Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para callarse

viernes, 4 de octubre de 2019

MADAME SANTAL

Este es un comentario/parida irreverente, escrito en el blog de una amiga.
El problema del ser humano es que le han hecho creer ser el rey del Universo y ombligo del mundo. La realidad es que es uno más de los habitantes del planeta, eso sí, con una desmesurada ambición por explotarlo y destruirlo. No seamos ilusos, seres gigantescos -y civilizaciones que quizá existieron, pero de las cuales carecemos de pruebas de su existencia- nos precedieron y poblaron este y quizá algún otro planeta de nuestro sistema solar. Si el ser humano no espabila, se autodestruirá y esta bola rodante se sacudirá el yugo que la subyuga.

Dicen que los caminos del Señor son retorcidos. Yo más bien creo que es un incompetente. Capaz de crear un Universo y permitir que unos salvajes maten a su hijo. ¿Diluvio Universal? ¿No sería el meteorito que aniquiló a los dinos? Segunda metedura de pata del Creador. Debió aniquilar también a Noé y su prole pues, en teoría, somos descendientes de él. Y no nos engañemos, ninguno de nosotros lo verá -aunque fuera mañana, estando muertos no se ve ¿o sí?- pero la vida, TODA, en este planeta desaparecerá. Lo cual no debe ser óbice para dar caña a los impresentables que se empeñan en adelantar ese acontecimiento.

Luego visité una web/blog de una persona que se autodenomina vidente y aquí ya se me fundieron los plomos. No supe discernir si era coña, verdad verdadera o participación colectiva al estilo de Literautas. Prefiero no hacer comentarios para no herir susceptibilidades. Sí que hubo una cosa que me llamó la atención: en sus respuestas, la muy puñetera –suponiendo que no sea puñetero-, hacía infinitos pareados, parecía responder como los poetas del siglo de oro, salvando los siglos mediantes.

Me retrotrajo a cuando en el pasado siglo triunfaba en la radio el programa de doña Elena Francis. (Que era un hombre al cual ponía voz una mujer) Qué cosas. Hubo una actriz catalana, supongo, que in illo témpore se llamaba Francis como apellido. Sabido es que est@s cómic@s, son muy dad@s a ponerse los nombres más raros sin respetar el que sus padres les impusieron en la pila bautismal o en el registro civil. Pues luego se lo cambió, debió pensar que el tirón, una vez desaparecida la buena señora, ya no le favorecía. (Imposible recordar su nombre y el posterior)

¡Ah la bombilla: Paca Gabaldón! y casi de mi quinta. Mary Francis


Y si suena, sueña

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