Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para callarse. EL DINERO Y LA POLICÍA, NUNCA ESTÁN CUANDO LOS NECESITAS.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Adios

Hoy, hemos despedido a la tía Lola. Era la mujer de mi tío, el que alguna vez, varias, he nombrado en mis post.

Ha sido una enfermedad larga y traidora que les ha hundido la vida a los dos y a su hija, Cuando el tío se jubiló, a ella le comenzaron a dar los primeros síntomas de lo que le esperaba. Obsesionada con su hijo, no sé cual de las dos cosas influyó más. Con toda seguridad ambas. Poco a poco, su lucidez y movilidad fueron ralentizándose hasta llegar a convertirla en un vegetal al que mi tío y su hija, cuidaban y mimaban con esmero, pero que nunca podrían recuperar. El tío, ha dedicado todos sus momentos a atenderla y no han querido, en ningún instante, dejarla en otro lugar de acogida que no fuera su casa.

Ella, casi forma parte de toda mi vida. Tenía siete años cuando se casaron. En mi juventud, yo era realmente el primogénito de mi tio pues siempre iba detrás de él a los trabajos. O delante. Le recuerdo con el cigarro de cuarterón y la boina. Un día, estábamos segando mi madre, la tía y yo. Había lo que nosotros llamamos cierzada. No se veia el sol y yo dije: vaya dión. Y ella, ingenuamente preguntó: ¿por dónde?. Hasta puede que, confieso con vergüenza, es posible que formara parte de mis sueños eróticos de adolescente. Tímida, y apegada a lo suyo y los suyos, difícilmente aceptaba nada de los demás, en tanto que en su casa, lo daba todo.

Descansa en paz, Tia.

martes, 30 de diciembre de 2008

Un paseo por la playa


El día era raro…el sol se había escondido y las nubes habían hecho acto de aparición, era el día propicio para ir a dar un largo paseo por la playa.

Eran las siete de la tarde, mes de febrero y como siempre habría poca gente siendo un jueves...

Llegue a la playa y me quite los zapatos y las medias, dejando que la fría arena masajeara mis pies, y que el agua les acariciara.

Cuando llevaba 5 minutos de paseo alguien me saludo, era una voz sensual, calida...no me resultaba familiar, ya era de noche y la verdad es que no se veía mucha gente por la playa, no era una voz que me intimidara, todo lo contrario, me atraía su calidez…

Me gire y conteste al saludo, quedando hipnotizada por aquellos ojos y aquella sonrisa…

Allí estaba él, era el chico con el que había hablado unas cuantas veces por el MSN, habíamos intercambiado nuestras fotos y recuerdo que habíamos hablado de que a ambos nos gustaban los paseos por la playa descalzos, cuando estaba nublado o llovía... no me lo podía creer… (Alguien me dijo una vez que las casualidades no existen, que todo pasa por algún motivo), seria el motivo que necesitaba que alguien me estrechara entre sus brazos??

Seguimos caminando uno al lado del otro ,parándonos a cada momento para mirarnos y compartir sonrisas y confidencias, me sentía muy a gusto con el, el tiempo se paraba y no existía nada más que las caricias del agua y la arena en nuestros pies y el embrujo que había entre ambos…

De repente un relámpago cruzo el cielo y a mi me dio un escalofrío , momento en el que aprovecho para pasar su brazo alrededor de mi cuello y me susurro al oído, no tengas miedo mi ángel ,estas conmigo no puede pasarte nada malo , recuerda que en la oscuridad que a ti te da miedo siempre estoy yo para cuidarte.

Una lagrima recorrió de prisa mis mejillas posándose en mis labios y el acaricio el recorrido de esa lagrima , recogiéndola con un beso dulce ,mientras me estrechaba entre sus brazos y me pegaba a su cuerpo, diciéndome, no sabes princesa las veces que he soñado con hacer esto ,mientras una mano recorría mi espalda desde los hombros hasta la cintura….

Mi piel se erizaba con sus caricias y nuestras bocas y lenguas seguían con ese baile sensual ..Besos ,abrazos, caricias…

Ya no sentía frío , deseaba sentir el calor de su piel … y agarrándome de la mano me condujo hacia el coche… me abrió la puerta del mismo y fuimos a su casa… seguía hipnotizada mirándole ,agarrándole la mano…

Al llegar al portal de su casa ,me dio la mano y subimos a su casa …besándonos sin cesar mientras abría la puerta ,empujándome dentro y cerrando la puerta con el pie….

No podíamos dejar de besarnos ,acariciarnos … mientras nos sacábamos la ropa mutuamente… su lengua recorría mi cuello y mis hombros….

Mis manos jugaban en su cintura con la goma de sus slips , acariciando aquello que empezaba a crecer …

Me cojio en brazos y me coloco encima de la cama ,cubriendo mi cuerpo de caricias y besos …

Mis manos recorrían su piel..Se enredaban entre su pelo…su boca y la mía se buscaban a cada momento…me gustaba sentir sus besos ,su deseo ..Esa pasión que se desataba entre nosotros…

Su lengua recorría hábil mis pechos , jugando con mis pezones ,endureciéndolos….dándoles suaves mordisquitos a los que se rebelaban cada vez mas…mi cuerpo se estremecía…

Su lengua seguí el recorrido y bajaba ahora por mi vientre hasta mi cintura,,jugando en mis caderas…siguiendo por mis muslos y recogiendo ahora esa humedad dulzona que emanaba de mi sexo…

De mi boca se escapaban suaves gemidos y mi espalda se arqueaba ante tanto placer sentido con eses besos, caricias y lametones… se internaba entre mis piernas …jugueteaba con mi sexo una y otra vez…mi respiración era cada vez mas agitada… iba a estallar de placer…así que de un empujón me coloque encima de el y mi boca se poso en sus labios.Bajando por su cuello, sus hombros y sus pechos … mi sexo acariciaba su sexo cada vez mas erguido …

Y suavemente me deslicé hasta que mi lengua acaricio la punta de su miembro, dibujando su contorno ..Mientras mirándole a lo ojos veo como sus pupilas se dilatan de placer…y se muerde los labios ,dejando escapar un gemido…

Mi boca lamía, chupaba su sexo,,mis manos recorrían su piel ….

