lunes, 25 de diciembre de 2017

ASUNTOS INTERNOS

Como este blog y los anteriores de Terra o La Comunidad de El País, nacieron con la vocación de contar los hechos consuetudinarios, o no, que por mi magín circularan; ocurre que hay temporadas en las cuales los impulsos de darle a la tecla sin ton ni son, surgen como irrefrenables acuíferos en tanto otras, la más absoluta sequía y falta de ideas me invaden (lo cual es una contradicción).
No me corto un pelo, faltaría más, aunque la prudencia rige mis apócrifas ideas. Y como escritor es aquel que escribe aunque mienta más que ve, pues yo sigo esa norma, escribo aunque sea mentira. Ni más ni menos que los demás. El problema puede tenerlo el descarriado lector que caiga por esta web y se lo tome en serio y lo crea.

Ahora tengo una perra, no es Laika, que me invade: imprimir una colección de ficciones que ya algún lector me dijo que era una mierda. Joder, no será tanto. El editor de una editorial, Ojos Verdes Ediciones, me dice que no es para ganar el planeta pero tampoco para arrumbarla en el baúl de los recuerdos. En esas estamos. He plantado muchos árboles, he subido en avión -sucedáneo de globo-, he tenido higos y solo me falta imprimir un libro. Escrito está y en espirales también. Solo me falta ser famoso (no caerá esa breva) para que algún erudito se haga famoso a su vez diciendo lo que quise o no decir en tal o cual parida.

De artículos que escriben en los periódicos, los escritores de verdad y con un nombre, lanzan libros que luego venden como churros. En este blog, con más de 1300 entradas ¿No habrá algo o nada que se salve de la quema? La semana que viene haremos nuevos panes que pueden acabar como unas hostias.

Aguilandos tipidido y no mas querido dar, ojalá te se secara la correa del cular. Ameuen.

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