Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para callarse

miércoles, 6 de marzo de 2019

ENTRAMOS EN UNA DINÁMICA DIFERENTE.

Hace ya algún tiempo, observé que el semen tenía mal color, parduzco, y se lo dije al médico. Mencionó al urólogo pero no hizo nada más. Yo seguía con la mosca en la oreja e intentando eyacular autoestimulándome para contemplar ese color que me preocupaba. Una veces me satisfacía y otras me hundía un poco más.