Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para callarse

martes, 21 de julio de 2009

MIS VIVENCIAS

LA TÍA LOLA
..................

Hoy, hemos despedido a la tía Lola. Ha sido una enfermedad larga y traidora.

Cuando el tío se jubiló, a ella le comenzaron a dar los primeros síntomas. Poco a poco, su lucidez y movilidad fueron ralentizándose hasta llegar a convertirla en un vegetal.

El tío, ha dedicado todos sus momentos a atenderla y no han querido, en ningún instante, dejarla en otro lugar de acogida que no fuera su casa.

Ella, casi forma parte de toda mi vida. Un día, estábamos segando mi madre, la tía y yo. Había lo que nosotros llamamos cierzada. No se veía el sol y yo dije: vaya dión. Y ella, ingenuamente preguntó: ¿por dónde?.

Hasta puede que, confieso con vergüenza, es posible que formara parte de mis sueños eróticos de adolescente. Tímida, y apegada a lo suyo y los suyos, difícilmente aceptaba nada de los demás, en tanto que en su casa, lo daba todo.

-------------------------------------------------------------------------------------

LADRONES
...............

Esta madrugada, he escuchado ruidos que me han alertado. He salido a la galeria y a unas sombras que huían por el callejón, les he enviado unos tiros con sal.

Ahora por la mañana, con sol, compruebo que alguien se estuvo dando un festín con las pastas y el anís que dejé a los Reyes Magos junto a la carta de mi nieta con sus peticiones. Pero haber, haber, ni carbón.

Leo el periódico, y me asusto. En el se dice que anoche, un desalmado la emprendió a tiros con los Reyes Magos y de éstos, dos, han debido pasar la madrugada con el trasero en un jacuzzi para aliviar las escoceduras que les producían los tiros.

Miles de niños se han levantado en busca de sus regalos, que se han quedado sin repartir, encontrándose vacíos sus balcones y ventanas. Y dice el diario que la poli sigue de cerca al individuo causante del desastre. ¿Seré yo? ¡Ay madre......!

-------------------------------------------------------------------------------------

MUERTES OLVIDADAS
...............................

Aquel día, no se sentía con ganas de ir a trabajar. Sus padres, le convencieron para que, a pesar de que en su interior algo le decía que no debía ir, cogiera su pequeño hato y se encaminara hacia el tajo. 5 ó 6 kms. A pie

En aquellos años, no existía la protección del menor que tiene lugar ahora. Un niño de 12-14 años ya era considerado un adulto

Así, aquel niño, a pesar del presentimiento interno que nadie supo interpretar, se encaminó, sin saberlo, hacia su muerte aquella tarde en la mina.

Cómo murió, no importa. Una vagoneta, un barreno, una chorrera, truncó su vida. El tío Daniel, nos contaba como aquel día su mañico decía no hallarse bien y no quería ir a trabajar. Era primo hermano de mi padre, y yo, a pesar de no saber su nombre ni haberle conocido, quiero honrarle.

Muertes anónimas, que nunca serán tenidas en cuenta para medalla alguna.

-------------------------------------------------------------------------------------

VACIO
..........

Hoy me siento vacío

de ideas y de cuentos,

no acuden a mís dedos

raudas y veloces

perezosas.

Rebusco en mi memoria

desfondada

despues de noches sin control,

contaminada.

Quisiera decir algo con acierto

acerca de inocentes criaturas

mas, en mí el lamento

por sus vidas perdidas,

solo encuentra, viento.

-------------------------------------------------------------------------------------

LA ESTRELLA POLAR
.............................

Dicen de ella, que es la utilizada por los marinos para orientarse en alta mar. En el pueblo, la he intentado ver muchas veces. Sin éxito la mayoría. Siempre al norte. En las noches de verano, desde la oscuridad del pozo de la Cruz, he pasado tiempo contemplándola en silencio para no ser descubierto.

Parece como una lejana y tímida estrella. A veces, se ve a la Osa Menor como si se precipitara hacia el horizonte con la Estrella Polar a la cabeza. Ilusiones ópticas.

Quienes nos precipitamos al abismo somos nosotros en pos suyo. La vez que más de cerca la pude contemplar, fue una fría noche de invierno. Soñarla,... muchas más. Pude acariciarla con mis manos. Y darle abrigo con mi gabardina.

Nubes y brumas, cuando no oscuridad y frío intenso, han impedido la repetición del milagro. A pesar de ello, intento verla. Y sino es así, la imagino.