Me senté encima de su miembro dejando que este suavemente entrara dentro de mi, sintiera el calor que había provocado y mis caderas empezaron a moverse en círculos…su boca se adueñaba de mis senos…y sus manos se aferraban a mis caderas ayudándome con los movimientos cada vez mas rápidos..Los gemidos se confundían..nuestros corazones galopaban como potros salvajes y así llegamos ambos al placer sublime de mezclar nuestros néctares…….quedándonos abrazados…besándonos…solo besándonos y acariciándonos…era lo que mas deseaba…..

Me encantaría…………….dar ese paseo por la playa contigo.........¿nos vamos reina?

Mie2

A pesar de los años transcurridos, recuerdo perfectamente cuando vivíamos en la casa del frontón. A rento que es como allí se denomina a esta modalidad de uso.

Planta baja, a nivel más bajo que el suelo de la calle. Un pequeño patio con un bodego en el cual me encerraba mi madre en castigo por ir a esbarizarme en el hielo de la rambla, a pesar de que me lo había prohibido ante el temor de que me rompiera una pierna, o por haber hecho algún rastro. Escalera para subir a la primera planta y entrada a la cocina. Una vez tiré el puchero que estaba cociendo en la lumbre y me largué hasta que pasara la marejada. De allí se accedía al masador-despensa y a la derecha las cantareras y el acceso a la cuadra, aunque no teníamos caballerías; mi padre la usaba de trastero.

En la primera planta, dos habitaciones amplias (que muchos años más tarde sirvieron para que algun@s se "calentaran" bailando según me contaron) y una escalera para acceder al granero. Según el servicio que le tocaba a mi padre en el tren -ese que se ve por alguna parte- mi madre quedaba sola y llena de miedos. Según cuenta, la tía Martina, era muy aficionada a asustarla. Como a mí. (Yo también quedaba con mi madre, pero vaya consuelo).

Una noche, estaba en la cama y en el granero escuchaba ruidos sospechosos. En un principio, se amagó más en la cama, pero los ruidos continuaban. El terror le dió alas. Cagada de miedo, agarró la escoba -vaya arma- y decidida subió las escaleras hasta el granero dispuesta a enfrentarse al dragón o al intruso. Cual no sería su sorpresa al ver a la Tula, la perra de su padre, que intentado "pescar" algo que pendía del techo, se balanceaba sobre algún utensilio que había en el suelo y causaba los ruidos que la habían asustado.

La echó a escobazos y comprobó que la antes mencionada tía junto con otras personas que con anterioridad habían estado en casa, se dejaron la puerta abierta y la perra aprovechó la ocasión para explorar y afanar algo llegado el caso.

El ruiseñor y la rosa

Había oido algo sobre la rosa coloreada por la sangre de un ruiseñor, pero no conocía la historia completa. Ahora, que ya la he leido, no me ha gustado. Estaba en un error respecto a su desarrollo y final.

Presuntamente es un relato de amor. Mas yo solo veo egoismo por parte de los protagonistas. El estudiante, es un ególatra que cree que por el mero hecho de serlo, está por encima de todos los demás y que, al primer tropiezo, abandona. Como si todo debiera dársele por el mero hecho de desearlo. ¿Y la joven depositaria de los ardores enamorados del jovenzuelo?. Una casquivana pretenciosa muy dispuesta a sacar buen partido de su juventud y su belleza, confundiendo amor con interés.

Los rosales, me recuerdan a la gallina Marcelina y sus peticiones de ayuda a sus vecinos para moler el grano con que alimentar a sus polluelos, Lamentablemente, de "vecinos" está el mundo lleno salvo honrosas excepciones. ¿Quién no ha vuelto la vista hacia otra parte cuando hemos visto una mano tendida solicitando una limosna?. Quizá hemos sufrido en mano propia la mordida por el can al que entregamos nuestra amistad y ofrecimos nuestro apoyo. Y eso nos hace ser temerosos y retraidos a la hora de ser pródigos, en amor o en ayuda material. La huella material se borra poco a poco y con el tiempo desaparece. La del desamor, queda grabada en el alma con hierro candente y tinta indeleble.

A esa bella historia, solo contemplando el sacrificio del ruiseñor puede aplicársele tal honor apelativo. Sin duda su autor, quiso hacer un retrato de muchos de los comportamientos de la sociedad en que vivió, extrapolables a la actual. Dar la vida como hizo la avecilla en un acto de amor, ajeno para más inri, que al tiempo que me conmueve y emociona, me parece la mayor de las estupideces. No obstante, si tuviera que elegir, preferiría la muerte del ruiseñor.

Hubiera deseado permanecer en la ignorancia y mantener mi conocimiento de la historia tal cual. Mi frustración, debe ser producto del triste día que disfrutamos, con una densa y fria niebla que nos domina y retrae.

sombras




Sombras etéreas

vagabundos errantes

que navegan alocadas

sin freno, amantes.

De noche se funden

y embriagan su deseo

se olvidan de todo,

enloquecen.

La luna les vigila

les envidia, su amor

permanece lacerante

en vigilia.

Sus cuerpos se buscan

y se funden

crisol incandesdente

debordado.

Quemarán la vida

sin mesura

¿qué les importa a ellos

la cordura?

lunes, 29 de diciembre de 2008

dia de resaca

Dia de resaca
Hoy, ha salido soleado. Frío, como estos días pasados, pero al menos nos hemos librado de la niebla.

Me voy a dar un voltio, más que nada, a ver las cajeras del cortinglés que haberlas haylas (como las meigas) y mu güenas y guapetonas. La mañana, con sol, pero no está para alegrías. En Grancasa, se nota que hoy es día de resaca. L@s amables lectores (aquello de los vascos y las vascas me parece ridículo, y espero que nadie se moleste, por eso uso la algarroba, @) deberán saber que es un gran centro comercial -como otros de las grandes ciudades- en el cual podrías sobrevivr sin salir de el. Como Tom Hanks en La Terminal.

