sábado, 16 de mayo de 2015

HORMIGAS

Me declaro enemigo mortal de esos bichos. Ya se que no se pueden poner puertas al campo pero me tienen histérico, no las puedo ver. El año pasado entre los pulgones y la mosca blanca ayudados por las hormigas, casi acaban con mis naranjo, mandarino y limonero. Ya el año pasado debajo de alguna losa en el jardín, acabé con algún nido de esos bichos; muchas hormigas y huevos y este año, ya he tropezado con dos. Con un spray las fulmino, no queda una, pero es insuficiente, son inagotables.

Estuve en la droga y compré tiras de las que se ponen para que las moscas se peguen y se me ocurrió pegarlas rodeando el tronco de los frutales para impedirles subir. ¡Qué listas y putas son! Nada más ponerlas, las detectaron y no se pegó ninguna; retrocedían en las dos direcciones sin darme el gusto de ver la tira pringada de hormigas. Los que si se pringaron fueron mis dedos. No había manera de eliminar el ungüento que lleva la tira. Hoy he observado que en la que enrollé en la morera, se ha quedado pegada una sargantana de esas que parecen transparentes, autóctonas, pues no las había visto antes y que ciertamente son inofensivas pero repulsivas. Daños colaterales.

No hay comentarios: