Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para callarse

martes, 17 de septiembre de 2019

EL PATITO FEO

O como nos la han vuelto a meter cruzada.

Había una granja, no recuerdo si estaba al norte o lo había perdido, cuyos integrantes vivían descorazonados la falta de avenencia entre quienes debían de hacer que aquello fuera un bien organizado negocio, lucrativo para todos y no solo para unos cuantos aprovechados.