Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para callarse

jueves, 14 de noviembre de 2019

ANDROCLES

Esta fábula, es tan vieja como la civilización griega, aunque es más conocida desde la época romana. La escuché estos días y mi memoria recordaba algo de mis tiempos escolares. Unos la atribuyen a Esopo y otros, con más rigor, a otro u otros. O sea, su paternidad, es muy difusa. Es muy bonita y aunque me he esforzado en buscar un ejemplo que la sustituya, no lo encuentro. No quiere esto decir que no existan casos similares, no los recuerdo. Podría ser análoga a la de la hormiga que muerde al cazador en un pie, cuando éste se dispone a disparar sobre una paloma. O una inversa cuando un escorpión, alacrán en mi tierra, pica y mata  a una rana que le está ayudando a cruzar el cauce de un rio.