lunes, 22 de septiembre de 2008

Malos tiempos patós.

Como comento en un post anterior, GME suspendió los 900 despidos que tenían previstos. Pero ¡ojo! aquí hay gato encerrado. Tardaron una semana en, tras ponerse de acuerdo todos los fabricantes para anunciarlo el mismo día, informar que tenían previsto enviar al paro durante un año a 600 trabajadores por medio de un ERE.

También en ese escrito, enviado al periódico y publicado a medias, avisaba que la empresa no iba a quedarse en ello. Una semana tardó en en dadme la razón.

Si hacemos caso al refrán, quien mala anda mal acaba. La matriz en América, cualquier día se nos declara en quiebra. No tiene liquidez. Esperemos que esta fábrica que es la vaca que da la leche, no la envíen al matadero. Los alemanes, no dudarían, para salvar su piel, en quedarse con los despojos de esta.

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