Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para callarse

miércoles, 6 de noviembre de 2019

MOVIOLA


Daniel el Mochuelo, se resiste a abandonar la vida comunitaria de la pequeña villa para integrarse en el rebaño de la gran ciudad. Aunque no sea consciente de ello, en el fondo teme que va a perder su personalidad, que ésta va a quedar secuestrada en el anonimato de la masa ciudadana. Intuye que el vuelco que va a sufrir su existencia, ocultará todo cuanto hasta ese momento había constituido el bagaje de su día a día y su memoria.