Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para callarse.

jueves, 14 de enero de 2021

TROTAMUNDOS

Estos días me ha dado por viajar. En ferrocarril para ser más exactos. Y he recorrido los más variados paisajes y paises en los más diversos convoyes ferroviarios. Y todo sin moverme del sillón bol del comedor.

Los trenes y sobre todo las máquinas de vapor, me atraen sobremanera, son reminiscencias de mi niñez cuando para nosotros era una atracción ver pasar los trenes cargados de mineral de hierro. Como mi señor padre además era fogonero de esas locomotoras y alguna vez me montaba en ellas, pues con más motivo esa atracción sigue viva.

He viajado en la cabina de los Ave, donde los trenes vuelan, de Madrid a Zaragoza y otros trayectos. He visto las locomotoras más raras pero sobre todo, las más imponentes de entre las locomotoras de vapor. Y una también enorme haciendo el afilador; cosa que todavía no me explico pues no era invierno por la vestimenta de la gente curiosa. El tren minero, en las frías mañanas de hielo y escarcha, llegaba a pararse en la trinchera del paso de Rodenas, tenía su justificación por la escarcha y el trazado de la vía. Pero el resto del año, jamás lo vi llegar a detenerse por muy despacio que pasara. La arena, como en el tren que menciono al principio, solucionó el patinar de las ruedas.

Pero la máquina que más me ha impresionado ha sido una locomotora de vapor con tracción independiente a "las cuatro ruedas". La llaman BIG BOY y es una X 4014 de UNIÓN PACIFIC. Si puedo dejaré una foto pero lo más interesante es verla en acción. Es enorme, tiene las ruedas casi del diámetro de la altura de una persona. Si dicen que no hay mal que por bien no venga, sin agradecerle nada, el confinamiento obligado y el voluntario por el miedo, me ha hecho descubrir cosas que antes no se me hubiera ocurrido mirar. La música, en versiones diferentes de cantantes e intérpretes y los diferentes trenes a sus muy diferentes velocidades.


Es grandiosa. Esta locomotora dejó de estar en servicio en los primeros años cuarenta y la Unión Pacific donó sus máquinas. En la década pasada volvió a comprar y reparar alguna de ellas y las volvió a poner en servicio para turismo y mercancías en el año 2019 y 2020, generando gran expectación a su paso entre el público que, según los vídeos, acudía a verlas pasar. A mí, me emociona.

Y otra cosa que me ha llamado poderosamente la atención, es la interminable longitud de los trenes de mercancías cargados de contenedores. Esperando el paso de la locomotora de vapor, en doble vía circulaba otro con dos locomotoras diésel. Ya se había perdido la X4014 cuando seguín pasando vagones de contenedores. Increíble.

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