había ido a labrar a una finca que estaba en el límite del término del pueblo de al lado. Había varias carrascas, una de ellas seca. En lo más alto, un enorme barderizo llamaba la atención. Las alturas siempre me han dado canguelo. Pero a pesar de ello, quizá temblándome las piernas, conseguí trepar a lo alto de la carrasca y acceder al nido. No era viejo. Tenía tres huevos extraordinarios. Tamaño, como los de gallina. Color: uno completamente blanco. Otro con pintas marrones y el tercero, cascara marrón con pintas más oscuras. Solo sé que los rapiñé. No recuerdo más.

El mayor susto: un día subí a "inspeccionar" un nido de picaraza que parecía nuevo. Al llegar a el, con la cara a su altura, ví que dentro había unos bichos colorados. Bajé como alma que lleva el diablo. Nunca supe que era "aquello". ¿Los famosos "ratones colorados"? ¿murgaños?. En ambos casos, no se como son y "aquello", tampoco me entretuve en averiguarlo.

Hoy, lamentarse no sirve de nada. Eso sí, sigo con la frustración de no haber podido tener unas cardelinas en casa.

sábado, 17 de mayo de 2008

Cocinero antes que fraile



Después de ocurrir el desgraciado accidente, narrado con anterioridad, ocurrido a la caballería de mis padres, estos debieron replantearse mi futuro. De no haber mediado el mismo y debido al excesivo proteccionismo de mi madre, sabe dios cuánto más tiempo hubiera permanecido en el pueblo. Ante la falta de futuro en el mismo, mucho antes debí haber salido a buscarme la vida como muchos miles más en aquellos años de éxodo y diáspora hacia las ciudades.

Así que, vencidas por los hechos las últimas resistencias, mis padres encargaron a un tío suyo que ya se había instalado con sus hijos en la ciudad, la búsqueda de un empleo para mí. A finales de Abril, emprendimos viaje mi madre y yo. Y el 1º de Mayo, que entonces no era fiesta laboral, arrancó la nueva singladura de mi vida en el hotel Oriente ¡¡de pinche de cocina!!.

No tengo especial memoria de aquellos días. El contraste del pueblo con la ciudad, el cual doy por hecho que se produciría, no dejó excesiva huella. Me pagaban 900 pelas al mes y pagaba 700 a los tíos por el hospedaje. Así que con 40 duros para mis gastos, había de pasar el mes.

Los trabajos habituales: encender el fogón de carbón y alimentarlo, pelar patatas, socarrar los pollos,.......Los cocineros se portaron bien conmigo. En especial el señor Santiago, que me buscó el siguiente trabajo cuando las cosas se pusieron feas.

No tuve tanta suerte con una ¿despensera? que había. (no sé porqué, siempre me han caído mal las mujeres en el trabajo). Estaba liada con algún jefe del hotel y parece ser se creía con derecho a dominar al catetico de pueblo recién llegado. Pero yo no estuve por la labor.

Cuando alguna tarde me tocaba quedarme de guardia -no sé para qué-, o sea solo, aprovechaba para comer y beber, sin que se notara, de lo que había a mano. Me gustaba el helado de vainilla y no me gustaba hacer los caracoles de mantequilla para los desayunos.

Por ese desacuerdo con la cantinera, y antes de que las cosas llegaran a más, el sr. Santiago me buscó otro empleo y en el mes de Julio, comencé a trabajar en el Rte. París, de mucha enjundia en aquella época y hoy desaparecido. De ayudante de cocina y por ¡¡1200!! pelas al mes. Aquí, pasamos un invierno de lo más divertido, eso sí, sin un puto duro en el bolsillo.

Hoy, pasados tantos años, doy las gracias porque desde el primer día, me dieron de alta en la seguridad social. Y me abrió las puertas a todo un mundo de nuevas vivencias y sensaciones.

viernes, 9 de mayo de 2008

Ser blogero

Un día, descubrí que la gente, en algo que llamaba blog, escribía de los más variados temas. Ya había intentado con anterioridad crear un blog, el cual murió por falta de uso y de ideas para hacerlo sobrevivir.

