Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para callarse

martes, 10 de septiembre de 2019

VENDO LA CASA


¿Y para qué quiero la casa vendada? Ese es el comentario que en alguna ocasión he leído a un anuncio de venta de cualquier cosa (aunque es más que posible que tal cosa exista). Y la verdad es que el asunto no tiene ninguna gracia, maldita la gracia. Cuando inicias los pasos tendentes a comprarla, las dudas te abruman en todos los sentidos. Lo primero que piensas es, en si te estafarán. ¿Me darán gato por liebre? ¿Me venderán humo que encima pagaré a precio de oro y además tardaré media vida en amortizar?