Si buscas novia en Teruel búscatela forastera, mira que matan de amor las mujeres de esta tierra. (y desamor)

lunes, 4 de marzo de 2019

PESADILLA O MAL SUEÑO

Este asunto se ha tornado peliagudo por las repercusiones mediáticas que está tomando a pesar de que la verdad no tiene más que un camino, la diga Agamenón o su porquero. Me refiero al tan traído y llevado machismo.

Ya decía uno de los jerarcas nazis, creo que fue Goebbels, que una mentira cien veces repetida acababa convirtiéndose en verdad. Mentira, una falsedad solo se convierte en verdadera para quien está previamente dispuesto a creérsela. Las continuas acusaciones de machistas o machismo a los hombres, sin descartar que hay verdaderos/as hijos/as de puta entre ambos colectivos, a mí me deja un regusto amargo. ¿Con qué derecho se sienten esas gentes acusadoras para tratar a todos por igual? ¿Acaso porque Caín matara a su hermano, el resto de la Humanidad somos asesinos? Porque haya personas dedicadas a la prostitución, hombres y mujeres, ¿debemos calificar y clasificar a todas las personas como putos/tas? Resulta muy difícil tratar de argumentar sin dejar la propia piel al descubierto.

Ana, espero que algún día leerás esta entrada. Sin duda te extrañaría que no comentara tu relato en Literautas, pero este tipo de relatos -no hace mucho hubo varias participaciones con el mismo argumento- me producen malestar por llamarlo de una forma suave. Tenéis todo el derecho del mundo a expresaros así, pero está coartada la opinión de quienes no estando de acuerdo, por diferentes motivos, nos abstenemos de expresar nuestro sentir so pena de desatar las iras del infierno sobre nosotros.

Como he apuntado antes, no voy a dejar mi piel al descubierto sin que alguien sintiera el deseo de cobrársela de hacerlo. Toda mi vida ha transcurrido entre mujeres y no comprendo a quienes las atacan o las matan.  (Toda opinión en contra, no es políticamente correcta) Y tengo mi opinión sobre algunas de ellas. Para esos delitos, está la ley. Nunca vi un maltrato en las familias que me ayudaron a crecer. He amado a las mujeres más allá de lo que en algún caso se merecían, pero jamás se me pasó por la cabeza hacer daño a ninguna; es más, alguna, se enroscó en mi, negándose a abandonar la posición ¿culpa de ella? no, mía. Pero ese motivo de mi debilidad, a pesar de su desamor, no es razón para odiarla -solo a ratos-, sino para amarla más.

Tengo mujeres a mi alrededor y si alguien osara atacarlas, a pesar de mi cobardía intrínseca y a todas luces inmerecida, no dudaría en reventarle el alma. Tampoco si un amor te falla, es motivo para odiar al resto del género humano.

Creo, sin lugar a dudas, que si quienes se dedican a graznar o los responsables de que todo vaya bien, en lugar de leyes restrictivas se implicaran más en los orígenes de los conflictos, estos tendrían soluciones menos traumáticas que avocan a los ciudadanos a tomarse la justicia por su mano (en su parecer). Aunque sea producto de honores mal entendidos y peor solucionados. Y no debemos olvidar una cosa: el hombre, la sociedad humana, esta formada por animales; unos más que otros, pero animales al fin y al cabo. Confiar en lo que no existe, solo favorece a quienes subsisten de ello de puta madre. Amén.

PD.-Este tema es de todo menos divertido, pese a ello, gracias por puntuarlo.

3 comentarios:

Ana Palacios dijo...

Hola, Delfín.
Pienso como tú, no te preocupes. Me considero persona, antes que mujer y como persona considero que tengo los mismos derechos que los hombres, no más, pero tampoco menos.
Me sorprendió un poco que no dijeras nada, pero como Marce había hecho un comentario tan extenso, al que te referiste, me hicieron gracia tus palabras.
Por cierto, si lees despacio mi escrito, verás que dice claramente que no todos los hombres son malos, ni todas las mujeres buenas, por el mero hecho de serlo. Pese a ello, son muchas las mujeres que mueren a manos de sus parejas y eso es una lacra. Aunque seguramente habrá hombres que tras una separación se ven en la calle o incluso se suicidan por la situación precaria en la que quedan. He visto casos en los que sentía vergüenza como mujer.
No me gustan las palabras terminadas en "-ista", por lo que representan. Hay mucha manipulación.
Veo que has presentado escrito a Literautas, no creo que comente, ya te dije que me retiraba un poco.
Hasta otro día, compañero del camino y gracias por tus palabras.
Te mando un abrazo

Amilcar Barça dijo...

Ana, nada es verdad y nada es mentira, todo es del color con que se mira. petonets

Amilcar Barça dijo...

Todo es del color del cristal con que se mira.

Ocurre cuando no se lee lo que se escribe.