Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para callarse.

martes, 28 de diciembre de 2021

LAIKA

Hoy he ido a verla y pasearla un poco. Está triste y temblorosa. Cuando la ha sacado la veterinaria, no quería salir a pesar de que yo la llamaba, lógica reacción tras "abandonarla" allí. Hemos dado un minipaseo en el cual ha hecho pipi y caca. Esta de un color normal y consistente, no diarrea. Pero me he quedado muy deprimido, he llorado desconsoladamente como nunca recuerdo haberlo hecho, para mí es la vida, sin ella ¿Qué sentido tiene? Siempre me toca llorar por amor. 

Llegó a mí como llegan las cosas importantes, sin esperarlas, en el momento justo y cuando más la necesitaba. Un pajarillo del cual he dependido tanto como ella de mí. No nos hemos separado más que lo imprescindible y ahora mi alma, mi cuerpo y todo mi ser está dolido. Y vuelvo a hacer entre lágrimas la misma pregunta que con anterioridad ya me hice por amor ¿Porqué?        

No hallo Camino ni consuelo en nada. Las personas, mi familia, son otra cosa.



Pobrecica, con el pincho del gotero en la pata.



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