Amigos del castillo de Peracense

https://www.facebook.com/amigosdelcastillodeperacense/

jueves, 23 de noviembre de 2017

e-DREAMS

Ayer , pasé la tarde repasando mi obra maestra -que a esta marcha va a convertirse en una sinfonía inacabada- sin encontrar el punto G de la inspiración última. Nikito Nipongo, corto, pego, elimino y vuelta a empezar, no doy en el clavo.
La noche ha sido peor. Me han asaltado dos de mis fantasmas habituales y no precisamente mis favoritos. El primero lleva muchos años acosándome, se niega a abandonarme. Aprovecha las noches para asaltar mi mente o mi subconsciente, no lo tengo claro cual es aunque yo diría que ambos, para dejar mi alma apesadumbrada y lastimada. La vi venir de cara, casi nunca ocurre así y solo al verla, a pesar de ser un sueño, lo siento como si estuviera despierto. Me turba y desearía escapar, ocultarme sin ser visto y contemplarla o maldecirla, en silencio. No puedo ratificar si se queja, posiblemente sí, y yo reacciono diciéndole que la quiero. Le hablo y atraigo hacia mí y le digo que me quiero casar con ella o le pregunto si se quiere casar conmigo. La tengo abrazada, por lo que colijo que ella acepta. Escenas de gente de la familia que, como es normal en los sueños y estos en sí mismos, son absurdas. Verduras en La Huerta. No se como acaba, pero un sueño como el de hoy, nunca lo había experimentado a pesar de ser habituales estas fantasias oníricas buscándola.

El siguiente, también es un habitual. Las tormentas son mi fijación nocturna, cosecha de la niñez. Andaba por los Vallejuelos cuando un trueno imponente se ha escuchado procedente de una tormenta ubicada detrás del castillo y san Ginés. Con miedo, me he dirigido a casa. Más tarde, como colofón al absurdo, me he visto como dando una vuelta al ruedo tras no se cual faena -en este caso al pueblo, que no era el mío-, seguido por mi cuadrilla a quienes he dirigido un gesto para que me siguieran. En un tramo del mismo, han aparecido unas personas que portaban una carroza, tipo La Macarena, y como comenzaba a llover la han introducido en ¿un garaje? Yo le digo a una mujer que la cubrieran con un plástico, de estos de proteger los muebles cuando se pinta. Posteriormente esa mujer, nos preparaba comida para todos.

Ya de madrugada, me he desvelado y no he vuelto a dormir, ni a soñar. A las ocho me he levantado aborrecido.

No hay comentarios: