Amigos del castillo de Peracense

https://www.facebook.com/amigosdelcastillodeperacense/

jueves, 12 de febrero de 2009

Canas


Estaba sopesando la posibilidad de alquilar un cuerpo. Hacía mucho tiempo que algo se rebelaba en su interior. Analizaba los pros y los contras, ya que no era lo mismo que todo surgiera de forma natural a hacerlo forzado por las circunstancias.

Se imaginaba el escenario en el que la acción se desarrollaría, con diferentes posibilidades de ejecución. Tan pronto se entusiasmaba: "de hoy no pasa", como cual ducha de agua fría caída de repente, sus deseos se esfumaban.

Primero se informó de donde, cuando y como podría llevar a cabo sus fantasías. Hizo un recuento pormenorizado de esas cosas no vividas y que le gustaría experimentar. Así, no mejor lo otro. ¿Y si....? uffff, su cabeza comenzaba a chamuscarse de las contínuas variables a experimentar pues, sabido es, que a veces dista mucho la realidad de parecerse a la fantasía.

Tomó una determinación. De hoy no pasa. Sin mirarse al espejo, subió al coche y se fué al puente de la autopista, donde había visto apostarse a las prefesionales. Nada más bajar del coche, se acercó a una preciosidad que paseaba por allí. ¿Cómo te llamas preciosa?. 30 euros por una felación y 50 por un completo. ¿Y eso que será? se preguntó. Pero en fin, un día es un día. Completo.

Subieron al coche y se apartaron discretamente donde ella le indicó. Le pidió que se echara y comenzó a realizar su trabajo. El, estiró su mano para alcanzar el sexo de la chica y cuando lo hubo logrado, quedó paralizado. El tamaño del aparato "femenino", superaba con creces al suyo y estaba muy excitado y erecto.

La boca de "la chica" hacía diabluras y a Emeterio se le nublaron los prejuicios: "qué joder, si nadie se va enterar, y ya que pago.......". Y aplicándose, se dispuso a disfrutar al completo lo que había pagado.

No hay comentarios: