Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para callarse

lunes, 21 de octubre de 2019

¡¡¡IN THE PENDENCIA!!!

A la vista de imágenes de mujer, caras bonitas y sugerentes, me viene a la mente que las feministas del tipo de "aislamos a los gallos para que no violen a las gallinas", en realidad son una garantía de la mariconización de los hombres. Porque ver una mujer fascinante o no tanto, que te revuelve las entrañas y los sentimientos y no poder decir en voz alta «¡Vaya gallega!» so pena de que te tilden de machista, salido, viejo verde, maricomplejines o en el súmmum de la delicadeza ¡cabrón de mierda!; es como para pensárselo dos veces si no se pasa uno de acera. Aunque me temo que en todas partes cuecen habas por lo que aun a sabiendas de todos los elogios que pudieran dedicarme, seguiré extasiándome ante la contemplación de infinidad de mujeres que presumiendo de ser más papistas que el papa, se decoran, maquillan, cuidan su cuerpo y pueblan de botox sus curvas, para levantar pasiones, excitar al enemigo y una vez conseguido, exclamar en el más furibundo lenguaje: ¡machista!, con toda probabilidad para disimular o en el peor de los casos, pensando como los acusados en comerle los morros de cereza a la vecina o a Taylor Swift, sin menospreciar a otras féminas mejor dibujadas, que también saben  vender bien su imagen o su body.

Me declaro independentista ¿?. Que no independiente, que eso no lo es nadie. Independentista, en primer lugar de mi mismo, porque estoy hasta los cojones de la tiranía a que me está sometiendo este cuerpo de mierda con el que la naturaleza me ha castigado. Y conste que no me quejo ¿para qué? ni me dedico a hacer hogueras por la tarde noche; no porque el cuerpo no me lo pida, pues no olvido las que hacíamos en el pueblo y nunca ardió Troya, sino porque a los poca ropa, nos hunden a palos mientras que a los que de verdad están dispuestos a pegar fuego a los palacios de invierno, los tratan con guante blanco no sea que se cabreen. Hay que ser fuertes con los débiles y cobardes con los delincuentes.

También me declaro independentista, a pesar de la parrafada que da inicio a esta soflama, de las mujeres. Tras muchos años de tratar de alcanzar las uvas de la parra, me sumo a la zorra desengañada: "Están verdes". Y más hoy, cuando la pólvora está húmeda. Posiblemente por culpa de la Dana que, aparentemente y como dice la periodista presentadora de El Intermedio, "Mujer tenía que ser".


Y si suena, sueña