Pero esta vez fue diferente. Lo intenté en Terra y no solo eso, lo alimenté. Para ello fuí recordando episodios de mi niñez y juventud, plasmándolos en el blog conforme fluían de mi memoria y los escribía en una cuartilla. Alguna vez los llamé "historias para no dormir"; literalmente. En los momentos más álgidos de dominio del sueño, esto me mantiene despierto. Tengo sobreproducción de manuscritos, que la pereza me impide transcribir. Todo llegará.

También creé, el blog, con la intención de trasladar a un CD lo escrito y guardarlo.

En el transcurso del tiempo, Terra se convirtió más en un problema que en un vehículo. Mucha gente, así lo escribían, abandonaron la web. Por mi parte, cree un nuevo blog en la comunidad de El País. Pero como todo medio masivo, también los inconvenientes lo son. No existe la posibilidad de controlar el acceso de los comentarios y los más activos, son los extremistas. En las pasadas elecciones, saturaban. Y eso, harta.

Hay gente muy buena escribiendo y fabulando. Y eso me llevó a darme cuenta de que yo estaba contando mi vida; era, otra cosa. Soy un aficionado "näif". Poco a poco, me hizo sentirme incómodo a pesar de los lectores y los ánimos de quienes me visitaban. El día de las pasadas elecciones por la noche -catarsis lo titulé- eliminé del blog todas las entradas personales del mismo. Ahora, lo visito desde otro vértice; nada demasiado personal o inherente a mi vida. Aunque a través de las opiniones, también se vayan quedando retazos de ella.

Como contramedida al posible borrado involuntario o por el servidor del blog, he creado otro blog en google. En el guardo, duplicado con Terra, los post. Incluidos los que no edito en La Comunidad. Otros, como este, sí que se leerán en ella.

Terra, ya no es lo que era. La gente se ha debido de hartar porque los comentarios y las visitas, han disminuido notablemente. Pero yo, sigo. Inasequible al desaliento a pesar de mis titubeos y mis dudas.

jueves, 8 de mayo de 2008

Saharauis. La traición.


En las cortes franquistas se sentaban "procuradores" que, con el status de españoles de pleno derecho, unos traicionaron a su pueblo al venderse sin escrúpulos al absolutista y anexionista Hassan y otros, a su vez, fueron vendidos por los que en ese momento ostentaban el poder en España.

Según las enseñanzas que nos impartían a los escolares, el Sahara Español era una provincia más de España y sus habitantes eran poseedores del DNI español que les identificaba como ciudadanos españoles a todos los efectos. Otra cosa es como ellos se sintieran.

Con la agonía del régimen dictatorial, vino la venta de tierras y personas. Quienes tenían en sus manos, mejor dicho eran responsables de la situación, por unos pactos oscuros entre ellos y el régimen marroquí, dejaron indefensos a personas y territorio. Los militares, que hubieron de ser repatriados y se les impidió reprimir la Marcha Verde, volvieron de una manera vergonzosa y vergonzante y sin honor. En contra de su voluntad. Como los americanos al abandonar Hanoi, se cubrieron de gloria al dejar El Aaiun y Villa Cisneros.

Después de tantos años de abandono, España no ha rectificado su cobardía y deshonor. Los saharauis que no han sido apresados por las fuerzas ocupantes marroquíes, siguen subsistiendo en el desierto argelino. La ONU, esa cueva de Alí Babá que solo sirve a los intereses de los invasores y quienes les apoyan, solo convocará su referéndum de autodeterminación si el régimen marroquí está seguro de ganar. Por eso está dilatando y entorpeciendo toda gestión tendente a convocarlo. Espera que aquellos españoles con DNI desaparezcan al tiempo que se consolidan los marroquíes ocupantes e invasores del territorio.

Vaya mi modesta aportación con este post para exigir al estado español que asuma su responsabilidad y vergüenza, al tiempo que reclamo una patria en su tierra para los saharauis exiliados y expulsados. Y libertad para los detenidos.

1º DE MAYO. Favoritos

Los políticos, en general, y los sindicalistas (que también lo son), son lo peor de la clase salvo excepciones.