Se nota que hoy es lunes. Poca clientela. Sin prisa y observando, me subo a la tercera planta y sobre la marcha observo los ordenatas y las teles último berrido. Hasta en los dependientes se nota que hoy no toca, al menos a estas horas. En la planta del Ocio, veo las películas de la cartelera. Algunas ya las he visto, pero no diré donde no sea que la xgae me esté espiando. Los bares, están desiertos así como los pasillos. Como a mí me gusta. Detesto las multitudes y aglomeraciones. Me tomo una birra en un establecimiento que es especialista del tema. Al bajar hacia la planta intermedia por las escaleras mecánicas, veo la picota de un abeto solo de bombillitas que simula un árbol de Navidad. Paso por la puerta del bingo y ¡oh decepción! está cerrado.

Ya en la planta baja, contemplo el árbol antes mencionado en su integridad. A sus pies, vacíos, los tronos de los Reyes Magos. Quizá es que trabajen en turno de tarde. Veo un escaparate de ropa interior y ¡ay! ya nunca podremos lucir esas tallas. En otro lugar estará la compensación. Al llegar a la plaza de la fuente, entro a la librería. Montones de libros, eso si, ordenados. Los autores de moda, y como no, Pilar Urbano con el libro de la Raina. Pérez Reverte y su Dos de Mayo (patente de corso, me pone), Manuel Vicent, Gala, Ken Follet y la continuación de Los pilares de la Tierra, etc. En un lugar ¡lagarto, lagarto!, me encuentro a Losantos y Vidal. Paso de largo no sea que algo se me pegue. Aqui hago un lapsus para decir que antes leia mucho, luego poco y ahora solo en internet. Los Pilares de la Tierra, lo tengo empezado y sabe dios cuando lo acabaré. Estoy con los hijos del conde caído en desgracia buscando la manera de obtener algún chelín honradamente.

Ya fuera de nuevo, contemplo las casetas y los enanitos autómatas para los niños. Y tomo buena nota. Al pasar por la relojería ¡cómo no!, me acerco a ver los pelucos de oro. Es una costumbre, como la de ir a ver a las cajeras. Siempre estaremos en bandos distintos. Paso por "la perrería" y ello me recuerda que, mi santa, "con uno en casa" ya tiene bastante. Las pistolas de fogueo, me ocurre lo mismo que con los relojes. Me bajo a la planta baja y en el despacho de loterías, veo un número que me llama la atención. Compro dos décimos, fundiendo las ganancias del día 22 y rematando con un boleto del euromillones. Allí me entero que hoy es viernes. La pescadería del Hipercor, está vacía; como el resto del hipermercado.

Ya en la calle, el día ha cambiado. Casi está nublo. Paseando, me encuentro con un compañero que también está liberado. Tras más de media hora de cháchara intensa, dejamos a nuestros antiguos jefes listos para el lavadero. Pero nos hemos quedado más que satisfechos.

Vacío

Hoy me siento vacío

de ideas y de cuentos,

no acuden a mís dedos

raudas y veloces

perezosas.

Rebusco en mi memoria

desfondada

despues de noches sin control,

contaminada.

Quisiera decir algo con acierto

acerca de inocentes criaturas

mas, en mi el lamento

por sus vidas perdidas,

solo encuentro, viento.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Luz de luna




Y llegó iluminando la mirada con destellos apasionados, enseñándome los secretos de la vida, diciéndome que las sonrisas aún se logran dibujar en los labios, que la piel canta al son de sus caricias, que los sueños aparecen pintados en un mural en que el sol y la luna hacen el amor….

Sin encender la luz, sólo el reflejo de su mirada que desaparecía por momentos las sensaciones que deja el silencio detrás de una lágrima…. Y acariciando mi rostro, encendió entre velas rojas e incienso de canela el cúmulo de sensaciones que por tiempo callan y duermen para no llorar….

Caricias perdidas y encontradas entre besos traviesos con labios de cerezas que vierten el elixir de la entrega y atrapan, enganchan, conquistan, enamoran, embelezan y… viajamos a donde nadie nos encuentre, donde nadie sepa que existimos, donde el dolor no alcance las lágrimas, donde la pasión me envuelva con sus alas y me deje viajar entre sus brazos… a donde sea que vaya….

Y esas sensaciones que me hacen adicta a las caricias y tus besos, aunque mañana, cuando despierte me de cuenta que sólo es un sueño, aún así…. “Te quiero…”…. Por que eres, “Un reflejo de luna que percibo desde mi ventana”, ese reflejo de luna que alumbra mi cama, o quizás, sólo el reflejo que me hace ver visiones de lo que se sueña siempre, aunque no se tenga…

Ven reflejo de luna… y tómame entre tus brazos, haz callar a mi silencio, haz gritar a mi piel, invita a bailar a mis sensaciones, acaríciame el alma…

.....y Paz en la tierra.......










Para todos quienes habéis tenido la amabilidad de visitarme.

domingo, 21 de diciembre de 2008

El Obispo

In illo témpore, vino en visita pastoral y de confirmación, que es como la llaman, el obispo de la diócesis de Teruel-Albarracín a mi pueblo. Hicieron a la entrada un arco con yedra y flores. Sería primavera.. Desde la torre de la iglesia vigilaban para que, en cuanto divisaran al coche, comenzar a bandear las campanas. Estuve en el campanario pero solo de miranda. Para mí, las campanas estaban aún muy verdes y tampoco buscaba estrellas perdidas.

En la ceremonia religiosa, nos confirmaron a todos los que por edad éramos susceptibles de recibir ese sacramento. No recuerdo nada de ella ¿quizá la fobetada?.

El maestro, don Felipe, nos había tenido a mí y a Joaquín -ese sería el orden llegado el caso de intervención-, aprendiendo una poesía que uno de los dos habría de recitarle en la despedida que le harían.

