Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para callarse.

sábado, 3 de abril de 2021

SEMANA(s) DE DOLOR

Y no, no porque me duelan las muelas. Esto es mucho peor, infinitamente peor. Prefiero tirar de recuerdos, lo actual, es demasiado lamentable como para airearlo a los cuatro, o los que sean, vientos. Ayer comencé a ver los servicios religiosos del papa Francisco (manda cojones que sin creer en lo que predican, no obstante me gusta verlo. Sin duda reminiscencias de la niñez y juventud.) Pero enseguida me cansé y me fuí a pasear a miss Laika. Luego con el Vía Crucis, consideré que ya tenía bastante con lo presente, no necesitaba más.