Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para callarse

miércoles, 20 de noviembre de 2019

A VICTORIA PREGO

Había antes en el independiente, ¿de quién? permítame que me carcajee, un artículo suyo que ha desaparecido, cuyo titular me ha indignado, como siempre cargando contra Podemos y la formación de gobierno.

¿Quién se cree usted que es? ¿acaso prioriza el valor de su voto por encima del mío? ¿cree que por tener una tribuna como es el periódico le da derecho a anatemizar a los demás? Usted, como el resto, afortunadamente, el día menos pensado la palmará. ¿Acaso entre sus sueños está el seguir machacando a millones de españoles, con los mismos derechos que usted, pero que piensan diferente y sobre todo que no creen que por estar en una posición cualquiera de la sociedad, su voluntad deba imponerse al resto si no hay una mayoría que coincide con sus ideas?

Usted, es de las que creen que su opinión, respetable siempre que no trate de imponerla por la fuerza a los demás, por estar expresada en un medio público, debe ser seguida como un oráculo. Está equivocada. Quedan lejanos los tiempos en que Victoria Prego podía tener un predicamento respetable. Cuando no se respeta a los demás, se pierde el respeto a sí misma. Usted hace tiempo que perdió el mío.

Y no olvide una cosa: SU VOTO, VALE TANTO COMO EL MÍO. Ni la parte más ínfima de un átomo más.

email enviado y firmado a la ¿periodista?

PD.- Hermana de uno de los jueces más reaccionarios del Supremo, Adolfo Prego, que presuntamente prevaricó a mansalva para echar de la carrera judicial al juez Baltasar Garzón. Buena familia, por l'haba.


Resultado de imagen de cinco olivas

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