Pero llegado el momento, los dos gorriones no aparecían por ningún lado. A nosotros que nos importaba el obispo. Nos habíamos ido a la Roza, encima del Arcillero, a buscar nidos de pajarel en las estepas. Y mira que el maestro había aleccionado a ambos, por si acaso. Pues nos fuimos los dos. Alguien supo donde encontrarnos ya que vinieron dando grandes voces a por nosotros con la bronca consiguiente.

Cantaron jotas, y una de ellas, cantada por Victorino que era algo sacristán, decía:

La torre de Peracense

le dijo a la de Torrijo

pa ser más alta que tu

no necesito al obispo.

De donde se deduce que el fraile, era de Torrijo del Campo. Un pueblo de la ribera del Jiloca cercano a Calamocha. Desde la cima de san Ginés, se divisa todo el valle.

De la mentada poesía, solo recuerdo el final:

"Así pues santo prelado

así pues señor obispo,

donde quiera que vayáis

acordaros de estos hijos".

Hube suerte, no fallé ni me encasquillé. Por algo era el number one.

Cuando acabé, me dijo que le diera un beso. Y se lo dí en la mejilla. Luego he pensado sino debí dárselo en el anillo??. Se llamaba el prelado, fray León Villuendas Polo. Obispo de Teruel.

Por cierto que el maestro, nos confirmaba a diario, o casi.

sábado, 20 de diciembre de 2008

El ratón Agapito

Una de las veces que mi madre me encerró en el bodego, en castigo por arrastrar el culo por el hielo, me encontré con el. Al principio del encierro, no veía nada. Estaba más pendiente del ardor de mi culo, y no del hielo, que de cualquier cosa. Pero poco a poco, mis ojos fueron adaptándose a la oscuridad, y un día lo ví asomado al agujero de su ratonera, mirándome con curiosidad.

Quizá si hubiera sido una enorme rata, habría reaccionado de otra manera. Con gritos y pataleos, como cuando me encerré en el establo de la vaca. Pero solo se me ocurrió decir:¡aibá, un ratón!. Una vez que nos hubimos mirado a los ojos y comprobado que no éramos un peligro mútuo, me preguntó: ¿qué haces aquí?. Yo con ojos como platos, la sorpresa y la oscuridad hacían su papel, me respondí: ¡anda, pero si habla el ratón y todo!. Superados esos primeros momentos de desconcierto, fuí yo quien preguntó el motivo de su habilidad habladora. Desde siempre hablamos los ratones el idioma de los habitantes de las casas donde moramos. De oirles a ellos, aprendemos. Y entre nosotros, también nos comunicamos. Lo que pasa es que vosotros, los humanos, tenéis gatos para que nos persigan y estos son enemigos mortales nuestros. Y tampoco habéis intentado nunca dialogar con nosotros, solo ponernos trampas y perseguirnos a escobazos. Y ¿cómo te llamas?, Agapito ¿y tú?, Juanito.

Una vez roto el hielo y puestos a hacer confesiones mutuas, me relató que ellos, los ratones, tenían una red de comunicaciones subterráneas que intercomunicaban todas las casas, por lo que estaban enterados de todos los chismes y secretos que habitualmente sucedían o se planificaban para el futuro. Y no solo eso, tenían correos como nosotros, con la única diferencia de que estos eran hablados. Así, se enteraban de las penurias que en algún lugar se cernían sobre los habitantes y si en otra parte había abundancia, por la noche, para evitar a los depredadores, emigraban. Aunque nunca abandonaban del todo un lugar; siempre quedaba una brigada de "mantenimiento" acorde con la capacidad de mantenimiento de boca necesaria para la patrulla.

Poco a poco me fuí enterando de los líos que había en el pueblo. Lo más interesante eran los de alcoba aunque a mí, en aquel momento, no me decían gran cosa. Así me enteré que la tía Candela y el Honorio el sacristán, se achuchaban de lo lindo en el pajar (sabido es que los ratones eran y son habituales de esos almacenes) y que algún día con tanta paja, acabarían por prenderle fuego. Cosa que ya habían previsto, los roedores, por si tenían que poner pies en polvorosa. Aunque si se entera el tio Nicasio, el que hubiera salido por piernas habría sido el Honorio, y con el trasero lleno de perdigones.

Y también me enteré de muchas cosas más las cuales, unas me callo por pudor y otras quizá las cuente otro día. Pero no puedo dejar de resaltar la envidia que me producía el relato de sus andanzas por la tienda del tío Mininas. ¡Lo que hubiera dado por ser ratón!. Mi madre, al final se mosqueó porque cuando estaba aburrido, voluntariamente me encerraba en el bodego.

viernes, 19 de diciembre de 2008

HOY, ES EL COMIENZO DEL RESTO DE MI VIDA

General Motors España

Ahora, cumplida la etapa activa dentro de la empresa, llega el momento de hacer una recapitulación mínima y dar un ligero repaso a algunas cuestiones.

Desde el ya lejano 80, han ocurrido muchas cosas dentro de la empresa y de nuestras vidas. En este momento, parece como si una especie de amnesia difuminara y borrara todo de mi mente. Unas buenas y otras no tanto. Ya irán apareciendo todas con el tiempo.

Yo era receloso de esta empresa cuando se instaló en Figueruelas. De hecho, fue el marido de una prima que siempre estaba incordiando por Capitán Portolés, quien me facilitó y echó la instancia por mí. Luego, yo formé parte de la plantilla y él se quedó fuera.

¿Síndrome de Estocolmo? Para nada. Pero quiero expresar mi deuda a ese Ente llamado General Motors. Me ha permitido consolidar y sacar adelante a mi familia sin sobresaltos.

No puedo opinar lo mismo de quienes la hemos formado y las gentes con las que me ha tocado convivir y trabajar. He pasado momentos muy duros, durísimos. Quizá merecidos, o no. Las criadillas a la plancha para el kabrón del jesuita y el árbitro. (Este último, salió en Intervíu a raíz de la manta de hostias que le propinaron en un pueblo que se encaró con el público).