Los más ambiciosos, sin escrúpulos y mafiosos de la sociedad. Trepan, aplastan, pisan a sus contrarios -con más saña si son de su partido o sindicato-. Ejemplos, los vemos a diario, en todos los ámbitos y en todos los partidos. El ahora parece ser ínclito Zaplana, en su época de novicio que no lo era tanto, reconoció lo que otros hacen sin esconderse: "yo estoy en política para forrarme". Y vaya si se ha aplicado. Ayer en la SER, como de momento está políticamente muerto, otros políticos hasta hablaban casi bien de él.

Aquí, además de todo eso, los tenemos mediocres; y tengo para mí que la sociedad en si mísma, también lo es. De lo contrario no permitiría que indivíduos que no pueden exhibir en su haber más que desfalcos, presupuestos inflados y despilfarrados, votaciones fraudulentas e ilegales, desprecio por la verdad y las cosas claras, y sí manipulación, ocultamiento, maniobras ocultas para conseguir sus pretensiones y un amplísimo etcétera de "virtudes" más que les adornan.

Las gentes inteligentes y de prestigio, no pueden competir con estos facinerosos. Se los comen. Por ello, se mantienen al margen e ignorados fuera de sus ámbitos.
En todo caso, que cada uno vaya mentalmente colocando en una u otra lista a sus favoritos.

lunes, 5 de mayo de 2008

Lo habré soñado.....

Se hallaba bebiendo agua en la orilla del río cuando de pronto algo le rodeó el cuello al tiempo que trataba de introducir su cabeza en el agua, supuestamente con aviesas y poco amigables intenciones para su salud. Rápidamente reaccionó. En ello le iba la vida. Agarró con ambas manos el artilugio que le oprimía y de forma brusca se dejó caer al agua. Cogido de improviso el atacante, también se precipitó tras él al río. Allí soltó la "pértiga" chapoteando, en un intento instintivo de salir del cauce. No le dio tiempo ni tregua el atacado. Saliendo a la superficie, tomó aire sumergiéndose a continuación, atrapó de un pie a su agresor y lo arrastró hacia el fondo. Cuando cesó de bracear y patalear, soltó a su presa dejando que la corriente lo arrastrara al tiempo que él intentaba ganar la otra orilla nadando sumergido.

Oculto entre las cañas, la broza y los arbustos, quiso averiguar quienes y porqué le habían atacado. Algo tuvo claro; no deseaban visitantes molestos y curiosos que descubrieran sus manejos y menos, que lo contaran. Había una docena de ¡¡¿buitres?!! alejados de la orilla y otros tres braceando y gritando en el lugar donde habían desaparecido. Pronunciaban un nombre y señalaban al río. No debía ser importante el ausente ya que el resto no hizo caso, pero a éstos, les preocupaba la inmersión y desaparición de su correligionario. Le resultaba difícil entender y seguir su conversación pues no todos hablaban la misma lengua.

En esto observó pasmado como un buitre que calzaba, o intentaba, unas zapatillas de niño aterrizó, es un decir, más bien se dio un tozolón con la pechuga arrastrando por el suelo un trecho, a unos pocos metros del grupo. Era cómico verlo andar a saltos dando traspiés y algún que otro morrazo contra el suelo. En una especie de chaleco, llevaba prendidas varias medallas lo cual le hizo pasar del pasmo a la estupefacción. Solo le faltaban una pata de palo y un parche en un ojo. Casi le da algo al ver como aquella caterva se inclinaba sumisa ante su presencia. Tras un breve monólogo, salieron todos disparados hacia la orilla. Sus gestos y gritos, no hacían presagiar nada bueno para él; procedían a buscarlo.

Aquel lugar, en lo que alcanzaba a ver, parecía ser una isla en cuyo centro se divisaba un edificio principal, grande, y otros menores en la periferia. Al tiempo que iniciaba una más que peligrosa huida para evitar ser descubierto y capturado, fue atando cabos sobre los fines de aquella reunión. El zurrón con libros que portaba y del cual se había desprendido para beber agua, ya navegaba aguas abajo hacía rato.

El siniestro y cómico buitre, tras un accidentado despegue, volaba hacia el interior de la isla. Por su parte, había pasado mucho frío pues aunque para la primavera faltaban escasos días, el agua le calaba hasta los huesos. No se sintió a salvo hasta que al llegar la noche, tras poner tierra por medio, escuchó voces que sin comprenderlas, le indicaban que el peligro había pasado. O al menos, eso creía él.