Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para callarse

domingo, 2 de febrero de 2020

ELEFANTES

Un elefante se balanceaba sobre la tela de una araña, como veía que no se rompía, fue a llamar a otro elefante. Dos elefantes se balanceaban… y así hasta el infinito pues la tela de araña era irrompible.