Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para callarse.

viernes, 31 de diciembre de 2021

HEREJES Y HEREJÍAS

 A ver cómo y porqué explico yo el titular de cabecera. No es debido a falta de material clasificado de esta guisa sino porque cada cual es libre de opinar o despotricar contra lo que quiera. En mi caso, sería hereje sin causa y no porque no la tenga, todo lo contrario, me sobran y resobran herejías a docenas.

En general, la sociedad asumió hace siglos que hereje era o bien quien renegaba de Dios, o más bien, y con toda seguridad, de la doctrina que desde el poder omnímodo de la jerarquía eclesial se adoctrinaba a los seguidores de las "santas palabras" proferidas o escritas por el colegio cardenalicio desde sus bien dotados y pertrechados putiferios vaticanos.

Pero no solo desde allí se acojonaba y quemaba en la hoguera a los herejes, eso pertenecía a gentes más cercanas a los tribunales inquisitoriales que diezmaban las huestes de los disidentes. Nada más lejos de la realidad que traer a colación al mayor hereje que ha tenido la iglesia católica, un fulano que so pena de modificar alguna cosa con la que no estaba de acuerdo con la jerarquía romana, se dedicó con entusiasmo a quemar en la hoguera a quienes no opinaban como él. El médico aragonés Miguel Servet, fue una de sus víctimas. ¿Qué se podía esperar de un verdugo amamantado en las ubres romanas?

Hay otros herejes, entre los que me encuentro, que denostamos todos los despilfarros que se celebran estos días en todo el mundo cristiano. Y puede que por mimetismo, entre los que no lo son también. ¿Qué tendrá esta noche que no tengan el resto?  Sigue habiendo una niebla londinense que todo lo oculta y empapa, como ayer y quizá como mañana. La mala baba, a pesar de todos los parabienes y cuchufletas que circulan por wasap, siguen vigentes y mañana, nos contarán que unos amigos después de estar toda la noche de botellón, de liaron a ostias y alguno de ellos, el que peor surte tuvo, acabó en la morgue.

Luego hay otros herejes, más bien hdlagp, a quienes la ciudadanía se la trae pendulona y hacen todo lo  posible porque esta triste nación se hunda en la miseria y la mierda. Como dijo un cabrón de esos, "dejad que España se hunda que ya la levantaremos nosotros" Esa es su mayor contribución al bienestar de los habitantes patrios. Son tan patriotas y aman tanto a "su patria", que no les importaría que algún descerebrado con estrellas en la bocamanga nos volviera a sumir en la noche de los tiempos y en el silencio de los cementerios.

Hay otros muchos herejes, pero ahora debo preparar los medicamentos de Laika y no merecen mi atención. Que les den por el culo. Y el año que ha pasado, también ha sido un hereje, lo recordaré con rencor (aunque podía haber sido peor).







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