Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para callarse

domingo, 20 de enero de 2008

Adriansens, Juan

"No confundir lo que se lame en la cama, con lo que en la cuna se mama"
He escuchado esta parrafada al susodicho esta mañana. Tiene su aquel y su miga.
Este polemista, como en algún lugar le han definido, perejil de todas las salsas e indivíduo ubícuo, debate, apasionadamente, hasta del sexo de los ángeles. En alguna ocasión me he planteado, como es posible que haya personas tan sabihondas y que en lugar de tener un puesto en las cátedras o los laboratorios, se desperdicie su inmenso saber de flor en flor, de estudio en estudio, sea este de TV o de radio.
En una noche de invierno,
cuando más brillaba el sol
una manada de cerdos
volaba de flor en flor.

Más furbo

Hoy, también. Lo prometido es deuda.
Cuando en los tiempos de Aquél santo, sus detractores querían atacar al régimen, como sino hubiera habido motivos mucho més serios que este para ello, criticaban que el fútbol era el opio del pueblo y se empleaba para adormecer y embotar la mente de los súbditos. Sobre todo, en las fechas más emblemáticas.
Y digo yo que con tantos años de aprendizaje, la lección la llevaban bien asimilada quienes ahora -o antes- manejan el cotarro. Considero bochornoso el uso y el abuso que se está haciendo del fútbol. Sin entrar en los miles de MM despilfarrados por las televisiones por los derechos de retransmisión, cuando no es una tapadera para financiar "al club de nuestros amores y espejo que pasea (aunque haga el ridículo) el nombre de nuestra ciudad por el mundo", por parte de los políticos porque a ellos no les cuesta un real. Podría nombrar al de mi ciudad; la DGA le ha regalado 30 MM de euros de nuestros impuestos, por el morro.
Pero considero a la cadena SER como paradigma de este trágala. El interés por cualquier otra noticia en cuanto hay un partido de regional (ya sé, pelín exagerao) desaparece. Ni Hora 25 ni leches. Ayer, fúrbo; hoy fúrbo. Lo que sea, sacrificado ante el sacrosanto pelotón. Claro, esos periodistas comen de el. Me recuerdan a los profesores de bachillerato; aunque su asignatura fuera música o corte y confección. Para ellos, eran vitales y o las pasabas o no pasabas. Igualico. Oímos hacer mutis y comentar resignados a los Carlos Llamas, recientemente desaparecido, o Pedro Blanco cuando estaban o a sus sucesores: "mañana no estaremos pues hay fútbol". Ajo y agua.
Hasta los políticos, que dios y el diablo confundan, están aborregados por el tema en cuestión. En mi ciudad, han despilfarrado ya cerca de 5 mm de euros haciendo estudios y contraestudios para trasladar el campo de juego o dejarlo donde está. Los unos, pensando en el pelotazo del suelo que deja y el de la nueva ubicación, quieren llevarlo fuera; los otros, remodelarlo. Eso sí, a costa de nuestros impuestos. El club mira para otro lado. Mientras haya tontos útiles.....
Ahora, que el alcalde está en minoría, cede ante quienes en la anterior legislatura lo jodieron y judicializaron y pararon la reforma del estadio, los del pelotazo. Como se gastan nuestros impuestos, les importan un guevo las facturas. Pero a mí, me jode cantidad.
Tienen todos más morro, que el oso hormiguero.
Y es que el fúrbo, me cae fatal.

A Laudelino Carcabullas



Oda al ínclito colega, que visita de vez en cuando la blogega.
Don Laudelino Carcabullas
barón de la Peña Guara
del Ayerbe y de la Hoya,
técnico en PLCs y automatismos
PPeses y otras simonías
levanta el ánimo, pardiez
que ya nos quedan menos días.
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Felizmente recuperado
de sus líos con la aorta
tan pronto sale de una
y ya le espera otra.
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Hombre cabal
oscuro en la penumbra
no hace mal
en buscar la luz
que más alumbra.
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Como a una viborilla
invernando
si le acercas calorcilla
te picará sin duda
aguilando.
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Cual bruja Averías
con los voltios,
los cuales porta
metidos en capazos
sustos da todos días
pues los pierde
y arrean sus buenos
calambrazos.
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Pero es buena gente
vive dios,
si algo sale mal
culpables, esos dos.
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Un watio con una amperio
se fueron a dar un voltio
se encontraron con un ohmio
y se dieron por el culombio.

Pelea

Aquella tarde, tuvimos baile en casa de Guillermín. Como todos los domingos o casi. Nos proporcionaban la música, Cristóbal y su acordeón. También, como casi siempre que hacíamos baile, habíamos comprado 1/4 ó 1/2 litro de coñá de garrafa en casa del tío Paco. A escote entre todos que tampoco éramos muchos. No tengo claros muchos detalles. Solo uno.
Siempre he sido una persona pacífica. Aunque algo discutidor, la violencia física nunca la he practicado. Me puedo comer el mundo, mas luego soy incapaz de matar una mosca. (Aunque si pudiera exterminarlas, no lo dudaría).
El caso es que aquel día debió de pillarme mal el cuerpo porque el coñá se me subió a la cabeza. Y lo que hasta entonces no había hecho, ocurrió. Discutimos -el coñá y yo- con Crispín a consecuencia de algunas manifestaciones suyas sobre la chica de la mochila azul. Las cosas fueron a mayores y decidimos irnos a la calle. No llegamos. En el patio, a oscuras, nos enzarzamos sin que nadie se preocupara de nosotros. Después de algunos zarpazos y bofetones soltados a ver que pasa, es un decir, acabamos por el suelo. Todo acabó rápido, sin mayores consecuencias. Hemos sido amigos y compañeros de correrías siempre que se ha terciado. (Crispín siempre ha sido mal bicho. Las palizas que le arreaba su padre, con otro, hubieran acabado. Fué el cerebro de la "güevada" de las chicas. Una tarde, le mangamos unos pepinos al tío Leandro del huerto y fuimos a comerlos a los sabucares aledaños. No he probado una cosa peor en mi vida. Aunque yo iba de "paquete", eso no me exonera de culpa).
El caso es que, con posterioridad, me fijé en el sitio donde se había desarrollado la batalla y quedé acojonado. Caímos justo al lado del tablero de una segadora allí almacenada. La que fue primera y última pelea por una mujer, casi acaba en tragedia; cualquiera de los dos pudo haberse matado de dar su cabeza contra los afilados y puntiagudos hierros de la segadora.
Aquel día, el alcohol, me sentó fatal.
Por cierto, la de la mochila azul, una vez casada, ha vivido siempre en esa casa, pues pertenecía a la familia del marido.
Publicado el: martes, 16 de enero de 2007

