domingo, 3 de junio de 2018

LA LLUVIA

Hoy ha comenzado el día tronando y lloviendo. Ya durante la noche he sentido la lluvia caer sobre la claraboya del tejado. Si hay algo placentero y que me retrotrae a los años de mi niñez y juventud, es ver y oír caer la lluvia suave y constante sobre la techumbre. Aquellos días en que todo parecía detenerse. Los pobres gorriones, medio calados, buscaban refugio en la bardera o huecos de las canaleras en los tejados y si había suerte, en los corrales o parideras donde hubiera , además, algo para alimentarse. Las ovejas y las cabras, en el aprisco, a resguardo del temporal.

Estar en la cama y escuchar el golpeteo de las gotas sobre el cristal de la claraboya, o incluso en la lona de la tienda de campaña  a buen recaudo de la inundación exterior, hay que vivirlo para apreciarlo. Son las doce y no ha parado de llover y los truenos, lejanos, todavía retumban cual tracas tardías. Según el Meteosat, todavía tenemos para rato hasta que pase la borrasca que se cierne sobre el Delta del Ebro.
He tenido que sacar a Laika a hacer pis, arropado de una forma pintoresca. Tenía la ropa impermeable y el paraguas en el coche así que me he protegido del agua.... de una forma cómica, para hacerme una foto. Por fin, solo ha hecho pipi a la espera de que escampe y podamos salir para hacer popo.

Ese puente que se divisa al frente, es el único medio que tienen en el pueblo para comunicarse con el resto del mundo. Cuando se desprendió parte de la montaña -justo al filo de la foto a la derecha- y cortó la carretera, tuvieron que ir campo a través, nada fácil, hasta Cofrentes para avisar.

Esa obra que se ve a ras de agua al fondo a la derecha, es el trasvase Jucar-Vinalopó. Esta terminado pero no en uso. Así han despilfarrado los políticos miles de millones que han negado a la ciudadanía para subsistir dignamente.


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