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sábado, 25 de julio de 2020

No «mola»

No «mola»

Estamos ya al borde de que también nos roben el mes de agosto, como nos han robado el mes de abril que diría Sabina, y eso querido joven no lo podemos tolerar. No por el mes en sí, sino porque me pueden quitar la vida y a ti tu futuro. 
El 25 de junio escribía un joven que su generación va a vivir peor que sus padres y sus abuelos, «ya que somos la generación marcada por la crisis», que «de golpe y porrazo vimos cómo lo que nos habíamos ganado con el sudor de nuestra frente se nos ha arrebatado» y que «si el futuro de la crisis estuviese en manos de los jóvenes tendríamos un porvenir especialmente bueno para nuestro país».
Pues bien, le contesto a ese joven:
Los abuelos somos los de la generación de la posguerra, de las cartillas de racionamiento, de las colas para conseguir alimentos, de la falta de vacunas, de los que no podían estudiar por tener que trabajar ya a los 14 o 15 años, de la envidia hacia aquellos que tenían una bicicleta, de la pelota de trapo y, me atrevo a escribirlo, también del hambre.
Los padres, es decir, nuestros hijos, los de generación de los 60, continuaron esa proyección lógica y ya comenzaron incluso a poder ir a conocer lo que existía fuera de su terruño y viajar en una Vespa o un 600; son los del televisor a plazos y la hipoteca pagada con un pluriempleo de baja calidad, para poder dejarte seguramente el piso que sí ganaron con el sudor de su frente.
 
En cuanto a los rebrotes producidos por el maldito virus, tal vez él no sea culpable, tal vez sea de esos jóvenes responsables que desde el primer día utilizan la mascarilla. Pero la realidad es otra: sí, sois los mayores responsables de los rebrotes, con vuestra negativa a utilizar la mascarilla, a renunciar al botellón, a las quedadas, al ocio nocturno sin respetar las indicaciones sanitarias. Escribo esto para proteger mi vida y la de los míos e incluso la tuya, así que no volváis a mencionar vuestro sacrificio de prescindir del ocio y la diversión. A nosotros, los mayores, no nos mola. Juan José Lojo Fandiño.
La Voz de Galicia

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