Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para callarse

martes, 13 de octubre de 2020

DIGRESIONES

 Hola chaval@s y sobre todo a Karen que es la que lleva todo el peso sobre sus meninges. Aunque sea repetirme como el ajo, no soy escritor ni aspiro a serlo sobre todo y en primer lugar porque me avergonzaría de exhibirme como tal. En segundo lugar, porque no aspiro a hacer ricos a mis herederos; que se jodan y se lo curren como el resto. Bien es verdad que no soy un malnacido y me gustaría dejarlos nadando en la abundancia, hasta la cuarta o la quinta generación, por lo menos.

Dicho esto (esta es la apostilla que los "expertos" tertulianos de TV expelen cuando participan en esos putiferios) la verdad es que soy culo de mal asiento y necesito liarla parda o gris contra todo lo que se menea, cuando algo se me cruza en el camino. Mayormente que diría no sé quien, durante o después de la seudo siesta que la mayoría de los días se queda en intento de.

Y es que hay días en que la actividad de mi cerebro es totalmente plana, -ya está exento de planificar viajes astrales merodeando por los esotéricos e intrincados entresijos de mis personajes favoritos-, pero otros, las ideas, normalmente insípidas y sin trascendencia, no dejan de fustigarme. Eso sí, son de vuelo corto, como las codornices y antes de caer en tierra, se prenden de otra que ha levantado el vuelo al escuchar el aleteo de la anterior. Entonces, sin remedio, he de sentarme ante el teclado, para a semejanza de aquella escopeta paralela de perrillos que heredé del abuelo, enviarle dos tiros de perdigón mostaza o del diez, abatiéndolas aunque sea de ala y que deje de importunar. Así puedo regresar al sillón bol a reanudar la visión de la peli del oeste que estaban echando en la emisora de los curas.

Y como soy de ideas pasajeras cogidas al vuelo, expresaré lo que quería decir antes que otra idea volátil me haga perder el hilo (o la santa, que siempre tiene actividades perentorias que realizar y son más urgentes que acudir al wáter (¿Cómo le llaman ustedes?) cuando una micción te acosa sin piedad. Ahora he debido enviarla a dar la murga a otro lado pues tiene el don de la oportunidad y la ubicuidad).
No sé si acabo. Yo escribo en el blog cuando me apetece, pero ya ha perdido el interés y da más gustirrinín hacerlo cuando puedes dar la vara a algún inocente que pasaba por allí. Karen, ¿de qué forma, al margen del reto mensual, podríamos escribir alguna cosa parecida a esta digresión sin sustancia? ¿Quizá un blog colectivo? Dejo esta idea para todos, no solo para Karen, que ya tiene bastante tarea encima.

Esta parida, la he escrito de un tirón durante el espacio publicitario de la peli del oeste. salu2

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