Esta organización en Figueruelas, no iba a ser una excepción respecto de la idiosincrasia española. Con una cabeza visible que a su vez es otro asalariado, por muy bien pagado que esté, de ahí para abajo ha sido y es un reino de taifas en el cual han florecido y primado el amiguismo y el nepotismo más descarnado y descarado, cuando no putrefacto. A quien piense que opino desde el rencor o el resentimiento, le diré que es posible, y que he estado en el puesto y con la categoría que quería. Aunque no es el momento de matizar y mucho menos dar explicaciones.

A esta empresa, la denomino Nuestra Señora de General Motors (sin ánimo de ofender). En general, a todos se nos ha aparecido la virgen dados los tiempos que corren. Pero no es menos cierto que algunos, se han acostado con ella. Ocupan puestos que ni hartos de vino, hubieran soñado desempeñar. Ingenieros superiores a las órdenes de gentes contratadas de oficiales (algunos de 3ª) ó peones. La preparación, estudios o capacidad fue suplida por el dedazo correspondiente.

Así nos va. Ahora, nos hemos convertido en especialistas en captar los recursos del estado.
 
Releo este post el día Cinco de Marzo del 16.

jueves, 18 de diciembre de 2008

La cena de Nochebuena





TACITA DE CARDO CON ALMENDRAS
Esta faena, se la dejamos a mi suegra que la borda. Vaya por delante que, cuando me dice cardo, debo esperar y ver como se maneja para adivinar a que se refiere. No se si prepara sopa ........

Compramos un cardo grande, a poder ser blanco, como para unas ocho personas. Semos más, pero algunos, con verlo, ya se saturan.

Ponemos agua a calentar suficiente como para cocer dos veces el cardo. En un barreño, agua fría con un poco de harina para blanquear. Dejamos a la madre de mi santa limpiando y troceando el cardo; asín no se aburre y además le gusta. Hecho esto, apartamos la mitad del agua que teníamos calentando en otro perolo y ponemos el cardo a hervir.(No poner la tapa a la olla rápida). Tras cinco minutos, tiramos ese agua y le añadimos la que habíamos mantenido hirviendo. Con ello, eliminamos el amargor que pudiera tener al tiempo que evitamos se nos encalle. Sal.

Tenemos dos opciones: cocerlo en la olla rápida (la grande)12-15 minutos o hacerlo por el methode traditionel, cerca de una hora. (en ambos casos, depende de la ternura).

Aprovechamos el tiempo de cocción, para preparar la salsa.

Tenemos almendas ya tostadas y sin piel. En una sartén apropiada, ponemos aceite de la virgen extra. Unos dientes de ajo cortados troceados, los doramos y apartamos (tiramos una vez han dejado el gusto). Freimos unas tostas de pan (ojo, se queman echando leshes) y junto con la almendras, las majamos en el mortero o las pasamos por el turmix. Ponemos de nuevo en la sartén esta pasta y añadimos pelín de harina para que ligue. Aclaramos con un poco de leche o nata y caldo del propio cardo al que ya habremos cocido, y sino, esperaremos que tampoco hay prisa. Una vez haya hervido y comprobado que tiene la ligazón óptima, lo vertimos sobre el cardo al que ya habremos quitado todo el caldo.

Dejaremos hervir a fuego lento para que se termine de realizar la unión de los ingredientes.

MELÓN CON JAMÓN

Compramos una merluza del tamaño necesario para los comensales que se vayan a apuntar a la farra. O más si son necesarias.

Pedimos que nos las corten a rodajas, la parte cerrada o cola, y la delantera abierta, en medallones. Salamos.

Dependiendo de la cantidad, igual nos interesa usar una sartén grande para realizar los primeros pasos utilizando un recipiente mayor para la confección final. Si es posible, utilizar el mismo recipiente para todo.

Ponemos aceite, el suficiente para dar vuelta y vuelta. Vamos pasando el pescado por harina, vuelta y vuelta en la sartén para que se endurezca el exterior. Lo vamos retirando, al otro cacharro mayor. Una bandeja de horno o algo similar.

Una vez hayamos dado esta primera fase al pescado, si el aceite se nos ha quemado con la harina, tiramos todo. Si está en uso, dejarlo y añadir un poco más de ser necesario. Picamos ajo y perejil en el mortero y en el aceite caliente, lo freímos evitando se nos queme. Añadimos un poco de harina, -discrecional según volúmen-, y revolvemos con la rasera o cuchara que estemos usando. Sin que llegue a quemarse, añadimos agua o el fumé que previamente habremos preparado con las espinas y la/s cabeza/s, para obtener la necesaria salsa verde. Dejamos a punto de sal y un pelín de pimienta molida (con cuidao no vayamos a joder la salsa). Una vez comience a hervir, la volcamos sobre las rodajas de merluza (que tendremos apartadas en el otro cacharro) hasta cubrir el guiso.

Pero antes de volcar la salsa verde, añadiremos unos salmonetes, digo langostinos o gambas medianas (dos por cabeza), -los langostinos, si los pasamos previamente por la sartén, estarán más sabrosos- unos mejillones y un puñado de almejas. Unas puntas de espárragos y unos guisantes sobre la merluza.

Si disponemos de medios para darle fuego suficiente por abajo a la bandeja, -plancha o fuego-, es el momento de hacerlo, con cuidado de que no se nos agarre el fondo. No hacer demasiado, pues es poco el tiempo que necesita para hacerse bien el pescado y que la salsa tome su sabor y viceversa. Recomiendo el horno previamente calentado sin dejar demasiado tiempo en el, pues se secarían salsa, pescado y toel biribí.

El melón con jamón, eso sí, de D.O. Teruel, lo podríamos comer de aperitivo, amos digo yo.

Y un vino blanco del Somontano de Huesca, Enate o bodegas Pirineos, o de la D.O. Cariñena, Monasterio de las Viñas. Aunque hay otros muchos igual de ricos sin salir de Aragón.


TORTILLA DE ACELGAS

Cogemos media docena de huevos (o más). Separamos las claras de las yemas, las echamos en un vol y las batimos con una varilla a punto de nieve -montenevado-.

