domingo, 24 de septiembre de 2017

INTERMEZZO

Tras un mes de septiembre que ha sido de todo menos verano, hoy el día, quizá para resarcirnos, es soleado y benigno. Ha pasado un frente que en Teruel dejó una pedregada con medio metro de hielo acumulado en algunas calles; ya se sabe, las tormentas donde caen asolan todo en tanto otros lugares se mueren de sed. Todavía sigo esperando el año en que sea posible ir a cazar rebollones; a este paso, me quedaré con las ganas.
Sigue el culebrón catalán que de tragicomedia podría derivar en tragedia dada la irresponsabilidad e intransigencia de todos los implicados. Se pueden tener ansias de ¿libertad? para justificar la autodeterminación pero cuando se carece de sentido común, seny lo llaman ellos, eso está condenado al fracaso. Pujol, el gran farsante y ladrón, engañó a los catalanes y a los españoles durante muchos años. Menos al fiscal José María Mena junto con el también fiscal Carlos Giménez Villarejo, que ya trataron de enchironarle por la estafa de Banca Catalana, hasta que Felipe González lo impidió. Allí nació la deriva de la sociedad catalana amparada más tarde por Charlot Aznar cuando hablaba catalán en la intimidad. A pesar del famoso "Espanya ens roba", la realidad ha sido diametralmente opuesta. Los dirigentes catalanes están buscando desesperadamente la independencia para librarse de la cárcel que sin duda les va proporcionar su proceder ilegal y delincuente.

Pero no solo son culpables los dirigentes catalanes del desastre que se avecina. El partido popular con sus maniobras anti estatut y su inacción y falta de diálogo, ha propiciado que unos catalanes nada proclives a la independencia hayan mutado en favorables precisamente para ir en contra de estos ladrones confesos y de ese partido delincuente, asociación de malhechores. Pero el votante español en su mayoría, está envenenado por el virus que le inoculan desde los medios de comunicación tanto estales com regionales. Gárrulos muertos de hambre que se creen cuanto les dicen e importantes por lo que les cuentan. ¿De qué sino tendrían la ultraderecha española y catalana, mayoría en sus parlamentos?

Hay una variante no contemplada por los separatistas: el ejército; jamás consentirá la autodeterminación de Cataluña o del Peñón de la Gomera en confederación con la isla de Perejil. Si eso no lo han tenido en cuenta, no solo se merecen la cárcel por actuar ilegalmente, también por imbéciles. Tarradellas ya dijo que Pujol no le gustaba nada. Y es que el exilio, enseña mucho.

A buenas horas mangas verdes. Ahora me han "recetado" unas sesiones de electroterapia. Nada pierdo pero dudo mucho que gane algo. Estoy pensando si pongo una demanda contra ¿quién? si los "delitos" ya habrán prescrito.







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