jueves, 8 de mayo de 2008

Saharauis. La traición.


En las cortes franquistas se sentaban "procuradores" que, con el status de españoles de pleno derecho, unos traicionaron a su pueblo al venderse sin escrúpulos al absolutista y anexionista Hassan y otros, a su vez, fueron vendidos por los que en ese momento ostentaban el poder en España.

Según las enseñanzas que nos impartían a los escolares, el Sahara Español era una provincia más de España y sus habitantes eran poseedores del DNI español que les identificaba como ciudadanos españoles a todos los efectos. Otra cosa es como ellos se sintieran.

Con la agonía del régimen dictatorial, vino la venta de tierras y personas. Quienes tenían en sus manos, mejor dicho eran responsables de la situación, por unos pactos oscuros entre ellos y el régimen marroquí, dejaron indefensos a personas y territorio. Los militares, que hubieron de ser repatriados y se les impidió reprimir la Marcha Verde, volvieron de una manera vergonzosa y vergonzante y sin honor. En contra de su voluntad. Como los americanos al abandonar Hanoi, se cubrieron de gloria al dejar El Aaiun y Villa Cisneros.

Después de tantos años de abandono, España no ha rectificado su cobardía y deshonor. Los saharauis que no han sido apresados por las fuerzas ocupantes marroquíes, siguen subsistiendo en el desierto argelino. La ONU, esa cueva de Alí Babá que solo sirve a los intereses de los invasores y quienes les apoyan, solo convocará su referéndum de autodeterminación si el régimen marroquí está seguro de ganar. Por eso está dilatando y entorpeciendo toda gestión tendente a convocarlo. Espera que aquellos españoles con DNI desaparezcan al tiempo que se consolidan los marroquíes ocupantes e invasores del territorio.

Vaya mi modesta aportación con este post para exigir al estado español que asuma su responsabilidad y vergüenza, al tiempo que reclamo una patria en su tierra para los saharauis exiliados y expulsados. Y libertad para los detenidos.