Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para callarse

martes, 18 de agosto de 2020

CAPULLOS PELADOS

Últimamente parece se ha puesto de moda afeitarse la cabeza. El hecho en sí no tendría ninguna importancia pues cada cual puede hacer lo que le plazca con su culo. Pero veo demasiados macarras de discoteca con ínfulas de superpolis con ese aspecto. Es entre el colectivo policial y asimilados donde más abundan esos capullos pelados.

Ya escribí que los seguratas me caían mal; hoy, no solo me reafirmo sino que incluyo a todas esas gentes que para dar miedo se rapan como los monjes tibetanos y tengo razones para ello: el macarra que echó de su casa al marido de la vecina para ocupar su lugar -en la casa de la playa-, es uno de ellos. Estos días discutían porque él pretendía que pidiera a su padre de ella un dinero; la otra le replicaba que con el dinero que él ganaba, no tenía ni pa pipas. Parece ser que quería comprarse una moto. Lo dicho, un matón de discoteca. Y es que los huelo a distancia, como los buitres a la carroña. Solo me queda amarlos hasta la muerte, pues otra cosa, me harían pagar la basura a precio de artículo de lujo.

Este maldito cabrón me ha hecho muchas putadas en la casa, pero ¡maldita sea su estampa! no lo puedo probar. Me ha robado la placa del vado, gual; me ha tirado dentro del patio de entrada una piedra de adorno que tenía en el portal; me robó un tubo cromado que tenía en el jardín; me quemó la antena del wifi; me rompió el buzón ...…. y agredió e insultó a mis hijos el año pasado. La adúltera desvergonzada que echó al marido de casa por este fulano, le dijo a mi mujer que me habían visto follando con un hombre o una mujer, que parece ser no estaba claro ¡¡Y YO SIN ENTERARME!!

Por cierto que mi cuñado, también se afeita la cabeza, pero este es de otra pasta, solo es independentista.

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