Amigos del castillo de Peracense

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sábado, 6 de febrero de 2010

Oración y recuerdo



Camino de Ródenas, subiendo la cuesta a la derecha, en los acantilados del Morrón, queda el granero Mototo. Desconozco el orígen de tal nombre, aunque creo que en ese pueblo vecino había un hombre al que apelaban de tal modo, el chato Mototo, mencionado en otro post al sufrir un accidente cazando.


A la izquierda, imponente, queda la mole del castillo y en el fondo del barranco, al que dan custodia los dos peñascos, sale la fuente de la Escopeta. A veces en aquellos tiempos de abundante lluvia, íbamos a merendar atraídos por el chorro cristalino y fresco de su agua. Tras un trecho de escarpada subida y un buen sofocón, se llega al llano Manola, puerta de La Nava y del camino libre y llano hasta el pueblo de Ródenas. El clima es mucho más riguroso y frío allí arriba.

Pues bien, en una de mis esporádicas visitas al pueblo, coincidió que había caído una nevada la cual ya se estaba derritiendo en la solana. También fueron días de tristeza, pues una chica joven, hija de unas personas del pueblo residentes en Zaragoza, había enfermado. Joven y lozana, "de capital".

Salí de paseo por la tarde, el tibio sol animaba a ello, y jugando con la nieve llegué a la base de los pañascos-riscos que conforman el antes mencionado "granero Mototo". Es un estrecho que sube por entre las piedras hasta coronarlas. Algún intrépido ha sido capaz de realizar su escala; a mí, ni se me pasó por la cabeza.

Y allí, solo, pensé en aquella chica que casi no conocía y rogué una oración por su curación. Aprovechando el papel plateado de una caja de Ducados, la escribí. Lo doblé cuidadosamente y lo introduje en una ranura pequeña de la roca, tapándola esta con un canto que lo protegía.

A veces he pensado volver a recuperarla y comprobar el estado físico del papel. Pero creo que eso ya va a quedar para que quizá alguna persona, una tarde de sol amable y con el alma deseosa de paz y de contemplar la grandiosidad que rodea al lugar, la encuentre y halle que, hace muchos años, quien la escribió pedía por una chica que se hallaba enferma y quizá, quizá, la ayuda que entonces no llegó, pueda servirla a ella en el caso de necesitarla.

En recuerdo de Mª del Carmen.

enviado lunes, 29 de octubre de 2007 18:18 por WARRIORV

Fotos: abajo, el granero visto desde fuera; arriba, el castillo visto desde el interior del granero.