Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para callarse

domingo, 29 de septiembre de 2019

POESIA DE AMOR

Escucho, al azar, esta canción de Café Quijano y me hace aflorar sueños y pasiones dormidos, que si un día significaron un mundo hoy solo suscitan melancolía por algo que se extinguió. Igual que los dinosaurios. Cuando uno siente que se aproxima el fin y vuelve la vista atrás, o mejor dicho, alguna circunstancia te hace retroceder en el tiempo y los sentimientos, miras con benevolencia situaciones que con menos indulgencia, maldecirías hasta el fin de los tiempos.