Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para callarse

lunes, 15 de abril de 2019

EL CANDIDATO

Ayer, me ofrecieron presentarme en una candidatura para las próximas elecciones.

Esta pasada noche he tenido pesadillas horribles. Unos individuos, con pinta de ratas de cloaca y mostachos enormes, venían a buscarme a casa. No me llegaba la camiseta al cuerpo; les preguntaba con temor qué era lo que había hecho.

Uno de ellos, el de cara más fea, me respondía enseñando unos dientes negros por exceso de limpieza y tabaco:

—De momento señoría, no ha hecho nada; por eso estamos aquí, para evitar que caiga en la tentación.



XIII Concurso de Relatos. Heraldo de Aragón.