El mundo al revés

El haber leído ayer en el blog de un amigo el post "Pulpo a la gallega", me motiva para hacer estas reflexiones sobre lo mal organizado y distribuido que está el mundo.
Cuando se es joven, la inmensa mayoría pasamos hambre de todo. De TODO. Y ello por un motivo ¿especial?: no tenemos un puto euro (antes duro). Así, según me hizo recordar el post, en mi estancia como estudiante en Santiago de Compostela tenía de todo menos dinero que me lo proporcionara.
Pero no solo fué entonces. Hubo otras épocas. Especialmnte durante "la guerra". Organizábamos timbas de póker por las noches, y yo, que siempre he sido desgraciado en amores, con las cartas no me iba mejor. Inexorablemente, siempre perdía. Y ya se sabe: jugar y perder, pagar y callar. Con las consiguientes bancarrota y penurias. Por eso ahora, juego póker pero en internet y con dinero virtual. Me jode perder.
Ahora, que uno ya dispone de cuatro perras para poder fundirlas dándole gusto al cuerpo, el muy traidor, se niega a colaborar. Colesterol, gota, reumas.....y ,ejem, ¿sigo?. Es injusto. El mundo está al revés y mal repartido. El dinero que ahora no podemos disfrutar ¡qué bien nos hubiera venido en aquellos años! aunque solo hubiera sido un poquito. Me recuerdo ir de sobrao fumando Cherter o Winston y acabar mendigando un humilde Celta.
¿Qué tal negocio sería prestar dinero a los jóvenes para que lo devuelvan cuando estén llenos de achaques y con la chequera llena?

Si no es tonto, le dá un aire

Ahora que nadie me lee expondré la opinión que me merece el tal tal tal señor presidente del gobierno de España. Don Baudolino Zapatero.
Hacer una entrevista "a tumba abierta" con su mayor enemigo mediático, es cuando menos una memez. Decirle sin tapujos todo lo que quiera saber, a sabiendas de que luego lo manipulará a su gusto, es de ser tontos. O lo parece.
Los otros no son más espabilados. Que el escándalo que han montado en Madrid, ya les vale. Y míster Pizarro de hombre bueno. Pero ya ha comenzado a ganarse enemigos.

Criminal al volante

Esta noche, he tenido la desgracia de tropezarme con uno. Me ha adelantado de forma irregular, nada más hacerlo ha frenado y me ha obligado a irme al arcén, después se me ha pegado al culo hasta que ha querido irse. En estas ocasiones, me gustaria llevar un tanque para aplastarlos o meterles un misil por el culo.
El sujeto/kabrón conducía un vehículo amarillo matrícula
Z-1030-BP

La Estrella Polar

Dicen de ella que es la utilizada por los marinos para orientarse en alta mar. La busqué, pero era un inexperto grumete y naufragué. No hace muchos años, yo desconocía que era la estrella puntera del tiro de la Osa Menor (o de la cola). Desde la ventana de mi habitación, en el pueblo, la he intentado ver muchas veces. Sin éxito la mayoría. Siempre al norte. En las noches de verano, cuando más fácil puede resultar verla, desde la oscuridad del pozo de la Cruz he pasado ratos largos contemplándola en silencio para no ser descubierto. Como Víctor Manuel.
No es fácil. Parece como una lejana y tímida estrella. Tan importante, que muchos la buscan y nunca la alcanzan. Hay otras muchas estrellas, mucho más rutilantes, grandes y resplandecientes que ella. Sin embargo, en apariencia, todo gira en derredor suyo. A veces, se ve a la Osa Menor como si se precipitara hacia el horizonte con la Estrella Polar a la cabeza. Ilusiones ópticas.
Quienes nos precipitamos al abismo somos nosotros en pos suyo. La vez que más de cerca la pude contemplar, fue una fría noche de invierno. Soñarla,........... muchas más. Pude acariciarla con mis manos. Y darle abrigo con mi gabardina. Pero como suele ocurrir en estas ocasiones, el temor te paraliza sin saber lo que estás haciendo, solo absorto en su contemplación. Nubes y brumas, cuando no oscuridad y frío intenso, han impedido la repetición del milagro.
La majestuosidad y el brillo de la Osa Mayor -el Carro-, la tres Marías, las Cabrillas -las Pléyades-, Escorpión y las miles y miles que forman el Camino de Santiago o Vía Láctea junto al brillo vespertino o matutino de Júpiter y Venus, no han conseguido impedir que cada vez que mire al cielo, intente verla. Y sino es así, la imagino.
Publicado el: martes, 16 de enero de 2007