En una bandeja aparte, que soporte el calor -acero, cristal o cerámica- ponemos bizcochos de lengua de gato en el fondo y los regamos con Oporto. Seguidamente, encima ponemos una barra se helado según gusto. Un sabor o varios.

Con una manga pastelera o una espátula, colocar el montenevado cubriendo el helado, decorando según gusto. Meter al horno fuerte previamente calentado y vigilar para que se dore pero no se queme.

Sacar del horno y espolvorear azúcar sobre el montenevado ya tostado. Habremos calentado un poco de brandy -coñá- el cual verteremos sobre el montenevado nada más sacar la bandeja del horno. Prender fuego hasta que la llama se apague.

Servir.

Cantidades de ingredientes: según comensales y ganica de golosinear.

Con estas delicatessen, culmino mis post pro cena de Nochebuena. Si el respetable lo pide, le recetaré también la comida de Navidad (pero eso, pagando, que a escote no hay nada caro).



Y FELIZ NAVIDAD A TOD@S DE PARTE DE villares, warriorV y yogui

lunes, 15 de diciembre de 2008

Por un beso....

"Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un beso...
¡yo no sé qué te diera por un beso!"
(Gustavo Adolfo Bécquer)

poesia erótica

Me desordeno, amor, me desordeno
cuando voy en tu boca, demorada;
y casi sin por qué, casi por nada,
te toco con la punta de mi seno.

Te toco con la punta de mi seno
y con mi soledad desamparada;
y acaso sin estar enamorada;
me desordeno, amor, me desordeno.

Y mi suerte de fruta respetada
arde en tu mano lúbrica y turbada
como una mal promesa de veneno;

y aunque quiero besarte arrodillada,
cuando voy en tu boca, demorada,
me desordeno, amor, me desordeno.

Carilda Oliver Labra

domingo, 14 de diciembre de 2008

EL ORIGEN DEL MUNDO

Imágenes explícitas. ¡Ojo!. Esta tarde he leído en el blog del sr gusano, La Comunidad de El País, un post con ese título. Si pretendía catalizar la atención de los mirones o visitantes, mi caso, con ese titulo lo ha conseguido. No es nada corriente ver que se llama a eso de una forma tan explícita.


Nos cuenta que tenía una prima mayor, de 17 años, que además estaba de toma pan y moja según palabras que escuchaba. El tenía a la sazón 6 años. Estaban de visita en casa de la abuela y dormían en la misma habitación varios primos.

Este granuja, una noche que la prima había salido y volvió tarde, cuando ya todos estaban en la cama, el se hizo el dormido y pudo observar como la prima se desnudaba y dejaba al descubierto todo el pelo de su eso.

El tío -chaval- se maravilló, claro. Pero no le sirvió de nada porque ni siquiera se le empinó. O sea que nadie le había explicado lo del tiki taka.

Yo, a esa edad, ya llevaba callos en la mano y en ello sigo por necesidades del guión. Que ya se sabe que vale más estar solo que mal acompañado.


http://lacomunidad.elpais.com/srcapullo/posts

La venganza es un plato que se ha de comer en frio.

El kabron del jesuita, el no menos kabrón del arbitro y jose antonio sarto carrasco son candidatos.

Ladridos lejanos

No se oía más que al silencio. De cuando en vez la voz de un perro asustado callaba a este. El miedo del can a la soledad o a la oscuridad de la noche o quizá alguna raposa merodeando por las proximidades buscando los restos de algún parto del ganado provocaban sus ladridos.

Roni, en su cama, batallaba contra el miedo y contra el frío. Su tembladera, no sabía si era fruto de lo uno o de lo otro. Aquel silencio aterrador le penetraba hasta las meninges y todas las células de su cuerpo participaban de el. Desde que su hermano mayor faltó, todas la noches eran para el una tortura. Por eso cada ladrido de un perro, le devolvía a la vida. Pero dentro de su terror, auscultaba como un enfermo todo cuanto a su alrededor ocurría. Así, mientras el ladrido de un perro le tranquilizaba, cualquier ruido dentro de la casa le cortaba la respiración.

Una rata corriendo por el granero, el gato persiguiéndola, el crujido de un mueble o del edificio.... Se levantó de la cama tiritando de terror y salió al pasillo. Al ir a oscuras, tropezó con algo y cayó de bruces. No tuvo tiempo ni de soltar una maldición o un grito. De pronto, se iluminó el pasillo y pudo ver a sus padres acercándose a él. ¡Oh dios! la que se va a armar ahora. Pero lejos de regañarle, le acariciaban y decían palabras que nunca antes les había oido decir. Vió a más gente, algunos conocidos, y se preguntó que habían ido a hacer allí. Porque entre ellos, parecían conocerse todos. Divisó a su hermano que llegaba haciéndole señas y llamándole, le ofrecía su mano. Percibió que el frío y el miedo habían desaparecido. Sin pensarlo dos veces, asió la mano de Quique y así , los dos, salieron de estampida escaleras abajo hacía la calle sin importarles la gente que por allí había y mucho menos que la puerta estuviera cerrada, pues no la utilizaron.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Cenas de Navidad





Confieso que no me gustan las cenas -de empresa- por Navidad. A fuer de sincero, participé en una montada dentro de la empresa y en el turno de noche. La gente del Dto. llevó viandas y bebidas (aunque están prohibidas). Me invitaron a participar y la verdad es que prepararon un festín agradable y variado. Ya se sabe, cuando el gato va de juerga, los ratones se desmadran. Pero aquí no, todo salió bien y sin incidencias.

Mención aparte merecen las que se celebran en un restaurante. Ahí te puede tocar sentarte al lado del hijoputa con el cual no te hablas y que durante todo el año está amargándote la vida y tocándote los huevos sin cesar. El bandarra, puede ser jefe, o subordinado que se pasa todo el año insubordinado, no importa. Cambiar la O por la A donde proceda.

