Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para callarse.

domingo, 30 de mayo de 2021

TRAIDORES Y CORRUPTOS

Son dos palabras que siempre van inseparables, traición y corrupción, no se puede ser traidor sin ser corrupto y viceversa. Desde que el mundo es mundo, ambos calificativos se han convertido en nombres con demasiada frecuencia; de ahí el que nadie se escandalice ya al conocer el proceder de esos subproductos humanos.

Desde que la vida surgió en el planeta Tierra, es posible que se fuera modificando y mejorando la técnica entre los animales. Con la emergencia del humano, se alcanzaron niveles óptimos. Recordemos a Caín y Abel, que aunque es un cuento chino, más bien hebreo, nos retrotrae al inicio. 

Ciñéndonos a la piel de toro, también llamada Egpaña, la traición era o fue el pan suyo de cada día. No voy a hacer un estudio pormenorizado de las traiciones ocurridas para el que no estoy capacitado ni tengo ganas de investigar, pero traeré a colación la que desde niños aprendimos en la escuela: "Roma, no paga a los traidores", en referencia a los capitanes del luchador "español" Viriato, enfrentado al invasor romano. De antes y de después, hemos tenido grandes cosechas.

Pero al margen de traidores y corruptos patrios, que haberlos los hubo en grandes cantidades, me quiero referir a los actuales. Delincuentes, ladrones, criminales, y un montón de adjetivos, pronombres y nombres los definirían. Ninguno bueno. Dejando de lado al chorizo heredero de la dictadura, huido en este momento, nos quedan una retahíla de sinvergüenzas cum laude.

Para mí se lleva la palma con creces Felipe González, alias Isidoro. Le acompañan todos los que en sus años de latrocinio y delito le rodeaban. No existe en este momento un personaje más corrupto y traidor que él, y mira que es difícil alcanzar ese puesto por la gran cantidad de aspirantes a cubrirlo. Causa asco y un odio infinito hacia esos personajes, verlos por las televisiones como si fueran aspirantes a Gran Hermano, difamar a sus compañeros de partido, a su presidente. 

Porque el resto de españoles tenemos todo el derecho del mundo a criticar al gobierno, y ellos también faltaría más, pero manteniendo la ética y la fidelidad al partido. Todo lo contrario es lo que han practicado: lo echaron de la secretaría general y desde el mismo momento que se gestó el gobierno de coalición, no han dejado de trabajar minando su derecho a ser y gobernar.

Traidores y corruptos. Llegaron traicionando a sus propios compañeros, con la chaqueta de pana y la calle pa'correr; hoy, merced a las corruptelas y los consejos de administración, puertas giratorias, son todos millonarios.

¿Y qué decir de los "patriotas" de la ultraderecha? El bigotes Aznar, otro que tal, nada hoy en el euro, el dólar, y el bitcoin. Delincuentes habituales, él y su partido, han robado a manos llenas como se está demostrando en los distintos juicios que se siguen contra ellos. Y el fraCasado que los lidera en este momento, es traidor a España elevado a la enésima potencia. Trabaja, es un decir, vertiendo bilis y socavando la credibilidad del gobierno en la UE, y como hemos podido ver en la última envestida del sátrapa marroquí, intrigando y entrevistándose con los ministros anexionistas del moro.  Corrupto hasta el tuétano, no puede ser decente alguien que obtiene una licenciatura bajo mano ¿qué podemos esperar de él?

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