martes, 7 de noviembre de 2017

EGO ME ABSOLVO

Leyendo alguno de los relatos participantes en cualquier concurso literario, en Zenda en concreto, me deprimo y siento deseos de no volver a escribir nada más. Mas cuando repaso las entradas del blog, me reconforto y absuelvo pues creo tienen un gran mérito dado quien soy y de donde procedo. Una persona con una carrera universitaria y de letras, tiene la obligación ineludible de escribir mucho mejor, dominar el lenguaje y la oraciones gramaticales, aunque esa no sea la panacea que le lleve a juntar letras del modo más conveniente ni a ganar el Pulitzer o el Nobel.

Por lo tanto, Ego me Absolvo.

Y para dar fin a esta mi inútil participación en ese concurso que exige la mención a México lindo y querido, nada mejor que un epitafio, real, que dedicó un nieto al abuelo muerto. En mi opinión, una inmensa prueba de amor, ya que esos versos se los había enseñado el abuelo y no todos de la familia vieron con agrado los escribiera en la lápida. A esta familia en concreto, los llaman Los Ratones.


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