Después ocurre que el mismo caparra, generalmente, se pasa de tragos y la arma. No estaba yo en aquella ocasión, pero la armó. Y casi hay sangre de por medio.

Luego viene el ir a visitar bares o clubes de titis. No me han gustado nunca esos locales, aunque no estoy libre de pecado ni tengo las manos limpias....... El tener que pagar precios astronómicos por bebidas adulteradas, no entra en mi mollera, y mucho menos, pagar una consumición a una titi por muy buena que está y por el morro. Si se entera mi santa, me pone a caer de un burro: "serás cabrón, a mi no me invitas nunca ni a una gaseosa".

Para terminar, debes volver a casa, Si llevas el coche, corres el riesgo, salvo que seas abstemio, de encontrarte a los del soplómetro. Esos te van a dar los aguinaldos por ser un aguilando.

Mejor hacer una pedorreta al jefe, cuando no te ve ¡y que le den!

jueves, 11 de diciembre de 2008

Otro poema de amor

Al perderte yo a ti tú y yo hemos perdido:
yo porque tú eras lo que yo más amaba
y tú porque yo era el que te amaba más.
Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo:
porque yo podré amar a otras como te amaba a ti
pero a ti no te amarán como te amaba yo.

Poema de amor

http://www.angelfire.com/musicals/romancero_musical/poema.html

Idilio frustrado





Viajando en el tren y con uniforme, cosa rara pues no lo usaba, travé una charrada con una chica. Esta era de La Vall de Uxó. Nos salimos al pasillo a pegar la hebra y allí permanecimos un buen rato en animada e íntima conversación. La puerta del vagón, abierta, pues era verano y apetecía la ventilación que nos proporcionaba.

Me gustaría saber fabular las cosas que sin ocurrir, aqui quedaran verosímiles y pelín morbosas. Pero de ser ciertas, no las revelaría; y ¿para qué voy a mentirme?.

La conversación, banal, agradable y yo pensando en que no estaba nada mal y era terreno de conquista.

Esto, no tendría mayor interés sino fuera por el desenlace tan traumático que tuvo el efímero episodio idílico.

En el rellano del vagón, estaba el WC. Nosotros fuera ¿eh?. Alguien vino y en una mala suerte indigna, la chica dejó su mano apoyada en el dintel de la puerta y el usuario, al cerrar, le pilló los dedos. A la pobrecica, se le cambió la color de la cara y casi se desmaya ¡qué cabronada!. Vió las estrellas mucho más cerca que si me hubiera acompañado en un Mirage. Volvimos al asiento y ya no le quedaron ganas ni de verse. Yo compungido y cariacontecido.

Se apearon en Segorbe y alli terminó, antes de empezar, una oportunidad perdida para una bonita amistad.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Virguerías. El soneto

Un boceto me manda hacer Rocinante
y yo nunca me he visto en tal aprieto
como podré rimar la consonante
si apenas me conozco el alfabeto.

Un farol me tiré, seré ignorante
debí no cotorrear como un lorito
que nunca presumir debes, delante
de quien quiere a su vez ser un gallito.

Pongo a Pitágoras de referente
juntando hipotenusa con cateto
pues de esta forma me hallo la tangente
y doy por realizado este boceto.

Se que no tengo idea de bocetos
¿acaso tos ustedes son perfectos?

viernes, 5 de diciembre de 2008

ja ja y ja, camuflaje talibán.



La OTAN bombardea un rebaño de ovejas tras confundirlas con un grupo de talibanes

Los helicópteros mataron a más de 200 ovejas en Afganistán porque los pilotos creyeron en la oscuridad que eran rebeldes.

jueves, 4 de diciembre de 2008

ANTES MORIR QUE PERDER LA VIDA

Vengo leyendo en varios blogs, post muy negativos, de personas que parece no se encuentran en su mejor momento, o esa es la impresión que a mi me dan.

Sin pretender dar lecciones de nada ni moralinas extemporáneas, sí que desearía hacerles llegar a esas personas una pesetica de ánimo. Nada es verdad y nada es mentira, todo es según el color del cristal con que se mira. Todos en un momento dado, por diferentes motivos, nos toca vivir o atravesar situaciones que nos dejan el espíritu hecho una piltrafa. Lo superamos, o no, como podemos. Habemos gente que sin tener nociones de lo que hacemos, o por eso, nos evadimos de la realidad a través de este medio en el cual vivimos otra realidad. Entre y en ella me incluyo.

Pero hemos de darnos cuenta de que nuestra actitud negativa, lejos de atraer hacia nosotros afectos y efectos positivos, lo que consigue es alejar a las personas de nuestro entorno, a las que queremos, que poco a poco, conseguimos que se vayan alejando al tiempo que somos infelices y hacemos que los demás también lo sean. Por desgracia, me es muy conocido el comentario sobre las fiestas: "no sé para que vienen u ojalá se hubieran pasado ya". ¡¡Pues no!! . Hay que disfrutar de esa mesa, por pequeña en número que sea, pensando en que quizá, tal vez otro año, alguno hayamos emprendido el viaje definitivo, y ese si que es irreversible.

Para cuando me siento acosado, tengo una bitácora clandestina. En ella vacío mis particulares demonios cuando estos, sobre todo por la noche, me atacan. Y para otras causas, otras soluciones o alternativas. Antes morir, que perder la vida.

martes, 2 de diciembre de 2008

Lágrimas perdidas



A esos peñascos escarpados que se ven a la izquierda de la foto, le llamamos el granero Mototo. Desconozco el porqué, ya que ese individuo vivía en Ródenas, el pueblo vecino.

Pero no es ese el motivo de mi post retro. Era invierno. Yo me encontraba circunstancialmente en el pueblo y había caído una nevada. Lucía un buen sol que regalaba la nieve y la tarde era agradable, así que me calzé para la ocasión e inicié un paseo hacia el castillo. Es agradable pisar la nieve por gusto y más si la temperatura, como era el caso, acompaña. La soledad, siempre me ha gustado e incluso la he buscado.

