Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para callarse.

domingo, 26 de diciembre de 2021

LAIKA

 Las enfermedades nunca avisan aunque en los humanos son más fácilmente detectables por los síntomas y porque nos quejamos si nos duele.

Tengo a mi perrita Laika, a la cual amo sin mesura, en una clínica veterinaria desde el día de nochebuena. Empezó el martes noche con diarreas llenando el suelo de la habitación. Otras veces las ha tenido, pero en este caso me alarmaron por el color. Por el día continuo haciendo cacas como el grifo de la fuente. La llevé a una consulta veterinaria que hay cerca de casa y no le hicieron ni puto caso; la presunta veterinaria ni se acercó a verla, una supuesta auxiliar me dio unas "medicinas" y hasta luego Lucas. Llevé un pañal para que vieron el color de las cacas y ni se molestaron en mirarlas. "Algún virus, que hay muchos contagios"

Al día siguiente en vista de que comer no comía y seguía con las deposiciones anormales fui a otro veterinario y este estaba de fiesta hasta final de año. Volví a la consulta de día anterior y menos caso. Yo estaba abrumado y me sentía impotente. A todo esto, la noche anterior a las tres de la mañana habíame puesto en contacto con una clínica veterinaria por correo electrónico. Por su situación, no me atrevía a ir en coche, y en taxi, creía que no me admitirían a Laika. A pesar de todo, o por eso, el día 24 a la tarde, volví a llamar a la clínica y me dieron cita. No aguanté, llamé un taxi y la llevé. No me pidieron la hora de la cita, nada más llegar, la cogieron y comenzaron la exploración.

"Necesitaría hacerle una ecografía y análisis". Adelante. Antes de conocer los resultados del análisis ya salió la veterinaria y me dijo que la posible causa fuera una pancreatitis que luego después ratificó con los análisis. "Necesita quedarse ingresada para poder tratarla". Esta mañana me han dado una ligera esperanza de recuperación pues en las últimas horas no ha tenido náuseas no diarreas. Yo me pregunto: ¿Qué puede vomitar o defecar si lleva desde el miércoles sin comer?

Queda meridianamente claro que hay muchos profesionales que para curar las enfermedades benignas y recetar medicamentos aunque no vengan a cuento, son unos figuras pero ante una emergencia son unos inútiles o unos irresponsables. A mi amada Laika, a punto ha estado de costarle la vida  y todavía no la tengo en casa. Así que conteniendo las lágrimas, pido su regreso al dios perruno.






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