Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para callarse.

viernes, 27 de mayo de 2022

HETE aquí the HATE

Hoy no es políticamente correcto, incluso está perseguido, manifestar la repulsa y el asco que sientes por algo, alguien o todo incluido. Vamos que está prohibido odiar a todo lo que te rodea. Pero ¡qué dificil es poner puertas al campo! ¿Quien puede impedirme que odie, con el más malsano de los sentimientos, a personas, situaciones o actos ajenos que me producen irritación, deseos de venganza y muerte súbita de algún o muchos homo burrus? Cuento con que el sentimiento puede ser tan o más recíproco por lo que más vale pasarse que quedarse corto.

Tenemos lo que nos merecemos. Cierto. Si en algún momento alguien ha intentado cambiar eso por los medios que tuviera a mano, quien pretendía ser removido de ese fango, por supuesto alborotaba el gallinero de tal forma que obligaba al justiciero a esconderse en el fondo de los mares. Y alimentaban el odio contra el disconforme aduciendo que solo pretendía sembrar el odio, contra ellos, naturalmente. Y los borregos abducidos por el odio que sembraban los "buenos", seguían a pie juntillas las directrices sembradas en eriales muy prolíficos, aunque parezca un contrasentido.

Hoy estoy profundamente resentido. Odio a este estado que nos masacra en nuestra miseria en tanto permite que los grandes ladrones, defraudadores y gentuza que vive a nuestra costa, salgan indemnes y fortalecidos en sus crímenes. Repasemos memorísticamente quienes pueden ser todos esos grandes delincuentes que amparados por "su "estado nos han defraudado, robado y estafado en nuestros sentimientos y nuestros bolsillos.

Como ya dijeron en la etapa medieval, del rey abajo, ninguno se libra. Nos han robado, estafado, ninguneado, tomado por tontos, meado encima. Pero no te quejes: te acusarán de estar sembrando el odio contra los pilares del estado, los políticos o el último de la fila si ello sirve a sus fines. 

Pues sí, yo me quejo de todos ellos, los odio sin remisión. Nos están robando desde el estado para poder engordar a tanto cerdo como tenemos en las cochiqueras. España es una granja de explotación extensiva. Me parece indigno que en tanto disminuyen los servicios de sanidad, edución y servicios sociales, aumente la presión fiscal en todos los ámbitos. 

Odio a toda esta gentuza, ayuntamientos, comunidades y estado central, que en tanto disminiye los impuestos a los ricos, para compensar, nos asfixia a los contribuyentes que no tenemos escapatoria. Los políticos, inventan con mil argucias prevendas y canongías, cuando no permiten y alientan directamente los robos millonarios a las administraciones. La comunidad de Madrid, sin ser la única, es referente y paradigma de todo cuanto ocurre con los impuestos ciudadanos. Y cretinismo interesado de sus ciudadanos.

Si Hacienda somos todos, yo sacaría a los desgraciados y sin dudar haría de nuevo aquello que ya hicieron los alemanes en su momento: pegaría fuego al Reischtag sin permitir que ni una rata pudiera escapar.

Odio a todo lo que se menea (de boquilla), como el pitufo gruñón, o quizá por eso, por ser un viejo gruñón. Pero lo que digo es cierto.


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