Fuí subiendo y en vez de tomar la dirección del castillo, giré a la derecha hacia el acantilado que forman las rocas del Morrón, antes de llegar a la fuente de la Escopeta, iniciando la cuesta de Ródenas. Entonces era joven, hoy, ya me lo pensaría. Poco a poco, ascendí a inspeccionar el antes mencionado granero de Mototo. Para alguien arriesgado o buen trepa, cosa que yo no soy, tiene salida por arriba a la cumbre del Morrón. Crispín, por ejemplo.

Me llamó la atención una pequeña oquedad en la roca. En esos días una joven, Mª del Carmen, hija de unas personas del pueblo, se debatía entre la vida y la muerte en Zaragoza. Extraje de un paquete de Ducados -in illo témpore era fumador- el papel plata que protejía los cigarrillos y escribí una oración rogando por la salud de la chica. Doblé cuidadosamente el papel y lo introduje en el hueco antes descubierto y lo tapé con una piedrecilla. Muchas veces he recordado esta vivencia y me he dicho que tengo que volver a recoger el papel y comprobar su estado. No es fácil que alguien lo haya descubierto.

Bastantes años después, otra tarde, esta pésima y nevando, también me fuí de paseo a liberar bajo la nieve mi espíritu y mis lágrimas ocasionadas, como no, por otra chica. Ni liberé mi espíritu ni finalizaron las lágrimas. Escribí su nombre en la nieve, pero ya se sabe lo que sucede: desaparece. Aunque con eso, ya contaba.

La oración, no sirvió de nada. Las lágrimas, menos.

Hojas y fotos.

Esta mañana, he salido a la calle en labores de intendencia. He andado una calle en la cual, el cierzo, gélido, movía las hojas, por miles, de aquí para allá.

Ya lo dijo alguien: hojas del árbol caído, juguetes del viento son, (o así). Van de un lado para otro alegremente, cual si tuvieran vida propia; moviéndose al compás del aire y donde este las lleva, cual bandadas de estorninos o bancos de sardinillas o similares, esos que alguna vez hemos visto en televisión.

Al verlas, he pensado que hubiera podido hacer una magnífica fotografía de las mismas. Aunque aquí, que yo sepa pues no los conozco, no existen blogs de foteros, en El País, haylos y en cantidad. Y ello me ha llevado a una reflexión: ¿quién es bueno, la persona o la máquina?. Porque la persona, fotografía una circunstancia, casual o buscada, pero la belleza y la calidad de la fotografía dependen de la máquina y del papel o película ¿no?. Un ejemplo: las grullas y la puesta de sol en el Aneto de mis anteriores post.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Pasao de vino

Durante la comida que hemos celebrado por el cumpleaños de mi señor padre, me ha venido a la memoria la vez que siendo un crío, me pasé de tragos, o sea, de vino.

Como decía, yo era un crío y supongo que me llevaron con ellos porque sería la mejor alternativa que tenían y además en algo les podía ser útil.

Habíamos ido a segar para el tío Antonio a Zorrolabarga. Y yo me quedé a la sombra del cahaparro junto al hato de la merienda y las bebidas, Agua y vino. Al poco, comencé a inspeccionar lo que allí había descubriendo, aunque seguramente era eso lo que buscaba, la bota del vino. Se da por cierto que no se fijaron y por lo tanto, mal podían impedir mi fechoría.

Comencé a tocarle el culo a la bota, hasta que me puse ciego de vino. El problema vino después. Cuando me llamaron para que les ayudara, todo comenzaba a darme vueltas y las náuseas ya apuntaban. Mi cometido era ir tendiéndoles los vencejos para que ellos pudieran hacer haces de mies. Poco a poco se dieron cuenta de qué me estaba pasando. ¿Has bebido vino? -Solo un poco.... Las náuseas fueron subiendo de frecuencia hasta que por fin, ocurrió lo inevitable. A partir de aquello, aunque no recuperé el buen tono, creo que pude llevar a cabo la misión que desde un principio, me habían encomendado. Después el tío, con sorna, me decía si quería vino. Estuve dos o tres días sin probarlo, pero superado el trauma, como diría mi madre, me gustaba más que a las cepas el criarlo.

Y aprovechando el tema, donde también lo pasé muy mal por este motivo, fué en Alba. Unos primos hermanos de mi tío, tenían un trujal. En aquellos años, había muchas viñas en el valle del Jiloca. En una estancia en casa de mis tíos, coincidió que estaban trasegando el vino del trujal a las cubas. Practicamente, solo quedaba la brisa de las uvas que también prensaban para extraerle todo el jugo -vino-. Solo de la tufera a vino que allí había más algo que me darían a beber, se me puso una cabeza y unas malas ganas terribles. Aquello me lo tuve que "tragar" hasta que se pasó. Pero tampoco lo aborrecí.

Años más tarde, acompañé al tío Antonio a Villafranca a por el vino que le correspondía, -tenía una viña en el pueblo que daba buenas uvas-, al trujal de Matías. Me dijo: hoy no se bebe vino, porque si pasara algo a la vuelta a casa, dirían que íbamos borrachos. No pasó nada. Abajo, donde salía el vino y cargábamos los botos para subir el vino a las cubas, había una tufera inmensa. Pero la superé. Matías, el dueño del lagar, de vez en cuando le daba un tiento y se reía y decía: si entras a un bar y está lleno de fumadores, fumas, y ya no notas el humo. Pues el vino lo mismo jajajajajajajaja. El vino, en ese momento entra solo pues parece tener gaseosa, pero pega................

Nadie saque la conclusión de que he sido o soy un borrachín. Excepto en las comidas, no pruebo el vino. Y el resto de alcoholes, tampoco. Ni dentro ni fuera

FELICIDADES, campeón.

Hoy, mi señor padre, cumple años. Y hace falta ser un campeón, como otros muchos miles, para llegar a su edad en unas condiciones aceptables a pesar de las muchas calamidades y privaciones que sufrieron en la guerra y la posguerra.

Por ello, a pesar de los cantos de sirena interesados que nos llegan ya sabemos de donde, no, no debemos olvidar, más bien al contrario.