-------------------------------------------------------------------------------------

MS
....

Aquel invierno, tuve un enfriamiento que me duró meses. Oidos taponados, nariz obstruida..No se curaba; al tiempo, se abrieron los oidos. Me quedaron secuelas de ruidos agudos, que se amplifican a veces y llegan a ser omnipresentes.

Por el mes de Mayo, un día en la ducha percibí que no tenía sensibilidad en la pierna izquierda. En Octubre, cazando, hube de volver a casa pues tenía dificultad de andar. Fuí al médico de cabecera, y tras las consultas de rigor, los neurólogos me mandaron a CC. EE. del Servet. Estuve ingresado casi un mes. Punción lumbar, etc.

Un día, le pregunté al doctor que me recibió en C.E. : ¿qué tengo?. Sabemos el nombre y el primer apellido de tu enfermedad, me respondió, pero no sabemos el segundo. Me dieron un diagnóstico: MS; las perspectivas más pesimistas, hasta ahora, afortunadamente no se han cumplido.

Mis primeros recuerdos





Tendría 4 años . Una prima hermana de mi madre se casaba en el Puerto de Sagunto. Un día por la tarde, bajamos los invitados hasta Alba. Aquí vivía una hermana de mi abuela Filomena, Adoración, tías de la novia. Y hermana o tía de quienes llegamos de fuera. En el correo fuimos a Valencia. No descubrí el ferrocarril, que veía todos los días en el pueblo; pero sin duda el cosmopolitismo y la variedad de personas y paisajes -así como los naranjos, y sobre todo, el mar- abrirían mis sentidos. En aquellos tiempos con las locomotoras de vapor, los viajes se hacían interminables, pero llegaban. Hoy, no es seguro.

Las imágenes que quedan de aquello son flashes. Un martillo de caramelo que me compraron; los tramusos amarillos de los puestos de las ferias, el mar, del que alguien hizo una foto que he visto con posterioridad en algún sitio; los petardos en las calles ya que era época de fallas; y sobre todo, lo que más grabado me quedó, fueron unas escenas de una película de Lilí Murati en la cual cabalgaba a la grupa de un caballo y dejaba un velo enganchado en una zarza; se supone que iba raptada y dejaba señuelos. Unos caballeros decían después: "dejad vuestras armas que es noche de paz". Y de los urinarios (del cine) también me acuerdo. El trenillo, que unía al Puerto con Sagunto. Y los Altos Hornos, que visitamos guiados por nuestros familiares que trabajaban allí.

Ese mismo año, cayó una inmensa nevada a primeros de Febrero. Vivíamos en el frontón. Eran las fiestas de san Blas y la orquesta, que había venido de Valencia, se quedó bloqueada sin poder salir del pueblo 8 ó 10 días. Para los mozos y las mozas de la época, aquello fué una bendición. Todos los días, por la tarde, baile. Y como año de nieves año de bienes, a la tía Agustina le nació una estrella, digo una hija (por entonces vivían detrás de las escuelas, donde hoy viven Jorge y su familia; despues hemos sido vecinos),

Aunque difuso, aparte los miedos que me hacía la tía Martina, sea la vuelta de la mili del tío Antonio, al cual salimos, con mi madre, a esperar a la carretera. Estuvo en Melilla, y en aquellos años, no era una suerte precisamente.
enviado jueves, 05 de octubre de 2006 9:04 por WARRIORV

Me habéis engañado

Me habéis engañado al hacerme creer un juntaletras medio borrico cuando era borrico de medio pelo.

Levantasteis mi ego más allá de lo correcto haciéndome perder de vista el duro suelo.

Las palabras que halagan nublan la vista. Solo los necios se dejan deslumbrar por sus destellos.

Otro revolcón, solo otro más, hará que aprendas tu valía, chapucero.

¿No querías un premio a tus VIVENCIAS? Ya lo tienes, aprende y calla, majadero.

"Al colegio de una villa llevó un hijo un labrador diciendo:
-Vengo con éste tocante a la educación.
- ¿Sabe leer?
-Ni una letra.
- ¿Escribir su nombre?
-No.
- Entonces amigo mío, como el trabajo es atroz, me dará usted doce duros por todo...
-¡Cá! no los doy, ¡por igual precio me venden un burro!
- Pues lo mejor es que compre usted el burro y con éste tendrá dos"